viernes, 17 de abril de 2009


Tras la tumba de Marco Antonio y Cleopatra

Arqueólogos en Egipto comenzarán a excavar sitios donde se cree están las tumbas de los antiguos amantes.

Arqueólogos en Egipto comenzarán a excavar tres sitios donde se cree están las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio.

Las excavaciones, cerca de un templo al occidente de la ciudad de Alejandría, comenzarán la próxima semana.

La historia de la reina egipcia y su amante romano ha cautivado a generaciones durante más de 20.000 años.

Ambos tenían grandes ambiciones para la formación de un imperio egipcio, pero tras ser derrotados por un ejército romano se suicidaron en el año 30 AC.

Ahora los científicos dicen que tienen evidencia de que la famosa reina y su general fueron enterrados juntos en un sistema de túneles debajo del templo de Taposiris Magna.

El equipo de arqueólogos egipcios y dominicanos que han estado trabajando en la zona en los últimos tres años, afirma que llegaron a esa conclusión tras el reciente hallazgo de tumbas que contenían unas 10 momias, un busto de Cleopatra, monedas con su imagen y una máscara que se cree perteneció a Marco Antonio.

Tal como dijo a la BBC el doctor Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, estos hallazgos demuestran que la ubicación es un sitio muy importante.

"El descubrimiento de este tipo de objetos demuestra que la gente que fue enterrada aquí fueron personajes importantes", afirma el arqueólogo.

"Por eso en semanas recientes alquilamos un equipo de escaneo por radar para analizar el suelo a unos 30 metros bajo la superficie y el radar mostró tres sitios donde podrían estar los restos y si tenemos suerte quizás encontraremos las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio.

"Y si es así, podría ser el hallazgo arqueológico más importante del siglo XXI", afirma el científico.

Amantes fracasados

Los hallazgos recientes fueron hechos en una serie de pozos profundos bajo el templo construido durante el reinado de Ptolomeo II (282 a 246 AC).

Marco Antonio se suicidó en agosto del año 30 AC después de perder la batalla de Actium y pocos días después Cleopatra decidió también acabar con su vida. Sus tumbas fueron escondidas y hasta ahora no habían podido localizarse.

"Murieron en un período de guerras y la gente de Roma no los quería, así que creemos que Cleopatra ordenó esconder ambas tumbas y éste parece ser el lugar perfecto".

Según Zahi Hawass, si realmente logran ubicar las tumbas y éstas están intactas podrían contener artefactos preciosos y muy valiosos.

"Cleopatra fue una de las mujeres más poderosas de su época -expresa el doctor Hawass- y con sus encantos atrapó los corazones de dos de los hombres más poderosos de aquel tiempo: Julio César y Marco Antonio, así que es probable que haya objetos importantes".

Muerte misteriosa

Las leyendas cuentan que Cleopatra se suicidó con la mordedura de una víbora venenosa, pero tal como afirma el experto egipcio, nadie sabe con certeza cómo murió la faraona.

"Creemos que la idea de la víbora es algo romántica y le ha dado mucho misterio a su muerte, pero no estamos seguros de que realmente haya muerto así, como lo vemos en las películas.

"Lo cierto es que sí se suicidó, y la historia cuenta que cuando Octavio derrotó a Marco Antonio en Alejandría éste se suicidió. Cleopatra después trató de ganar el corazón de Octavio, pero cuando vio que no había esperanzas decidió también morir.

"Era una mujer sumamente ambiciosa y quería reinar el mundo desde Egipto".

Y a pesar de lo que dijo un equipo de expertos británicos hace dos años, que Cleopatra no era tan hermosa como se pensaba sino más bien era algo fea, el profesor Hawass afirma que el hallazgo reciente revela lo contrario.

"El busto que encontramos en Taposiris demuestra sus encantos, e indica que Cleopatra no era poco atractiva. Y creo que una mujer que logró atrapar los corazones de Julio César y Marco Antonio no pudo de ninguna forma ser una mujer fea", expresa el arqueólogo.

