miércoles, 23 de mayo de 2012

El juicio de Paris


Fuentes web
 
Entradas
 
Comentarios

CATÁLOGO DE ALGUNAS INTERPRETACIONES DEL JUICIO DE PARIS EN LA HISTORIA DE LA PINTURA.

manzana-de-la-discordia1 Zeus
 ¡Hermes!, coge esa manzana de ahí y baja a Frigia, a casa del hijo de Príamo, el boyero que lleva a sus bueyes a pacer del Ida en el Gárgaro, y dile: “Paris, Zeus te ordena, ya que eres guapo y entendido en las cosas del amor, que juzgues entre las diosas cuál es de ellas la más hermosa, y que la que venza coja la manzana como premio del combate”. Y ya es hora para vosotras, diosas, de ir junto al juez, porque yo me niego a hacer de árbitro ya que os amo igualmente y, si fuera posible, con placer os vería a todas victoriosas. Y es inevitable que, el que conceda el premio de la hermosura a una sea odiado por las otras. Por eso yo no os resulto un juez conveniente, pero este joven frigio al que os vais a dirigir, no sólo es de sangre real y pariente de Ganímedes, al que veis aquí, sino que además es simple en las otras cosas y un habitante de las montañas, y nadie podría considerarlo indigno de semejante espectáculo. (Luciano, Diálogos de los dioses)
La Historia del Juicio de Paris es una de las escenas mitológicas más representadas en la pintura y en otras artes, y todo un referente clásico en nuestros días.  De hecho, incluso existe una competición sobre vinos en Paris, laParis Wine Tasting of 1976 o Juicio de Paris. Entre la pintura de esta hydra
Cerámica griega, s.V. Museo del Louvre
Cerámica griega, s.V. Museo del Louvre
y esta otra interpretación del mismo mito:
EL Juicio de Paris, Eleanor Antin (2007)
EL Juicio de Paris, Eleanor Antin (2007)
han pasado muchos siglos en los que los artistas han realizado muchas -y muy distintas- interpretaciones de la famosa historia de la manzana. Los siglos XVI y XVII, en pleno Renacimiento en Europa, son especialmente fructíferos en pinturas con el tema del Juicio de Paris. Algunos artistas realizaron varias versiones del mismo tema, como Lucas Cranach el Viejo, que realizó al menos trece variaciones sobre un mismo diseño (algunas con la ayuda de su hijo del mismo nombre), o el prolífico Peter Paul Rubens.
Este mito ha inspirado a los artistas de todas las artes y de todos los tiempos. Así, podemos ver desde piezas de arte etrusco, como este espejo del s.III a.C. (Louvre):
hasta una porcelana policromada de (Museos Capitolinos, Roma):
Sin embargo, es la Pintura el ámbito artístico que más ha recreado el mito del juicio de la discordia.
Entre estas pinturas y los pintores  correspondientes, podemos relacionar las siguientes.
1.     Mosaico romano del s.II. (aprox. 115 dC) de Antioquía. Museo del Louvre, Paris. Aunque no es una pintura, es una de las interpretaciones más antiguas.
2.      426-500 dC, Mosaico de Casariche (Sevilla) Una de las imágenes más antiguas de la Península.
4.      1430 aprox. Juicio de Paris, Anónimo italiano.
Se diferencian dos escenas; en la del fondo Hermes explica su misión a Paris, que está cuidando sus cabras, mientras las tres diosas, vestidas a la usanza de la época, juegan con la manzana de la discordia. En la escena de primer plano, Paris entrega la manzana a la diosa del centro, Afrodita. Ella es la única que lleva un adorno especial en la cabeza; ninguno de los símbolos habituales de las diosas permite diferenciarlas.
5. 1450 aproximadamente: Los libros iluminados recogen escenas como esta,
 
