martes, 10 de abril de 2012
UNA DE PIRATAS
Todos los piratas tienen
un temible bergantín,
con diez cañones por banda
y medio plano de un botín,
que enterraron a la orilla
de una playa en las Antillas.
Todos los piratas tienen
un lorito que habla en francés,
al que relatan el glosario
de una historia que no es
la que cuentan del corsario.
Ni tampoco lo contrario.
Por un quítame esas pajas te pasan por la quilla.
Pero en el fondo son unos sentimentales,
que se graban en la piel
a la reina del burdel
y se la llevan puesta a recorrer los mares.
Marchando una de piratas...
Larga vida y gloria eterna.
Para hincarles de rodillas
hay que cortarles las piernas.
Todos los piratas tienen
atropellos que aclarar,
deudas pendientes y asuntos
de los que mejor no hablar.
Se beben la vida de un trago
y se ríen con descaro.
Hasta que un día, temblando
en la popa de un velero,
la encuentran, y traicionando
la ley del filibustero,
no reclaman el rescate
y rehuyen el combate.
Cuando los piratas son hombres enamorados
de una piel que huele a jazmines, rompen promesas
con sus hermanos de ayer
y huyen al amanecer
rumbo a un puerto que aún no ha puesto precio a su cabeza.
Marchando una de piratas...
Nadie doblegó su espada
y bastó una mujer hermosa
para cortarles las alas.
No hay historia de piratas
que tenga un final feliz.
Ni ellos ni la censura
lo podían permitir.
Por la espalda, en una esquina,
gente a sueldo los asesina.
domingo, 8 de abril de 2012
Versión cinematográfica de Hilda Hidalgo de la novela "Del amor y otros demonios" de Gabriel García Márquez
Del amor y otros demonios, en octubre, estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Pusán, en Corea
Del amor y otros demonios, la más reciente adaptación cinematográfica de una novela de García Márquez, de la directora costarricense Hilda Hidalgo, se estrenará en el Festival Internacional de Cine de Pusán (PIFF), en Corea del Sur, durante el próximo mes de octubre.
Es el comienzo de la ruta de distribución que incluye exhibiciones en festivales de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, que lleva al estreno en salas de cine en gran simultánea en Colombia y Costa Rica, en marzo de 2010.
El Festival Internacional de Cine de Pusán, la segunda ciudad de Corea, se realiza desde 1996 y es uno de los más importantes de Oriente. En una década se convirtió en el tercer mercado cinematográfico más grande del mundo, después de Cannes y del American Film Market, convirtiéndose en una excelente entrada al mercado asiático.
“Del amor y otros demonios” se filmó durante dos meses en Cartagena de Indias, Colombia, en varios de los escenarios naturales de la historia, ambientada en el siglo XVIII y se terminó en agosto, después de un año de intensa posproducción. Se trata de la primera coproducción entre Costa Rica y Colombia hecha por las compañías Aliciafilms (Costa Rica) y CMO Producciones (Colombia), y fue producida por Laura Imperiale, Clara María Ochoa, Laura Pacheco y la propia directora.
Los protagonistas de la película, la actriz colombiana, Eliza Triana, quien la filmó apenas con 13 años de edad, y el español Pablo Derqui, uno de los más talentosos actores de cine y teatro de su país, encarnan un amor imposible que nace entre una niña, condenada por la Iglesia, y el sacerdote que lucha por salvar su alma. La historia transcurre en una época desgarrada por el conflicto entre la superstición y la magia, el absolutismo y el advenimiento de la era moderna.
Verdades de la amistad femenina
Por: Angélica Gallón Salazar
Con su novela 'Indian Express', la escritora española se acerca, a través de un viaje a la India, a los intensos afectos que se tejen entre mujeres.
