En este mundo, nuestro mundo una canción que bate todos los records de reproducción, fue escrita y cantada por una mujer famosa, herida, lastimada, con enorme dolor, porque el hombre al que amaba, la traicionó y eligió otra mujer para amar. Toda mi solidaridad con ella, no me importó que tenga o no razón. Me generó esperanza, ilusión, “quién dijo que todo está perdido” si alguien viene a entregar su corazón, grande el Fito. En estos días de odas al individualismo, al consumo, al sálvese quien pueda etc. etc. Y me dio alegría que tanta gente de nuestro mundo, casi seguro mayoría mujeres, sienta lo mismo que yo, y escucharla era una forma de abrazarla, de mostrar su solidaridad.

Hasta que escuché su canción, y empecé a sentirme rara, desconcertada, no entendía qué tenía que ver el amor o el odio con los objetos de consumo, todos muy caros. No habla de ese beso, abrazo, momento compartido, no sé, de todo eso que justamente tiene un valor que no entra en el mercado. Como dice Alain Badiou (filósofo francés), el amor es un “acontecimiento”, algo que quiebra o altera las condiciones o circunstancias en las que vive una persona. Y sigue, “...el amor es una apuesta sin garantías, así que, si ama, apueste. El placer y el sufrimiento no son relevantes, lo definitivo es que usted está construyendo una nueva realidad. Si ama, constrúyala...”.

Y cuando la escuché diciendo que ahora las mujeres “facturan” como si estuviese hablando de un negocio, una transacción comercial, pasé de mi sentimiento de solidaridad inicial, a una bronca, desilusión, tristeza. Y de la nada me aparecieron como una película, así funciona la memoria, los versos de Mario Benedetti (poema Ustedes y Nosotros, 1973) “…nosotros cuando amamos / es fácil de arreglar / con sábanas qué bueno / sin sábanas da igual / ustedes cuando aman / calculan interés / y cuando se desaman / calculan otra vez….”

Y es así Señora, las mujeres Ahora, como desde siempre, si nos traicionan en el amor, sufrimos claro, y a la vez seguimos peleando para que no nos consideren una mercancía, una cosa, y luchamos por construir relaciones amorosas en condiciones de equidad, libertad, respeto, gozosas.

Las mujeres Ahora, también seguimos peleando por vivir en un mundo más equitativo, solidario, justo.

*Investigadora CONICET. Neurocientífica. Directora de Cine.

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