Mercure apportant la pomme d’or à Pâris devant les trois déesses. 1450-1475.
6. 1460, sin título. Francesco Giorgio Martini
F.Giorgio Martini, 1460.
F.Giorgio Martini, 1460.
En la esquina izquierda del cuadro, Paris entrega la manzana, casi indiferente, a Afrodita. A su lado Hera observa a Atenea, que lleva el escudo en la mano. La desnudez de las diosas choca con las vestiduras de Paris. En el centro del cuadro, como una segunda viñeta, la mujer es Helena, que vive al otro lado del mar; y en la tercera parte de la imagen se encuentra con Paris, con la fortaleza de Troya al fondo.
7.      1461 d. Juicio de Paris atribuido a Domenico Veneziano. Burrell Collection, Glasgow.
Hay una enorme desigualdad: las tres mujeres están desnudas ante un Paris totalmente vestido (con un ropaje que no cuadra a la Antigüedad) que las vigila y examina mientras otorga el premio a Afrodita. Hera le señala mientras Atenea parece mostrarse más recatada.
8.      1485-88. Juicio de Paris, Sandro Botticelli (1445-1510)  Fundación Giorgio Cini, Venecia. Renacimiento.
Das Urteil des Paris. Sandro Boticelli, 1485 aprox.
Das Urteil des Paris. Sandro Boticelli, 1485 aprox.
9.      1512 c. Juicio de Paris, Lucas Cranach el viejo (1472-1553) Renacimiento.
Curiosa representación de Hermes como un anciano, como el cuadro de Pieter Coecke van Aelst (1533), que lleva el casco alado que permite reconocerlo y, en lugar de una mazana, sostiene una bola de cristal con una inscripción latina.
10.      1510-1524 c. Juicio de Paris, Girolamo di Benvenuto (1470-1524) Museo del Louvre.
Juicio de Paris, Benvenuto. 1510 aprox.
Juicio de Paris, Benvenuto. 1510 aprox.
Impregna la imagen con los toques propios de los artesanos de Siena de la época.
11.  1515c. Juicio de Paris. Marcantonio Raimondi (1480-1534 aprox)
Sobre una obra de Rafael, la parte derecha sirvió luego a Edouard Manet de inspiración para su Dejeuner sur l’herbe. La parte de la izquierda parece que inspiró Les mademoiselles d’Avignon de Picasso. En la parte superior y entre las nubes, Zeus, en su trono, con los rayos y su águila, observa la escena con otras divinidades como Ártemis (media luna en la frente), Helios con el carro…Y la Victoria corona a la diosa vencedora. Hay cierto equilibrio en el ambiente: las diosas están desnudas en un mundo donde es lo natural, no hay desigualdad ante el árbitro o juez.
12.  1520. Juicio de Paris, Giorgio Andreoli (1465 aprox-1555) Plato de cerámica. Renacimiento italiano.
Las tres diosas son prácticamente iguales.
 1520-juicio-de-paris-giorgio_andreoli_
13.  Juicio de Paris. Anónimo alemán. Museo de BBAA Valenciennes.
14. Juicio de Paris de Giulio Romano (1499-1546)
Plasma el momento en que Hermes acompaña en su descenso desde las nubes a Afrodita, seguido de Atenea y Hera, hacia Paris, que está sentado en una roca vigilando al rebaño. El mensajero de los dioses lleva la manzana en la mano. Y las diosas son identificables por sus atributos; Afrodita va con su hijo Eros de la mano.
15.  1517-1523 aprox. Juicio de Paris. Niklaus Manuel Deutsch (1484 aprox.-1530). Museo de Arte de Basilea.
El penacho guerrero de Atenea aquí ha sido sustituído por un sombrero de plumas, y lleva una espada en vez de una lanza. Hera es la única que va totalmente vestida, como buena esposa, mientras que Afrodita, que coge la manzana, lleva una túnica transparente, y como las otras diosas, muestra un curvado vientre. Eros lleva la venda en los ojos.
Juicio de paris, N. Deutsch, 1517 aprox.
Juicio de Paris, N. Deutsch, 1517 aprox.
16.  1529 c. Juicio de Paris, Lucas Cranach el viejo (1472-1553)  Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Las tres diosas están desnudas y Paris, en vez de un pastor, parece un guerrero, como en las otras versiones de Cranach. Hermes lleva una bola de cristal. Y Atenea, con un sombrero de plumas, señala a Eros, a punto de disparar su flecha.
17.  1533. El sueño de Paris, Pieter Coecke van Aelst (1502-1550). Pintura Flamenca. Museo del Louvre, Paris.
Paris, tirado en el suelo, parece estar dormido, vestido como un guerrero. A su lado, un anciano Hermes tiene la manzana con la inscripción mientras las diosas están delante desnudas, con el nombre de cada una escrito en latín sobre ellas, Venus, Juno y Pallas. La esposa de Zeus lleva una corona y está acompañada del pavo real, Atenea va armada con la espada y su casco, en el suelo, es más bien una escafandra. Afrodita, sin adornos, tiene sobre su cabeza a su hijo Eros a punto de disparar una flecha, con una venda en los ojos, porque el amor es ciego.
Las tres diosas  están realzadas por la luz y el color.
18.  1540c. Juicio de Paris, Lucas Cranach el viejo (1472-1553) Gotha, Stiftung Schloss Friedenstein, Schlossmuseum,
Hermes, sin casco aquí, señala arriba a Eros, y una de las diosas sigue la dirección de su vara.
Juicio de Paris, Cranach, 1540 aprox.
Juicio de Paris, Cranach, 1540 aprox.
19.  1523-1579 aprox. Juicio de Paris  Juan de Juanes (h. 1505-1579) Barroco. Museo de Bellas Artes de Valencia.
Es difícil, casi imposible, diferenciar a las tres diosas, pues no sólo están casi en la misma postura y con el mismo requerimiento en la mirada, sino que además, no llevan más símbolos que una lanza una y una flecha otra.
20.  Juicio de Paris. Paolo Varonesse (1528-88)
Como buen rival de Tiziano y Tintoretto en el uso del color, destaca la piel de las diosas, casi blanca.
21.  1548, aprox. Juicio de Paris. Frans Floris de Vriendt (1516 aprox.-1570) Manierista flamenco. Hermitage Collection.
Frans Floris, el holandés al que Brueguel el Viejo llamó “El Incomparable”, pinta a Hermes ya con el petaso alado y la vara de mensajero.
“ Este cuadro es la obra principal de este artista; se data en 1548, a comienzos de su carrera. Algún detalle del cuadro indica bien claramente sus conocimientos profundos de la Antigüedad, como las ruinas del fondo, la victoria alada y, especialmente, el sarcófago convertido en fuente con la imagen del río Escamandro, que corría por el Monte Ida. El niño tumbado delante de Afrodita es copia de la escultura conservada en el Jardín del Belvedere de Roma. Todos los personajes que participan en la acción, salvo Hermes, están desnudos o semidesnudos. El paisaje es de gran novedad entre las representaciones del mito, al estar Paris sentado a la sombra de un árbol. Lleva el cayado de pastor que le identifica.” (José M.Blázquez, “Mitos clásicos en la Gemäldegalerie AlteMeister de Kassel”)
22.  Juicio de Paris,  Gillis van Conninxloo III, (1544-1607) Renacimiento.
Juicio de Paris, Connixloo.
Juicio de Paris, Connixloo.
 Este pintor flamenco, célebre por su interpretación de los bosques, recrea en uno de ellos el Juicio de Paris.
23.  1580. Juicio de Paris,  Hans Von Aachen (1552-1615) Manierismo
Paris entrega la manzana bajo la atenta mirada de Hermes. Un amorcillo corona a Afrodita que, como Atenea, aparece desnuda. Al fondo, el convite de las bodas de Tetis y Peleo.
24.  1590-1606 aprox. Juicio de Paris. Rubens (1577-1640). Akademie der Bildenden Künst, Vienna
Juicio de Paris, Rubens 1590-1600 aprox.
Juicio de Paris, Rubens 1590-1600 aprox.
25.  1599. Juicio de Paris. Hendrick von Balen (1575-1632). Gemäldegalerie, Berlin
Es uno de los escasos cuadros en que Atenea, además de sus armas, va acompañada por una lechuza.
26.  1600.c. Juicio de Paris. Anónimo. Museo de Liverpool.
Los atributos de las diosas y de Hermes son claramente visibles. Una diosa alada de la Victoria coloca la corona sobre Afrodita. La fuente, a la izquierda, representa el río Escamandro.
27.  1608 aprox. Juicio de Paris. Hendrick von Balen (1575-1632). Muzeul Naţional Brukenthal – Sibiu (Rumanía)
Cada diosa se muestra desde un ángulo distinto. Afrodita es también coronada como vencedora.
28.  1609, Juicio de Paris, Willem Isaacsz van Swanenburg (aprox. 1580-aprox.1612)
29.  1613. Juicio de París, Hendrik van Balen(1575-1632). Fitzwilliam Museum,  Cambridge, UK. Barroco.
El rostro de Atenea es casi un calco del cuadro del mismo pintor de 1599, aunque aquí parece mirar, coqueta, al espectador y está sentada. Los amorcillos vuelven a coronar, vencedora, a Afrodita mientras Hermes contempla el juicio. En la izquierda inferior, un dios del agua, seguramente el río Escamandro, da la espalda a la escena.
30.  1615. Juicio de Paris.  Joachim Wtewael (1566-1638) National Gallery, Londres. Barroco
En esta suntuosa versión del holandés Wtewael, Eros dispara, directamente, a Paris. Al fondo, se celebra un banquete, seguramente el de las bodas de Tetis y Peleo que dieron lugar a la historia del Juicio, al presentarse Eris con la manzana. Atenea Mira con cólera a Paris, que hace ganadora a Afrodita, mientras Hera parece increpar, airada, a los espectadores. El conjunto de la escena es bucólico, con animales de todo tipo porque junto a las cabras de Paris, se distinguen vacas, y al fondo un camello.
Las tres diosas mantienen una postura elegante, con una rodilla flexionada, pero se presenta a cada una desde un ángulo diferente. Otra figura femenina, en el suelo, sujeta un ramo de flores variadas.  Y junto a ella hay una representación marina con la tinaja bajo el brazo (quizá el río) y caracolas en el suelo.
31.  1620-25 c. Juicio de Paris. Jan Boeckhorst, (1604-1668)
Juicio de Paris, de J.Boeckhorst. 1620 aprox.
Juicio de Paris, de J.Boeckhorst. 1620 aprox.
Las diosas vuelven a ser presentadas vestidas, y Paris aún no ha tomado su decisión, pues vienen en fila primero Hera, con sus pavos reales, detrás Atenea, armada, y la última que desciende es Afrodita, con su hijo Eros y menos “tapada” que las otras, recostada en su carro tirado por cisnes en lugar de palomas.
32.  1620-30. Juicio de Paris. Francesco Albani, (1578 aprox-1660) Prado. Barroco.
Paris aún no ha decidido quién es la ganadora, y aún no ha dado la manzana a nadie. La escena está llena de amorcillos que celebran el triunfo del amor. Hera aparece con su pavo real y Afrodita con las palomas. Al fondo se dibuja la figura de Peleo, con la tinaja de la que mana agua.Otra obra de este mismo pintor, El tocador de Venus , tiene un ambiente similar (también está en el Prado)
33.  1624. Juicio de Paris. Rubens. (1577-1640) National Gallery, London.
Paris tiene la misma postura que en el cuadro de 1608, sentado hacia el espectador, y lleva también una piel de cazador en la cabeza. Las diosas, en cambio, muestran en diferentes posturas el cuerpo femenino. Afrodita, en el centro, recibe la corona que viene del cielo. A su izquierda, Hera se muestra irritada por la decisión, y a la derecha, mirando hacia otro lado, Atenea tiene su armadura a sus pies.
Juicio de Paris, de Rubens. 1624 aprox.
El río Escamandro, representado con la tinaja de agua, contempla la escena a la derecha, acompañado de una ninfa, igual que otras dos figuras, quizá unos sátiros, apostadas detrás de Hermes. Éste es reconocible por su vara y el gorro alado.
34.  Juicio de Paris. Giovanni Sons (1553-1611) National Gallery of Art. Washington DC
Casi un landscape, la imagen es una excusa para el paisaje. Peleo, con la tinaja de agua, observa a Paris que, de espaldas al espectador, da la manzana a Afrodita, en el medio de las tres diosas.
35.  Wide Mountainous Landscape with Judgement of Paris) Joos de Momper (1564-1635)
36.  1621. Juicio de Paris, Rubens(1577-1640)
No se ve la manzana, y las tres diosas, desnudas y sin atributos, se presentan ante un Paris artista que toca el violoncelo, con otros instrumentos musicales, esculturas, y pinceles por el suelo, junto al escudo de Atenea. Hermes, volando desde el cielo, parece contemplar la escena en el momento en que Afrodita, con una guirnalda de flores en la mano, promete los amores de la bella Helena, que puede estar representada por la mujer del centro con el propio Paris.
El Juicio de Paris de Rubens, 1621.
El Juicio de Paris de Rubens, 1621.
37.  1628. Juicio de Paris. Cornelisz van Haarlem
La desnudez está presente en todos los personajes menos Hermes, que mira al espectador.
Afrodita es la ganadora y el propio Eros ayuda a Paris a dirigir el brazo con la manzana  hacia su madre.
Juicio de Paris, de Cornelisz van Haarlem (1628)
Juicio de Paris, de Cornelisz van Haarlem (1628)
38.  1632/35. Juicio de Paris Rubens. (1577-1640) National Gallery (Londres) Paris ofrece la manzana a Afrodita, entre las otras dos diosas, que se identifican bien por el escudo y la lechuza, y por el pavo real. En el cielo se adivina la figura de la furia de la guerra, Alecto, en un cielo casi tormentoso, porque el cuadro es, a la vez, dramático y tranquilo.
        Rubens, como otros pintores del Renacimiento, no sigue a Luciano: Hermes, en el cuadro, no se vuelve de espaldas y las diosas son vistas todas a la vez, en vez de una en una. EL énfasis se pone en la belleza y las sensuales maneras de las tres diosas, no en la adjudicación de un  premio de belleza a una sola de ellas. Lo que hace el pintor es comprender en un solo instante todo un tiempo narrativo.
 Juicio de Paris, Rubens (1636, aprox.)