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martes, 14 de abril de 2009

Gabriel García Márquez

Tzvetan Todorov y Los géneros del discurso

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Mar de libros viejos *


“Un campo de estudios coherente, en la actualidad cruelmente fragmentado entre semánticos y literatos, socio y etno-lingüístas, filósofos del lenguaje y psicólogos, requiere entonces de manera imperiosa un reconocimiento en el cual la poética cedería su lugar a una teoría del discurso y al análisis de los géneros.”

Zvetan Todorov en Los géneros del discurso

Comentaremos a continuación el apartado La noción de Literatura, perteneciente al libro Los géneros del discurso de Tzevan Todorov.
Tras preguntarse qué es la literatura, este autor afirma en forma crítica que:
“Hay que comenzar a poner en duda la noción misma de literatura, no porque exista la palabra o porque se encuentre en las bases de toda la institución universitaria esta noción es obvia.”[1]
Puesto que hay razones tanto empíricas como teóricas para plantear esta duda. En cuanto a las razones empíricas podemos decir que existen sociedades sin literatura pero con prácticas literarias. Respecto a las razones teóricas se observa que puesto que hablar de literatura implica hablar de productos capaces de ejercer determinada función o de poseer una naturaleza común que podríamos definir como literaria, literatura sería aquello que tiene función literaria (definición funcional) o condición literaria (definición estructural). No obstante, Todorov plantea que no necesariamente esto debe ser así ya que hay textos que desempeñan una función literaria sin ser literatura e, inversamente, hay textos que se los considera literatura sin que participen de la condición de ser literarios.
Jakobson definió la función poética del lenguaje y agregó que esta función no es exclusiva de la literatura. De modo que Todorov abandona la definición en términos de función y elige la vía de definir a la literatura en términos de estructura.
Si bien la palabra literatura es un concepto europeo del siglo XVIII que remite al significante letra imprenta (libro, objeto característico de la cultura europea moderna). Todorov comienza remitiéndonos a la primera definición de literatura que se puede encontrar en nuestra tradición: la que nos brinda Aristóteles. Según esta posición, la poesía es una de las artes miméticas (arte que se caracteriza por su capacidad de imitar). De modo que la primera definición estructural nos permitiría entender que la literatura es ficción. No obstante, esta definición no es útil para comprender, por ejemplo, a la poesía, género que con frecuencia no representa otra cosa exterior a ella misma. Dice Todorov:
“Si bien todo lo que ha sido considerado como literatura no es obligatoriamente ficticio, inversamente, toda ficción no es forzosamente literatura.”[2]
El intento hacer esta definición un poco más conveniente derivó en una segunda definición estructural acuñada en la modernidad, más precisamente en el siglo XVIII. En este momento, autores como Kant afirmaban que la literatura pertenece al orden de lo bello. De este tipo de afirmaciones deduce Todorov que la literatura pertenece al orden de lo intransitivo y no instrumental. Es decir, la literatura no persigue ningún fin práctico (según Kant, es autotélica) y no se apoya en otros entes ya que es intransitiva. Ideas estas muy presentes en la teoría del arte por el arte. Esta idea de la literatura intransitiva, no instrumental, se proyecta en el siglo XX en las definiciones de los formalistas rusos en las que el signo poético en lugar de orientarse hacia su referente se orienta hacia sí mismo.No obstante, Todorov deja en claro que:
“Tal definición no merece ser calificada de estructural; en ella se nos dice lo que la literatura debe hacer, pero de ninguna manera cómo llega a hacerlo.”[3]
Además, está bien claro que este punto de vista que erige a la literatura como una entidad autotélica es dudosamente aplicable al caso de la novela.
Finalmente, Todorov arriba a la conclusión de que ni la definición funcional, sea lo que ésta sea. Ni la definición estructural alcanzan a dar cuenta de la noción de literatura. El autor denuncia una imposibilidad de dar cuenta de lo que es el universo literario. Eso que llamamos literatura se nos presenta, entonces, como un espacio con límites imprecisos que no es posible aprehender desde ninguna de las dos definiciones.
Sucede que estas definiciones no son útiles para dar cuenta de la totalidad de la literatura pero sí para explicar determinados géneros literarios: la primera definición serviría para dar cuenta de la prosa y la segunda definición nos sería útil para entender al género de la poesía.
“De este modo se han caracterizado dos grandes géneros literarios, creyendo cada vez que se estaba caracterizando a toda la literatura. (...) De manera semejante, pueden identificarse las reglas de los discursos juzgados habitualmente como «no literarios». Propondré entonces la siguiente hipótesis: si uno opta por un punto de vista estructural, cada tipo de discurso frecuentemente considerado literario tiene parientes no literarios cuya cercanía le será más próxima que la de cualquier otro tipo de discurso literario. (...) Así, la oposición entre literatura y no literatura cede su lugar a una tipología de los discursos.”[4]
La propuesta / salida que plantea Todorov implica un cambio de paradigmas. El plantea que en lugar adoptar el punto de vista de la poética como disciplina que dice cuáles son los géneros y qué es la literatura, sería conveniente pensar todos los hechos literarios desde una teoría de los discursos. Esta teoría articularía en el análisis lo literario y lo no literario dando cuenta de sus especificidades y de sus modos. Este nuevo enfoque implicaría observar y analizar a la literatura (y a la no-literatura) dentro de la perspectiva de una teoría de los discursos.
De modo que la pregunta ontológica por la literatura despliega ahora un sentido metodológico. Todorov de esta manera no nos da una respuesta pero dispara dardos específicos que pueden sernos muy útiles a la hora de enfrentarnos al análisis de la obra literaria.

