jueves, 28 de julio de 2011

Un conejo sin orejas

'Un conejo sin orejas', comedia romántica a la europea

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Ludo

‘Un conejo sin orejas’ (‘Keinohrhasen’, 2007) es una comedia romántica escrita, dirigida y protagonizada por Til Schweiger (‘Malditos bastardos’), que se estrena el 30 de abril.

Ludo Dekker es un periodista de un “tabloide” berlinés que recibe la orden judicial de pasar 300 horas de servicios sociales en una guardería. La profesora, Anna, sorprende a Ludo diciéndole que le conoce, pero él no logra recordar. Al final, ella le refresca la memoria: cuando eran pequeños, él se metía con ella y la convertía en el centro de las mofas y abusos escolares. Anna odia a Ludo, pero él es tan guapo que ella no puede mantener el rencor durante mucho tiempo.

Quizá sea su origen europeo lo que hace que este film tenga una estética más elegante que la de otros del mismo género, aunque por otro lado, también se le detecta una fotografía más agradecida que la de muchas producciones alemanas.

Los intérpretes, tanto los principales como los secundarios, están muy bien en sus papeles, pero está claro que Til Schweiger es la estrella. Nora Tschirner, en el papel de Anna, le da la réplica con una ingenuidad que consigue empatía, si bien quizá se pasa de la raya.

El género de la comedia romántica no se basa precisamente en contar historias novedosas o en introducir giros de la trama que sorprendan. Por ello, carecería de sentido esperar que una de estas películas se distinguiese por esos motivos. Lo que sí hay que pedirle, y eso es lo que realmente resulta difícil de encontrar, es que funcione, es decir: que sintamos la química entre los personajes y estemos pendientes de ver el devenir de esa historia de amor… Y ‘Un conejo sin orejas’ funciona en todo ello.

Patito feo

Hacia el final, el avance se paraliza y la historia, que está ya cantada, tarda algo más de lo necesario en resolverse. Por otro lado, la verosimilitud se pierde también hacia los últimos minutos, donde va resultando cada vez más difícil creer que un hombre como Ludo esté enamorado de alguien como Anna. El personaje de ella, sumamente pringado, puede ser exagerado e irreal, por ello habría sido interesante que sufriese una evolución y que ésta conllevase una transformación del patito feo en cisne, pues el film pide a gritos un momento de este tipo. Sin embargo, no se hace nunca, probablemente porque Schweiger se lo toma como una declaración de principios: él se tiene que enamorar de ella, a pesar de su físico.

El otro aspecto que busco en una comedia romántica es que sea, en efecto, comedia. Porque muchas veces este apelativo es un cajón de sastre donde meter cualquier cosa que no tenga un tono definido.‘Un conejo sin orejas’ respira un humor que encaja con su estilo delicado, sin por ello quedarse en lo mojigato de las cintas llamadas familiares. Son buenos los chistes sobre el mundillo del cine y del periodismo y muy curiosos los cameos de los actores reales, especialmente el que abre la película, con Jürgen Vogel, protagonista de ‘La ola’ (‘Die Welle’).

inicio

Tiene mucho mérito que una película plagada de niños –los hijos del director— y que transcurre en su mayor parte en una guardería, no sea insoportable por la lata que podrían dar los monstruitos, ni tampoco moralista, por la lección acerca de la paternidad que se extraería si fuese un film norteamericano. Emma Schweiger, una de las pequeñas, protagoniza algunas de las escenas más simpáticas.

‘Un conejo sin orejas’ es la posibilidad de recuperar el género de la comedia romántica, tras tanto producto basura estadounidense, que se aprovechaba de la etiqueta para mezclar lo mismo de siempre sin gracia, ni fuerza, y con mensajes aleccionadores de lo más irritantes. Gracias a su factura europea, la película es más vistosa que las mencionadas y demuestra mucha frescura con respecto a ellas. Merece la pena para cualquier persona a la que le guste este género.

Un conejo sin orejas

'Un conejo sin orejas', comedia romántica a la europea

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Ludo

‘Un conejo sin orejas’ (‘Keinohrhasen’, 2007) es una comedia romántica escrita, dirigida y protagonizada por Til Schweiger (‘Malditos bastardos’), que se estrena el 30 de abril.