  39.  1636. Juicio de Paris. Rubens. (1577-1640).
Los amorcillos estiran de Hera y Atenea para dejar sola a Afrodita.
Juicio de Paris, Rubens. 1639 aprox.
Juicio de Paris, Rubens. 1636 aprox.
40.  1639-40. Juicio de Paris. Rubens. (1577-1640). Museo del Prado
       Se cree que el rostro de Afrodita es el de la segunda esposa de Rubens, Hélène   Fourment. Las diosas se han desnudado, a la vez, para Paris.
Juicio de Paris, Rubens. 1640 aprox.
Juicio de Paris, Rubens (1639-40.)
41.  1645-50, Landscape con el Juicio de Paris, de Jan Both (1615-1652 aprox) y Cornelis van Poelenberg (1594/5-1667). National Gallery, London.
      Los espectadores contemporáneos pudieron ver una lección moral en un Paris que elige el amor humano y la emoción en vez del poder y la gloria ilimitados que le habían prometido las otras diosas. Jan Both (c 1610-52) pinta el paisaje pastoral y Poelenberg las figuras
42.  1646. El Juicio de Paris, Claude Lorrain (1600-1682), National Gallery of Art (Washington) Barroco.
       Afrodita, casi desnuda, lleva a Eros de la mano y Atenea se está vistiendo porque ya ha sido examinada por Paris. Hera, completamente vestida como una matrona romana, habla con Paris.
43. c. 1660. Le jugement de Paris,  DUGHET Gaspard, POUSSIN ( 1615-1675)
44. 1681-83. Juicio de Paris. Luca Giordano, Hermitage
Juicio de Paris, Luca GIordano (1681 aprox.)
Juicio de Paris, Luca Giordano (1681 aprox.)
45.  1684-1721. Juicio de Paris. Jean-Antoine Watteau. (1684 aproc-1721) Rococó. Museo del Louvre, Paris.
46.  1685.  Juicio de Paris. Luca Giordano Galleria Pallavicini. Roma.
Juicio de Paris, Luca Giordano, 1685
Juicio de Paris, Luca Giordano, 1685
47.  1705, The Judgement of Paris, James Thornhill
48.  1710. Juicio de Paris. Michele Rocca ( Museo San Pablo)
Juicio de Paris. M.Rocca, 1710.
Juicio de Paris. M.Rocca, 1710