Marcos Carlos Carbajo


sábado, 11 de abril de 2009

MANUEL MAGALLANES MOURE "Ella dice, El dice"

Ella dice :

Sus ojos suplicantes me pidieron
una tierna mirada, y por piedad
mis ojos se posaron en los suyos...
Pero él me dijo : ¡más!

Sus ojos suplicantes me pidieron
una dulce sonrisa, y por piedad
mis labios sonrieron a sus ojos...
Pero él me dijo : ¡más!

Sus manos suplicantes me pidieron
que les diera las mías, y en mi afán
de contentarlo, le entregué mis manos...
Pero él me dijo : ¡más!

Sus labios suplicantes me pidieron
que les diera mi boca, y por gustar
sus besos, le entregué mi boca trémula...
Pero él me dijo : ¡más!

Su ser, en una súplica suprema,
me pidió toda, ¡toda!, y por saciar
mi devorante sed fui toda suya
Pero él me dijo : ¡más!


Dice el :

Le pedí una mirada, y al mirarme
brillaba en sus pupilas la piedad,
y sus ojos parece que decían:
¡no puedo darte más!

Le pedí una sonrisa. Al sonreírme
sonreía en sus labios la piedad,
y sus ojos parece que decían :
¡no puedo darte más!

Le pedí un beso, ¡un beso!, y al dejarme
sobre sus labios el amor gustar,
me decía su boca toda trémula :
¡no puedo darte más!
Le pedí en una súplica suprema,
que me diera su ser..., y al estrechar
su cuerpo contra el mío, me decía :
¡no puedo darte más!

viernes, 10 de abril de 2009

Letra de Brothers in arms

Estas montañas cubiertas de neblina,
son ahora un hogar para mí,
pero mi hogar es las tierras bajas
y siempre lo será.

Algún día regresaras
a tus valles y granjas,
ya no te quemaras más
para ser hermanos en brazos.

Al través de estos campos de destrucción,
y bautismos de fuego,
yo he atestiguado vuestro sufrimiento
y el como la batalla fue más cruenta.

Y aunque me lastimaron tanto
en el miedo y la alarma,
ustedes no me abandonaron
mis hermanos en brazos.

Hay tantos mundos y tan diversos,
muchos soles todos diferentes,
y tan solo tenemos un mundo,
pero cada uno vivimos en uno diferente.

Ahora el sol se ha ido al infierno,
y la luna viaja ya demasiado alto,
déjenme despedirme;
cada hombre tiene que morir
porque así esta escrito en la luz de las estrellas
y en cada linea de vuestra palma.
Somos unos tontos por hacer la guerra
                                                        sobre nuestros hermanos en brazos.

Brothers in arms

Este tema está citado en "Los ojos del perro siberiano" de Santa Ana.