Ludo Dekker es un periodista de un “tabloide” berlinés que recibe la orden judicial de pasar 300 horas de servicios sociales en una guardería. La profesora, Anna, sorprende a Ludo diciéndole que le conoce, pero él no logra recordar. Al final, ella le refresca la memoria: cuando eran pequeños, él se metía con ella y la convertía en el centro de las mofas y abusos escolares. Anna odia a Ludo, pero él es tan guapo que ella no puede mantener el rencor durante mucho tiempo.

Quizá sea su origen europeo lo que hace que este film tenga una estética más elegante que la de otros del mismo género, aunque por otro lado, también se le detecta una fotografía más agradecida que la de muchas producciones alemanas.

Los intérpretes, tanto los principales como los secundarios, están muy bien en sus papeles, pero está claro que Til Schweiger es la estrella. Nora Tschirner, en el papel de Anna, le da la réplica con una ingenuidad que consigue empatía, si bien quizá se pasa de la raya.

El género de la comedia romántica no se basa precisamente en contar historias novedosas o en introducir giros de la trama que sorprendan. Por ello, carecería de sentido esperar que una de estas películas se distinguiese por esos motivos. Lo que sí hay que pedirle, y eso es lo que realmente resulta difícil de encontrar, es que funcione, es decir: que sintamos la química entre los personajes y estemos pendientes de ver el devenir de esa historia de amor… Y ‘Un conejo sin orejas’ funciona en todo ello.

Patito feo

Hacia el final, el avance se paraliza y la historia, que está ya cantada, tarda algo más de lo necesario en resolverse. Por otro lado, la verosimilitud se pierde también hacia los últimos minutos, donde va resultando cada vez más difícil creer que un hombre como Ludo esté enamorado de alguien como Anna. El personaje de ella, sumamente pringado, puede ser exagerado e irreal, por ello habría sido interesante que sufriese una evolución y que ésta conllevase una transformación del patito feo en cisne, pues el film pide a gritos un momento de este tipo. Sin embargo, no se hace nunca, probablemente porque Schweiger se lo toma como una declaración de principios: él se tiene que enamorar de ella, a pesar de su físico.

El otro aspecto que busco en una comedia romántica es que sea, en efecto, comedia. Porque muchas veces este apelativo es un cajón de sastre donde meter cualquier cosa que no tenga un tono definido.‘Un conejo sin orejas’ respira un humor que encaja con su estilo delicado, sin por ello quedarse en lo mojigato de las cintas llamadas familiares. Son buenos los chistes sobre el mundillo del cine y del periodismo y muy curiosos los cameos de los actores reales, especialmente el que abre la película, con Jürgen Vogel, protagonista de ‘La ola’ (‘Die Welle’).

inicio

Tiene mucho mérito que una película plagada de niños –los hijos del director— y que transcurre en su mayor parte en una guardería, no sea insoportable por la lata que podrían dar los monstruitos, ni tampoco moralista, por la lección acerca de la paternidad que se extraería si fuese un film norteamericano. Emma Schweiger, una de las pequeñas, protagoniza algunas de las escenas más simpáticas.

‘Un conejo sin orejas’ es la posibilidad de recuperar el género de la comedia romántica, tras tanto producto basura estadounidense, que se aprovechaba de la etiqueta para mezclar lo mismo de siempre sin gracia, ni fuerza, y con mensajes aleccionadores de lo más irritantes. Gracias a su factura europea, la película es más vistosa que las mencionadas y demuestra mucha frescura con respecto a ellas. Merece la pena para cualquier persona a la que le guste este género.

martes, 26 de julio de 2011

Mermelada de peras

Mermelada de peras

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INGREDIENTES
2 y 1/2kg de peras bien sanas y no demasiado maduras
4 tazas de azúcar ( 800 gramos )
1 taza de agua ( 250cc. )
1 taza de vino blanco seco ( 250cc. )
2 limones

PREPARACION
Lavar las peras, secarlas y pelarlas.
Sacarles las semillas y cortarlas en trozos pequeños. Rociarlas con el jugo de un limón.