49.  Juicio de Paris, Noel-Nicolas Coypel (1690-1734) 
50.  1716. Juicio de Paris, Adriaen van der Werff (1659-1722) Dulwich Picture Gallery.London
La escena mitológica recoge el momento del triunfo de Afrodita, que intenta coger la manzana, y  casi parece que esté bailando. Delante de ellas, dos palomas juegan en el suelo, y Eros la arropa. Atenea parece estar ya marchándose mientras Hera todavía espera la decisión de Paris.
51.  Juicio de Paris, de Hendrik van Lomborch (La Haya, 1681-1759) Museo Szépmúvészeti de Budapest:
52. 1734. Juicio de Paris, Jean-Francois de Troy (1679-1752).
53.  1754. Juicio de Paris Francois Boucher
Afrodita recoge la manzana mientras mira hacia arriba, a un amorcillo que le coloca la corona. Hera se eleva (pavo real) seguida de Atenea (armas).
Juicio de Paris, François Boucher. 1754.
Juicio de Paris, François Boucher. 1754.
54.  1757. Juicio de Paris. Anton Raphael Mengs, (1728-1779). Hermitage. Moscú
Juicio de Paris, Mengs. 1757.
Juicio de Paris, Mengs. 1757.
55. Un juicio de Paris en un fresco:
 
56. Finales s. XVIII, Das Urteil von Paris, de un pintor del círculo de  Johann Heinrich Tischbein (1751-1829)
57. También de finales del XVIII es este Juicio de Paris, del pintor francés Louis Jean François Lagrenée (1725-1805)

58. 1791, Rosebud or the judgement  of Paris, de Richard Westall
59.  1793-1820 aprox.. Juicio de Paris. Baron Jean Baptiste Regnault 
 Juicio de Paris. Baron Jean Baptiste Regnault.

60.  The Judgement of Paris, James Barry (1741-1806) Tate Gallery Londres.
61.  1805. Juicio de Paris. John Flaxman (1755-1826), hecho con tinta y lápiz
 Juicio de Paris, Flaxman. 1805.
 Juicio de Paris, Flaxman. 1805.
62.  Juicio de ParisFrancesco Bartolozzi (1725-1815)
63.  Juicio de Paris , Charlier (1705-1790)
64.  1808.  Juicio de Paris. Francois-Xavier Fabre. Virginia Museum of Art
Hermes contempla la escena desde el cielo (vara y petaso alado). Las diosas van ataviadas a la manera romana y el triunfo de Atenea se celebra con una vara de olivo, en lugar de una corona de flores.
Juicio de Paris, Febre. 1808.
Juicio de Paris, Febre. 1808.
65.  1811. Juicio de Paris. William Blake British Museum, Londres.
66.  1825. Juicio de Paris. William Etty (1787-1849) Museum Liverpool.
Fino colorido e influencia de los pintores florentinos. Atenea se reconoce por el yelmo, mientras Afrodita, con su posición en el centro, recuerda las pinturas del Renacimiento. Hera da la espalda al espectador, con el pavo cerca, y parece tener un gesto de irritación ante la decisión de Paris. Etty influyó mucho con este cuadro para pinturas de desnudos posteriores, en el parece reflejar su opinión de que las mujeres eran “God’s most glorious work”. 
67.  1862-64. Juicio de Paris. Paul Cézanne (1839-1906) Colección privada.
68.  1870. Juicio de Paris. Anselm Feuerbach (1829-1880) Hamburger Kunsthalle, Hamburg, Germany
Imagen llena de putis, en la que las diosas se están preparando para mostrar sus encantos a Paris. Las tres diosas muestran la dignidad de las estatuas clásicas, y tienen la cabeza gacha, como centradas en lo que están haciendo. En el centro parece estar Hera, con el pavo real detrás. A su derecha, la diosa desnuda que ofrece la espalda, puede ser Afrodita, con un espejo sostenido por un Puti. Atenea todavía está vestida y, tras ella, un Puti está apoyado en el escudo.
69.   Juicio de Paris. Philippe Parrot (1831-1894)
70.  Juicio de Paris, George Frederick Watts  (1817-1904)
 Juicio de Paris, Watts.
71.  Juicio de Paris. Clement Jacques Wagrez (1846-1908). Art Renewal Center
  Juicio de Paris, Wagrez.
 72. 1887, The Judgement of Paris, de Max Klinger 
 
