lunes, 9 de julio de 2018

‘Si emprendes el viaje a Ítaca’: recuerdo de Kavafis en su aniversario


Tal día como hoy es el aniversario del nacimiento(y, curiosamente, también de la muerte) el poeta griego Konstatinos Kavafis, un autor que sería llamado a convertirse en una de las grandes voces poéticas del siglo XX.
La obra de Kavafis (por lo demás, no demasiado extensa), orbita sobre dos temas recurrentes: la historia y el recuerdo, que en el fondo son el mismo, larememoración del pasado. Por un lado, el poeta recupera para la poesía la riquísima historia de la Antigüedad de su país, escenas que evocan un pasado suntuoso como ‘El cortejo de Dionisos’ o ‘Los caballos de Aquiles’. En ‘Ítaca’, uno de sus más conocidos poemas (por sus versiones musicadas por Lluís Llach o Joan Manel Serrat), habla del viaje de Ulises como metáfora del periplo vital:
Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.
(Traducción de Miguel Castillo)
Por otra parte, en un tono melancólico y elegíaco, el poeta intenta recuperar los momentos de su juventud, sus primeras experiencias sexuales, el calor de lo erótico de los cuerpos jóvenes… sabiendo que es una Arcadia a la que ya no puede volver.
Quisiera revivir este recuerdo…
Pero de tal modo se ha borrado… como que nada queda
lejos, en los primeros años de mi adolescencia yace.
Una piel como hecha de jazmín…
Aquel atardecer de agosto — ¿era agosto…?-
Apenas recuerdo aquellos ojos; eran, creo, azules…
Ah sí, azules: como un azul de zafiro.
Kavafis, que empezó su obra al amparo de movimientos finiseculares como el simbolismo o el parnasianismo, logró encontrar una voz propia que ha tenido una gran influencia en la poesía posterior. En España, su influjo empieza a rastrearse con Luis Cernuda, pero habría que añadir también a los poetas de la experiencia, que toman prestado el yo poético cercano al biográfico para evocar el paso del tiempo o la juventud que no volverá; o a autores posteriores como el “novísimo” José María Álvarez, que ha sido uno de los traductores principales del griego al español y cuya poesía no puede negar una inevitable influencia de Kavafis, o el más joven poeta Alfredo Rodríguez.
Desde que lo descubrí finalizando la carrera, de tanto en tanto vuelvo a la lectura de Kavafis, como antes hiciera con la “biblia” de José María Álvarez(no confu, su gigantesco ‘Museo de Cera’, pero ya sabiendo que bebo de una de sus fuentes. En los poemas del griego encuentro consuelo y la perfección de una poesía que quisiera que hubiera sido la mía. Supongo que también influye el hecho de que la traducción que uso sea del mismo Álvarez, pues en él se ve claramente qué fue lo que le marcó de Kavafis: el resplandor en sus poemas sobre la historia del mundo antiguo, el recuerdo, el amor (el recuerdo del amor), el deseo, y sobre todo, el placer de la carne, la rememoración de los cuerpos jóvenes y su deleitación.
Espero que, si no conocíais la obra de Kavafis, este post os haya creado cierto interés por leerlo, y si ya lo habíais leído, os invito hoy a tomar sus versos y a celebrarlo. Os dejo con unos versos que podrían ser un lema vital para el propio poeta:
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
en contacto excesivi con el mundo,
con una excesiva frivolidad.
No la envilezcas
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de la estupidez cotidiana,
y al cabo te resulte un huésped inoportuno.
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