Colocar las peras en una cacerola junto con el azúcar, mezclar bien y dejar unas horas en reposo.

Luego agregar el agua, el vino blanco y la cáscara de un limón.
Cocinar durante 30 minutos con la cacerola destapada a fuego moderado.
Apagar el fuego y dejar hasta el día siguiente para completar su punto.

Al otro día continuar su cocimiento a fuego suave, y revolviendo constantemente con cuchara de madera, para evitar que se pegue, hasta que las peras estén deshechas y la mermelada tenga un aspecto cristalino. Retirar del fuego, quitar la cáscara de limón y envasar en caliente.


Read more: http://www.solopostres.com/ver-receta.php?id=292#ixzz1TGgUdHVZ

sábado, 23 de julio de 2011

MEDIANOCHE EN PARIS

MEDIANOCHE EN PARIS
na familia que viaja a la capital francesa por trabajo y una pareja joven que al comenzar la película está comprometida para casarse. En la ciudad más romántica del mundo, todos vivirán experiencias que les cambiarán la vida. Medianoche en París también gira en torno al gran amor de un hombre por la ciudad, y alrededor de la ilusión –compartida por muchos- que las vidas de los otros son mejores que las propias. Al comienzo de la historia, Gil, un guionista, (Owen Wilson) e Inez, su novia (Rachel McAdams) llegan a Paris aprovechando un viaje de negocios del padre de ella. El estar en Paris, le hace recordar a Gil –quien vivió un tiempo allí cuando tenía 20 años- sus antiguas ambiciones literarias. En Paris, Gil conoce a Adriana (Marion Cotillard). Cuando Adriana lee las primeras líneas del proyecto de novela de Gil, inmediatamente se siente atraída por él. A su vez, Inez comienza a pasar tiempo en Paris con Paul (Michael Sheen), un intelectual muy buen mozo que visita la ciudad con su esposa, mientras esta da conferencias en la Sorbona. Nada volverá a ser como era.
Director: Woody Allen
Protagonistas: Kathy Bates, Adrien Brody, Carla Bruni, Marion Cottillard, Rachel McAdams, Michael Sheen, Owen Wilson
Titulo Original: Midnight in Paris
Genero: Comedia
Duración: 100'
Calificación: ATP
Distribuidora: Diamond
Origen: USA, España, Francia (2011)
Copias: 50
Estreno en Corrientes: 2011/07/15
Estreno en Bs.As.: 2011/06/30
TRAS CAMARA
Guion: Woody Allen
Fotografia: Darius Khondji Asc, AFC
Montaje: Alisa Lepselter



sábado, 16 de julio de 2011

Perramus

Los súper poderes de Sasturain (parte 1)




Juan Sasturain nos citó en su casa un día de verano de 2002 a las once. La entrevista iría sobre su carrera como guionista de historietas. Lo sentamos en un sillón de la sala junto a la ventana que daba al patio interno, como fondo tenía su imponente biblioteca. Apenas harían falta un par de luces de relleno y un contraluz discreto para compensar el chorro de luz que se colaba por los cristales. “¿A ver, chicos, me quito los anteojos? Digo, por el reflejo que dan a cámara”. “No, con los anteojos está bien, como se sienta Usted más cómodo”. “Ah, bueno, con anteojos mejor”.

Bastó una sola pregunta, la inicial para romper el hielo, para que Juan Sasturain nos sumergiera en un universo aparte y nos regalara una de las entrevistas más impresionantes de la vida. Nos habló de su “Perramus”, un héroe sin memoria que debe su nombre a la etiqueta de su impermeable –el único bien que tiene-, y que fuera construido con la ayuda del dibujante Alberto Breccia. El persoanje llega a la ciudad de Santa María, una especie de Buenos Aires paralela gobernada por los Mariscales (dibujados como cadáveres) que tratan de imponer su férrea dictadura pero son saboteados por una organización clandestina llamada la Triple V. Jorge Luis Borges es uno de los colaboradores de la conspiración y en sus conferencias transmite a los revolucionarios mensajes subversivos cifrados entre los versos de Quevedo. Más adelante Borges, en otro episodio de Perramus, ganará ese Nobel que la vida le negó.