73.  1895. Juicio de Paris Alphonse Mucha (1860-1939) Renaissance Café
Juicio de Paris, A.Mucha, 1895.
Juicio de Paris, A.Mucha, 1895.
74.  1904. Juicio de Paris. Ludwing von Hofmann
El artista prescinde de Paris, y en primer plano tenemos solo a las diosas, desnudas y con mantos que no permiten distinguirlas.
75. 1904, El juicio de Paris, de Enrique Simonet Lombardo (Valencia, 1866- Madrid 1927) 

76. 1907. Juicio de Paris. Lovis-Corit
77.  1910/11. Juicio de Paris, Armand Point ( 1860-1932) Musée d’Orsey , Paris.
Atenea, toda vestida y armada, y Hera, poniéndose la túnica, miran al espectador, mientras Afrodita, cabizbaja y desnuda, recibe de un humilde Paris la manzana entre otras frutas. Hay un caballo, por detrás de Paris, el perro del pastor, el pavo real de Hera. Y Cupido, alado, tensa el arco mientras contempla a Paris.
 78. 1912. Juicio de Paris, de Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938). Expresionismo.
79.  1914 aprox. Juicio de Paris. Pierre-August Renoir (1841-1919) Phillips Memorial Gallery (Washington) Impresionismo
Pintado tardíamente, cuando Renoir ya está muy enfermo de artritis.
Juicio de Paris, Renoir, 1914.
Juicio de Paris, Renoir, 1914.
80. En 1915, Georges Barbier dibuja esta interpretación

81. 1922. Das Urteil des Paris, Charles Louis Rivier.
 Das Urteil des Paris, Ch.L.Rievier, 1922.
82. 1928. Le Jugement de Pâris. Wladimir Baranoff Rossine, pintor de la vanguardia rusa:
83.  Juicio de Paris, Manfred Schwartz (1909-1970) Litografía.
Juicio de Paris, M.Schwartz
Juicio de Paris, M.Schwartz
84.  1930. Juicio de Paris. Jean Dufy
85.  1933, Juicio de Paris,
86. 1939. El Juicio de Paris, de Ivo Saliger (1894-1987)
87. 1940. Juicio de Paris, León Návez.
88.  1950. Juicio de Paris. Salvador Dalí.
El juicio de Paris, Dalí. 1950.
El juicio de Paris, Dalí. 1950.
89.  Juicio de Paris. Picasso
Juicio de Paris, Picasso.
Juicio de Paris, Picasso.
90.  1960-64. Juicio de Paris. Salvador Dalí.
El juicio de Paris, Dalí. 1960 aprox.
El juicio de Paris, Dalí. 1960 aprox.
01.  1964, The judgement of Paris, de jack Leevine (1915-2010)

Este autor realizó una serie de pinturas sobre el mismo tema, de las que recogemos aquí dos, y el siguiente gravado, del Museo de Brookling:
92. 1979, Juicio de Paris, Salvador Dalí (litografía)
93.  Juicio de Paris de Federico Jiménez (Museo del Prado)
Curiosa alegoría del mito, entre un gallo y tres gallinas. Esta obra comprada por el museo del Prado en 1882 parodia el célebre juicio entre tres …gallinas.
juicio-de-paris-federico-jimenez
94.  1982. Juicio de Paris. Willem Hofhuizen (1915-1986)
95. 1989, Juicio de Paris, de Ajiléas Drungas
96. 1990-1, Juicio de Paris, Lucinda Drenning
Juicio de Paris, Lucinda Denning.
Juicio de Paris, Lucinda Denning.
97.  1990. Juicio de Paris después de Rubens, en La incompleta Historia del Arte, Dean Brown.
Barbie hasta en la sopa… y Ken representando a Hermes…  El rostro de la medusa ha sido reemplazado
Juicio de Paris después de Rubens, La incompleta historia del Arte.
Juicio de Paris después de Rubens, La incompleta historia del Arte.
98.  199c. Juicio de Paris Charles Bell (1935-1995)
The judgement of Paris, Ch.Bell
The judgement of Paris, Ch.Bell
        Este representante del fotorrealismo americano, convierte en Juicio de Paris en los concursos de Belleza. Pone a las diosas, como Barbies, en un desfile de modelos, con bandas incluidas, donde se leen los títulos de la diosa (Miss) del Universo, la diosa del Arte y la diosa de la Pasión (con un look totalmente a lo Marilyn Monroe).  Atenea, junto a la banda de las Artes, lleva una medalla de guerra, Afrodita una rosa y su fiel Eros, con el arco y las flechas, y Hera la llave de mando. Llama la atención el casco militar de Hermes, al que se le han puesto las alas, con los pantalones militares: aquí el mensajero de Zeus es un soldado.

99.  1994. Juicio de Paris, Antonio Mingote (Barcelona, 1919-)
El juicio de Paris, Antonio Mingote.
El juicio de Paris, Antonio Mingote.
       Las tres diosas están representadas de manera distorsionada por su enorme tamaño, especialmente en comparación  a un joven, elegantemente vestido,  en el que se reconoce a Paris, además de por el título del cuadro, porque lleva en la mano la manzana de la discordia.
100. 1997, Paris, Las Tres Gracias y Helena, de Carlos d’Ors.
101.   1998, Judgment of Paris. Mary Ellen Croteau (1950- ) Chicago Con genitivo objetivo en vez de subjetivo, en esta mirada feminista el juez se convierte en juzgado. La historia de la manzana y de unas mujeres o diosas desnudas examinadas por hombres debió ser, previsiblemente, inventada por hombres. cf. www.maryellencroteau.womanmade.net/gallery.html
102. 2002, The Judgement of Paris. Robert Hodgins (Londres, 1920-)
The judgement of Paris, Robert Hodgins. 2002
The judgement of Paris, Robert Hodgins. 2002
103. 2003-2004, El juicio de Paris, de Guillermo Pérez Villalta (1948- )
104. 2005. Judgment of Paris ,Will Tuck.
The judgement of Paris, W.Tuck.
The judgement of Paris, W.Tuck.
       El inglés Will Tuck hace composiciones con muñecos de plástico barato y sus accesorios, algo propio de la cultura de masas que mezcla y pinta con pistola. Utiliza temas clásicos en sus composiciones (Calisto y Júpiter, Venus…)  intenta trasmitir un sentido del pasado en el presente.