El tema de la amistad entre mujeres venía dándole vueltas en la cabeza desde hace tiempo. La escritora y periodista Pepa Roma observaba con inquietud cómo las mujeres después de cierta edad, cuando empezaban a ser testigos del rastro que había dejado el tiempo en sus relaciones de pareja o simplemente cuando se quedaban solas, por el divorcio, la viudez o el desamparo de los hijos, empezaban a darle más importancia a las relaciones de amistad con viejas conocidas que habían perdido su prominencia ante las urgencias de la familia.
“Empecé a notar que, con insistencia, en las reuniones entre mujeres maduras se imponían unas cómicas ideas: ¿para qué necesitamos a los hombres, a esos maridos que son cada vez más gruñones y que no nos quieren acompañar a ningún lado? ¿Para qué queremos a los hombres si entre mujeres podemos ir de viaje y divertirnos?”, recuerda la escritora española, quien en esas charlas de té encontró el primer filón para escribir su novela Indian Express, ganadora del Premio Azorín 2011.
Pepa Roma creó así dos personajes para su historia, Lola, una escritora, y Che, actriz de teatro, ambas caminando por los sesenta años y amigas a pesar de las distancias y los avatares de la vida desde hace cuarenta.
Para celebrar semejante lealtad y permanencia, las dos mujeres se embarcan hacia la India, en un viaje que se habían prometido en su juventud que harían. Lola, que había visitado ese país en los años setenta, va descubriendo de mano de su amiga cómo se ha transformado su cultura.
“Mi literatura tiene que ver con ese viaje a la India que hice de joven. Si no lo hubiera hecho, quizás no fuera escritora. Era la última época del franquismo y la India era el país privilegiado para visitar por fuera de Europa. Llegar de Londres a Bombay fue la puerta de descubrimiento del mundo para muchos de mi generación. La India era además un lugar muy épico y literario. En una novela de Herman Hesse, El filo de la navaja, había un personaje que iba a la India y volvía transformado; eso para una adolescente que estaba preguntándose por el sentido de la vida resultaba muy trastocador”, confiesa la escritora. Roma se valió de ese viaje iniciático y de los múltiples que haría después al subcontinente para nutrir los paisajes de su novela.
Los personajes de Indian Express, a la vez que son testigos de las contradicciones y paradojas de esta cultura, hacen un viaje al interior de su amistad, desvelando las tensiones soterradas que parecen sobrevivir siempre en las relaciones entre mujeres.
“Hay una mitificación de la amistad femenina, pero las amistades de hoy en día, sobre todo entre mujeres profesionales, se han ido cargando de mucha rivalidad de la que no se habla abiertamente. Antes, en las amistades de la adolescencia ya había rivalidad por quién era la más guapa o quién se llevaba el chico mejor, pero era una rivalidad muy tenue. Ahora, con la proyección social cada vez mayor a la que aspira la mujer, creo que las confidencias entre ellas se viven menos desprevenidamente”, dice Pepa Roma, y confiesa que muchos de los comentarios que van surgiendo entre sus dos protagonistas son anotaciones de cosas que ella ha vivido. “Fui descubriendo un lenguaje muy corrosivo y crítico entre las mujeres, que se manifiesta primero de una forma encubierta, pero que luego se vuelve más explícito. Mucho de ese lenguaje de mi novela está alimentado de las anotaciones que han hecho mujeres a mi alrededor”.
Así, esta escritora, que en otras novelas premiadas, como Mandala, se había ocupado de descobijar las relaciones amorosas, se olvida esta vez del amor y se entrega, con una prosa coloquial, a descascarar literariamente un mundo muy femenino, quizás tan cargado de afectos como el amor mismo. “Escribiendo el libro uno es testigo de que las relaciones de amistad entre mujeres están cargadas de mucho afecto. Compartimos muchas intimidades, compartimos los fracasos amorosos y hay mucha complicidad, por eso mismo esas amigas son las que tienen más poder para hacerte daño”.
http://www.elespectador.com/impreso/nacional/articulo-327602-verdades-de-amistad-femenina
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