Pero lo insólito es que Juan Sasturain, haciendo alarde de sus dotes de narrador, comienza a hablarnos de Perramus y de ese universo paralelo como si se tratara de un documental, como si él estuviera develando la otra historia, la que fue silenciada o la que no fue.Podría jurar que Sasturain no hablaba de un personaje de cómic, estaba refiriéndose a una persona que parecía ser su padre, su hermano, acaso su hijo. Y en un punto, cuando está refiriéndose a la parte más oscura, la más tenebrosa, un instante en que Perramus se encara con la muerte, ocurrió lo inexplicable: una enorme nube gris tapó el sol y se hizo la oscuridad. Una oscuridad nocturna en pleno mediodía del verano austral. Sasturain, sin interrumpirse, siguió hablando del descenso a los infiernos, de los cadáveres, del oscuro poder de los militares y la fragilidad casi febril de la resistencia. Nosotros no sabíamos si cortar o seguir grabando. Teníamos miedo, miedo del que te afloja las piernas, pero también miedo de romper el encanto. Apenas se veían los tímidos reflejos de las luces sobre sus lentes mientras el hombre relataba, sin parar, con una voz ronca que parecía no ser suya, sobre el desasosiego, la duda y la soledad del héroe.

Al rato pasó la nube, y con la nube se fue ese paréntesis de vértigo. Volvió la luz, Juan Sasturain nos ofrecía un té, sonreía, se lo notaba radiante, afable, listo para comerse un asado.

Cuando terminamos de recoger los equipos nos despedimos con un abrazo y llamamos al ascensor. Durante el descenso: “Qué cosa tan rara la que pasó, ¿no?” dije. “Chamo, a mí me dio caga y todo” me contestó el productor. “Yo creo que este pana está tan metido en sus cómics que terminó convertido en unos de sus personajes” sostuvo el camarógrafo.

“Papá, yo te digo una vaina, ese hombre acaba de apagar el día” agregó Richita. Creo que no existe frase más feliz para explicarlo.


miércoles, 13 de julio de 2011

SINAPISMO

SINAPISMO

Sugerida por...Thiago1. Cataplasma hecha con polvo de mostaza. En medicina.
2. Persona o cosa que molesta o exaspera. Coloquial.

Del latín sinapismus, y este del griego σιναπισμός, de σίναπι: "mostaza".

El sinapismo es una cataplasma de mostaza (palabra que en castellano clásico se denominaba "jenabe", proveniente del latín "sinapi", de ahí el origen de nuestra voz de hoy). Se trata de un mejunje de uso externo y local, de consistencia blanda, y que se aplica sobre todo caliente para conseguir efectos calmantes. Tuvo gran éxito hasta la aparición de los antibióticos para combatir las afecciones pulmonares... y aún hoy sigue siendo un remedio natural contra catarros.

Para elaborar los sinapismos se utiliza harina de mostaza blanca, mezclada a partes iguales con agua, receta magistral que ya usaba el insigne Auguste Nélaton (1807-1873, un reputado cirujano francés a quien debemos la sonda de exploración que lleva su nombre). Transcribimos un fragmento de su Tratado de patología quirúrgica.

Los sinapismos son tópicos irritantes compuestos de harina de mostaza. Para aplicar un sinapismo se empieza por reducir la harina al estado de masa añadiéndole agua y cuando presenta una consistencia conveniente, se la extiende sobre un lienzo de modo que forme una capa regular de 8 á 40 milímetros de espesor…

Hmmmm... así que el sinapismo es un "tópico irritante", que provoca irritación el la piel al aplicarlo, según palabras del propio doctor... eso explica de dónde proviene la segunda acepción de nuestra voz del día, empleada para designar coloquialmente a una persona que molesta y exaspera...

Hoy os dejamos con un interesante verso de Juan Martínez Villegas (1816-1894) escritor satírico, periodista y político español.

…Más otra vez mi pecho se entusiasma,
Y hoy, vive el cielo, cada verso mio
Sinapismo ha de ser, no cataplasma…

¡Hasta el próximo remedio!