105.  También de 2005 es la versión de Max Beckmann (encontrada en el blog I think meaning)
 
 
Esta autora alemana hace una recreación más clásica del tema mitológico en su serie sobre Troya, caracterizando a los dioses con sus atributos típicos: armas de Atenea, alas de Hermes… y respetando las tonalidades de la cerámica griega de figuras negras.
107. 2007  Judgment of Paris (after Rubens) Eleanor Antin —Light Helen, fotografía en color, 62 x 118″. From the series “Helen’s Odyssey.” Museo de Arte de San Diego.Hera es toda una ama de casa, una esposa en el sentido más convencional, casi parece llevar uniforme de criada (con tacones, eso sí). Afrodita posa con su hijo Eros mientras Atenea usa las armas de estos tiempos. Helena, espera sentada detrás de Paris, y hay una versión en que está rubia y en otra morena.
2007-eleanor-antin-judgment-of-paris-after-rubense280942007light-helen-from-the-series-helens-odyssey1
Judgment of Paris after Rubens, 2007. Eleanor Antin
108.  2007. Juicio de Paris, Medora.
Judgment of Paris, Medora. 2007
Judgment of Paris, Medora. 2007
 En esta composición fotográfica, con modelos, también aparece Helena posando en un  cuadro (¿una televisión?) que Afrodita, acompañada de una paloma en vez de Eros, ofrece a Paris. Atenea une a sus armas de guerra otras “armas de mujer”, y Hera, con la corona de reina, va engalanada con plumas de pavo real.
109.  2008. Juicio de Paris, Verónica Analía Aguirre.
Juicio de Paris, Verónica Analía Aguirre (2008)
Juicio de Paris, Verónica Analía Aguirre (2008)
Esta artista parece querer decir que toda mujer es una diosa, y son los “trapos” los que nos hacen representar a una u otra. Afrodita es Marilyn Monroe, la guerrera Atenea lleva ropa urbana y Hera es una mujer sexualizada, casi una típica mujer objeto.
110. 2009.  El Juicio (The Judgement), 
111.  El juicio de Paris o Paris y las prepago, de Dario Ortiz Robledo (Colombia, 1968)
 El juicio de Paris / Paris y las prepago. D. Ortiz
El juicio de Paris / Paris y las prepago. D. Ortiz
112. El mismo Dario Ortiz también retoma el mito en La elección de Paris:

 es una versión más sórdida del mismo mito, pero que sirve para ilustrar el paso del mito al continente latinoamericano, excediendo los límites europeos.

Más información de páginas de Internet donde se pueden encontrar referencias a imágenes sobre mitología:

martes, 22 de mayo de 2012


Eclipse de Sol en Japón

Eclipse de Sol en Japón



Eclipse de Sol en Japón (© AFP)
siguiente
anterior





A las 07.30 hora local de hoy (22.30 GMT del domingo) Tokio acogió, en un día parcialmente nublado, un eclipse anular de sol que generó una gran expectativa e hizo que muchos japoneses salieran a la calle para no perderse el fenómeno.
El eclipse pudo ser apreciado en gran parte del país, y fue seguido en las principales ciudades del centro y la costa este del archipiélago, en una jornada gris que hizo que su visionado solo pudiera hacerse en breves intervalos.
En la capital, la mayor metrópolis del mundo desde la que hoy se pudo contemplar el fenómeno, grupos de aficionados se reunieron hasta dos horas antes en algunos de los principales miradores de la ciudad.
En la torre Mori, situada en una zona de la capital conocida como Roppongi Hills, centenares de personas llenaron paulatinamente desde las 05 de la mañana (20.00 GMT del domingo) el helipuerto del colosal edificio, situado en la planta 54, a unos 270 metros de altura, y convertido para la ocasión en un improvisado observatorio.
En la cúspide de la torre, padres con niños, parejas, trabajadores y familias enteras ataviados con gafas especiales, filtros, cámaras o telescopios no apartaron su vista del cielo para no perderse el lento recorrido de dos horas hasta que la Luna tapó el Sol para convertirlo en un anillo de luz.
La emoción de los asistentes fue creciendo hasta el momento culminante en el que el eclipse alcanzó el 94 por ciento, y fue anunciado con megáfonos y celebrado con una cuenta atrás entre grandes aplausos y el asombro de los participantes.
"Ha sido muy emocionante ver como la Luna iba cubriendo el Sol hasta convertirse en un anillo. Eso ha sido increíble", aseguró a Efe visiblemente emocionada Ayumi, una madre nipona que no quiso perderse el eclipse desde el helipuerto acompañada por su hija.
Las dos desafiaron el desapacible frío de las alturas y el madrugón para no perderse el primer eclipse solar que puede verse en la capital desde hace 173 años: "Ha merecido la pena levantarse tan pronto, aunque ha sido una lástima que no haya hecho un buen día con menos nubes", lamentó Ayumi.
Durante la última semana, numerosos grandes almacenes y pequeñas tiendas de Japón llenaron sus estanterías con gafas, filtros o libros sobre astronomía para ofrecer a la gente todos los utensilios necesarios para no dañarse la vista y permitir la correcta visión del eclipse

lunes, 21 de mayo de 2012

El misterio de la Isla de Pascua y de las cabezas de los Moái que tienen cuerpo y brazos esculpidos.



Imagen enviada


Un moái (del rapanui moai, “escultura”) es una estatua de piedra monolítica que sólo se encuentra en la Isla de Pascua o Rapa Nui, perteneciente a la V Región de Valparaíso, Chile.

El significado de los moáis es aún incierto, y hay varias teorías en torno a estas estatuas. La más común de ellas es que las estatuas fueron talladas por los habitantes polinesios de las islas, entre los siglos XII y XVII, como representaciones de antepasados difuntos, de manera que proyectaran su mana (poder sobrenatural) sobre sus descendientes.

Debían situarse sobre los ahus (plataformas ceremoniales) con sus rostros hacia el  de la isla y tras encajarles unos ojos de coral o roca volcánica roja se convertían en el aringa ora (rostro vivo) de un ancestro.

Sorprendente revelación…las cabezas tienen cuerpo




Imagen enviada

Imagen enviada

Imagen enviada
Moai sin terminar en la ladera de la cantera Rano Raraku


MOAIS EN LA LADERA DEL VOLCAN RANO RARAKU

La piedra volcánica color gris, de las cuales están talladas los moai provenía de este volcán Rano Raraku. Todos los moai que estan de pie han sido erigidos recientemente, ya que los mismos habían sido derribados antes el siglo XVIII. La desordenada ubicación de los moai en Rano Raraku indica que probablemente estaban siendo trasladados al Ahu de algunas aldeas y que fueronabandonados a causa de la .

El  de piedra que se encuentra en el lugar es única en la isla, la que es llamada “Toba Lapilli”, la principal característica de ésta es su poca dureza, lo que habría beneficiado a los artesanos permitiéndoles mayor facilidad al momento de tallar los moai. Además de esto, el volcan Rao Raraku, se encontraban cerca del  de la peninsula de “Poike”, donde tenían el recurso madera gracias a las palmeras que allí existieron.

Imagen enviada

Otro estilo de Moai: Si bien todos los moai son diferentes, todos estan tallados baje el mismo estilo: Ángulos rectos, nariz perfilada, faciones duras, cuerpo estilizado. Sin embargo, fue encontrado por el famosisimo explorador Thor Heyerdahl (Uno de los tantos investigadores que han tratado de demostrar la procedencia de la  Polinésica) en una expedición que realizó en 1955: El“Tuku Turi”. Este moai a diferencia de los otros, esta sentado, ademas su cuerpo y cabeza son de forma y proporciones mucho mas anatomicamente correctas que el resto de los moais, su nariz es chata y redondeada. Se estima que su data es del siglo VI.


En el libro “Aku Aku” aparece que fue una verdadera sorpresa para los Rapa Nui encontrar este moai, porque nunca habían visto otro similar ni escuchado alguna leyenda acerca del Tuku Turi.

ALGUNOS DE LOS MOAI MAS ESTUDIADOS DE ISLA DE PASCUA

Grafico comparativo de sus dimensiones:

Imagen enviada

http://www.chilecomparte.cl/topic/1763629-isla-de-pascua-moai-que-tienen-cuerpo-y-brazos-esculpidos/Imagen enviada

sábado, 19 de mayo de 2012

Pomelo


Pomelo

Yoko Ono

Trad. Pilar Vázquez. Centro de Creación Experimental. Cuenca. 2006

 | Publicado el 18/01/2007

El Centro de Creación Experimental de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) publica, por primera vez en España, el libro Pomelo, de Yoko Ono. Una obra en la que invita a los lectores a desarrollar un papel activo en el proceso de elaboración y creación de la obra de arte. La primera edición de Pomelo (Grapefruit) la publicó Yoko Ono en Tokio en 1964 y fue una edición limitada que no tuvo mucha repercusión. En 1970 se publicó en Nueva York y en Londres, y al año siguiente se hicieron nuevas ediciones. Su encuentro con el "beatle" John Lennon ayudó a la difusión de su obra y es el libro de Yoko Ono que más repercusión ha tenido.


9
PELíCULAS

SOBRE LA PELíCULA Nº 4 (al filmar los traseros de 365 santos de nuestro tiempo)

Me sorprende que los hombres puedan ponerse serios. Tienen esa cosa larga y delicada que les cuelga del cuerpo y que sube y baja por voluntad propia. En primer lugar, es terriblemente peligroso tener algo así fuera del cuerpo. Si yo fuera hombre, tendría un complejo de castración fantástico, hasta el punto de que no sería capaz de hacer nada. En segundo lugar, su inconsistencia, como si se llevara una alarma que se pone a funcionar al azar o algo así. Si yo fuera hombre, me estaría riendo continuamente de mí misma. Probablemente el humor es algo que el macho de la especie descubrió por medio de su propia anatomía. Pero los hombres son muy serios. ¿Por qué? ¿Por qué tanta violencia?

¿Por qué tanto odio? ¿Por qué tantas guerras? Si a la gente le gusta ir a la guerra, que hagan guerras de colores y se pinten unos a otros sus ciudades de verde y de rosa durante la noche. Los hombres tienen un talento fuera de lo común para convertir todo lo que tocan en un aburrimiento. El arte, la pintura, la escultura. Por ejemplo, ¿quién va a querer una mujer de hierro fundido?

El mundo del cine se está aristocratizando, además. Todos son profesionales, del primero al último. En cualquier otro campo -la pintura, la música, etcétera-, la gente empieza a hacerse iconoclasta. Pero el mundo del cine, ése no lo toca nadie, salvo el director. El director continúa perpetuando el viejo misterio del artista. Crea un universo, una atmósfera; es único, etcétera, etcétera. Esta película demuestra que cualquiera puede ser director. Un realizador de cine de San Francisco me escribió preguntándome si podía hacer una versión sanfranciscana de la película Nº 4. A mí me parece bien. Otra persona me escribió desde Nueva York que quería hacer una versión a cámara lenta con su propio trasero. También me parece bien. Espero que después de ver esta película, todo el mundo se ponga como loco a hacer sus propias películas domésticas.

Dentro de 50 años, que ahora nos parecen 10 siglos, la gente verá las películas de los años 60. Y probablemente dirán que Ingmar Bergman era un director significativamente significativo; Jean-Luc Godard, un director significativamente insignificante; y Antonioni, un director insignificantemente significativo, etcétera, etcétera. Entonces llegarán a la Película Nº 4 y verán de pronto un enjambre de traseros desnudos y que esos traseros pertenecían, en realidad, a figuras representativas de la escena artística londinense. Y espero que vean que los años 60 no fueron sólo una era de grandes avances, sino también de grandes risas. Esta película, de hecho, es como una petición que no se dirige a nadie y que los peticionarios firmaron con sus anos. La próxima vez que queramos hacer un llamamiento, deberíamos enviar esta película como lista de firmas.

Mi objetivo final en cine es hacer una película que consista en una instantántea tras otra del rostro sonriente de todos los seres humanos que habitan en el planeta. Claro que no puedo recorrer el mundo entero tomándolas yo misma. Necesito la cooperación de algún organismo, como los Correos de los diferentes países. Si todos los habitantes del mundo depositaran en sus oficinas de correos una instantánea de sí mismo y de sus familias, o se dejaran fotografiar en el estudio fotográfico más próximo, enseguida se podría llevar a cabo el proyecto.

Por supuesto, habría que estar continuamente añadiéndole nuevo metraje. Probablemente nadie querría ver toda la película seguida, así que, se podría guardar en las bibliotecas o algo parecido, y cuando uno quisiera ver los rostros sonrientes de los habitantes de una ciudad determinada, podría ir y ver esa parte. También podría convertirse en un canal de televisión, de modo que siempre que uno quisiera ver los rostros de un lugar determinado del mundo, sólo tendría que apretar un botón. De esta manera, si Johnson quiere ver qué tipo de gente mató en Vietnam ese día, le bastará con sintonizar ese canal. Antes de la película sólo éramos una parte de una cifra en los periódicos, pero después, nos transformamos en una cara sonriente. Y al nacer, sabremos que si queremos, tendremos tiempo en nuestra vida de comunicarnos con todo el mundo. Eso es más de lo que podríamos pedir la mayoría de nosotros. Pronto llegará un tiempo en el que no necesitemos fotografías para comunicarnos, como ESP, etc. No tardará en suceder, pero eso será "Después de la Era del Cine".

Yoko Ono
Londres, '67


SOBRE LA PELíCULA Nº 5 Y DOS VíRGENES
El año pasado dije que me gustaría hacer una "película de sonrisas" que consistiera en una instantánea tras otra de la cara sonriente de todos y cada uno de los seres humanos que pueblan el mundo. Pero aquello presentaba dificultades técnicas obvias y lo más probable era que el proyecto se quedara en una más de mis hermosas fantasías.

Este año empecé a pensar en hacer películas específicamente concebidas para ser exhibidas dentro de 100 años: por ejemplo, realizar diferentes tomas de la ciudad, esperando que la mayoría de los edificios que aparecen habrán sido demolidos para cuando se estrene la película; o filmar a una mujer corriente vestida como se viste hoy en día, sabiendo que dentro de 100 años, su aspecto parecerá extraordinario. Se trata de aplicar el proceso de hacer vino a la cinematografía. En la práctica, esto significaría que los directores de cine ya no tendrían que hacer ninguna película más y se limitarían a poner su nombre (si quieren, claro) en cualquier película y guardarla. El almacenaje de las películas pasaría a convertirse en el principal empeño de los directores de cine. Pero entonces la idea empezó a parecerme demasiado conceptual. Eso es lo que pasa con todas mis grandes ideas. Tienden a evaporarse, y de pronto me encuentro tumbada en el suelo sin hacer nada.

Una tarde, John y yo salimos al jardín y filmamos la película Nº 5, la película de las sonrisas, y Dos Vírgenes. Las hicimos con el espíritu característico que anima las películas domésticas. Lo que nos importaba fundamentalmente en las dos eran las vibraciones que enviarían, el tipo de vibración que había entre nosotros. Pero en el caso de la Película N º 5, un montón de trabajo, de planificación y de discusión había precedido a aquella tarde. Por ejemplo, había pensado en convertir la película Nº 5 en una especie de Doctor Zhivago, una película de cuatro horas de duración con un intermedio y todo eso, pero luego decidí ajustarme a un metraje más comercial con una duración de una hora (aproximadamente). También hay disponibles copias de la película en 8 mm. para la gente que quiera ponerla en la pared como un retrato luminoso. Asimismo, almacenaremos algunas copias para el siglo que viene.

Dicen que en la esquina del mundo hay un hombre que se pasa la vida sentado enviando buenas vibraciones; y que cuando titila una estrella sólo atrapamos un centelleo que fue enviado hace 1000 años luz, etcétera.

Imaginad una pintura que sonríe una vez cada mil millones de años. Puede que la misteriosa sonrisa de John en la Película Nº 5 sólo comunique algo dentro de 100 años o, tal vez, tal como van las cosas, puede que comunique mucho antes de eso. Creo que todas las puertas están a punto de abrirse. Bastaría con llamar suavemente. La cosa es que todavía hay un grupo minoritario en el mundo que tiene miedo al mundo sin puertas que va a venir. No están seguros de cómo actuar. Pero la mayoría de nosotros sabemos que las puertas son sólo imaginaciones nuestras. Lo bueno, sin embargo, es que una vez que se sabe algo, no se puede dejar de saber: es una ley de la naturaleza. De modo que las puertas van a desaparecer bastante pronto, creo yo.

Un crítico comentaba recientemente a propósiton de John y de mí que éramos unos artistas infantiloides cuya única preocupación era hacer pompas de jabón. Me pareció un comentario muy bonito. Se pueden hacer muchas cosas con pompas de jabón. Tal vez en el futuro se debería decidir quién ocupa la presidencia de Estados Unidos haciendo un concurso de pompas de jabón. Las pompas de jabón se pueden utilizar como una forma de decir palabrotas. Algún día la principal ocupación de todo el mundo será hacer pompas de jabón.

¿Sabrán alguna vez que Johnny West y Yoko DeMille comieron plátanos juntos?

22 de octubre de 1968
Yoko Ono

SOBRE LA VIOLACIóN

La violencia es un viento triste, bien encauzado, podría producir semillas y sillas y toda suerte de cosas agradables para todos.

Todos somos futuros Presidentes del Mundo y niños dando patadas al cielo, que no escucha.

¿Qué harías si sólo tuvieras un pene y un billete de metro y quisieras joder a toda la nación con un solo polvo?

Conozco a un profesor de filosofía cuyo hobby es aplastar paquetes de galletas en el supermercado.

Tal vez, puedes enviar a la gente mecheros de plástico firmados en lugar de tu pene. Pero entonces algunos lo tomarían por una escultura y lo pondrían en un estante en el cuarto de estar de sus casas.

Así que seguimos alimentando y comiéndonos nuestras frustaciones día tras día; chupamos chupa-chups y seguimos siendo unos mirones que sueñan con convertirse en Jack el Destripador.

Esta película fue rodada por nuestro cámara. Nick, mientras estábamos en el hospital. Nick es un caballero que prefiere comer nubes y pasteles flotantes a rodar "Violación". Pero se rodó.

Y como dice John: "A de cotorra, como su propio nombre indica".

Yoko Ono
Londres, abril de 1969