miércoles, 4 de diciembre de 2013

Antonio Carlos Jobim - Stone Flower - Full Album

Los espejos convexos en la pintura flamenca (I)

LOS ESPEJOS CONVEXOS EN LA PINTURA FLAMENCA (I)
BARBÓN GARCÍA JJ1
Los Países Bajos se convierten en el corazón financiero de Europa durante el s. XV y esa concentración de riqueza promueve una profunda revolución pictórica. Los artistas flamencos, extremadamente hábiles en pintar la realidad en sus mínimos detalles, crean en los lienzos espacios que no sólo comprenden una escena, sino que, gracias a los espejos convexos, añaden a la escena la presencia del propio contemplador o de otros personajes ocultos. Estos espejos tan peculiares, que aumentan la iluminación de una estancia al colocarlos frente a una ventana, son típicos de las casas flamencas; también son conocidos como «espejos de los banqueros» al permitirles un fácil control visual de la estancia donde trabajan.
Robert Campin (1375-1444) utiliza un espejo convexo en una de las alas del Tríptico Werl, cuyo panel central se ha perdido. La escena, en la que San Juan Bautista, ataviado con un ropaje de la época del evangelio, presenta un cordero y un libro al franciscano Enrique de Werl, resulta ampliada gracias al espejo, que nos descubre a otros dos monjes en la parte no visible de la estancia y un paisaje diferente en la nueva perspectiva de la ventana. El cuadro, adquirido por Carlos IV, está en el Museo del Prado.
Tríptico Werl, de Robert Campin
Jan Van Eyck (1390-1441), el más celebre de los primitivos pintores flamencos, consigue con Los esposos Arnolfini, uno de los cuadros más enigmáticos de la historia de la pintura. El espejo convexo, colgado en la pared del fondo y con un marco donde se representan escenas de la Pasión de Cristo, es el verdadero centro de esta composición en la que unos esposos se dan la mano en la intimidad de su alcoba: refleja la escena pintada desde atrás y la parte que no vemos de la habitación, donde dos personajes (uno seguramente el pintor) se hallan en el quicio de la puerta. Encima del espejo, una extraña inscripción, en latín, a modo de firma: «Johannes Van Eyck fuit hic, 1434» (Jan Van Eyck estuvo aquí). La pintura, expoliada de España por las tropas napoleónicas a finales del s. XVIII, se encuentra en la National Gallery de Londres.
Los esposos Arnolfini, de Jan Van Eyck

1 Doctor en Medicina. Servicio de Oftalmología. Hospital San Agustín de Avilés. Asturias. España. 
E-mail: jjbarbon@telecable.es

BIBLIOGRAFÍA
1. Zuffi S. La pintura renacentista. Milan: Ed. Electa; 2000.
2. Sureda J. El Renacimiento. In: Sureda J. Summa Pictorica. Historia Universal de la Pintura. Barcelona: Editorial Planeta; 1999.
3. Silva Maroto P. Pintura Flamenca de los s. XV y XVI. Madrid: Museo del Prado; 2001.

martes, 3 de diciembre de 2013

"El barco en tierra" de George Haite


Enrique Radigales



Carl Blechen

 "El Rayo"  de Carl Blechen. 
Cuadro romántico desaparecido en el incendio del Glaspalast de Múnich en 1931

Carl Blechen

Carl Blechen

(1798 Cottbus, Alemania - 1840 Berlín, Alemania)
Pintor alemán. Antes de dedicarse a la pintura trabaja durante unos años como empleado de banco (1814-1822). Tras su ingreso en la Academia de Arte de Berlín, donde estudia con Heinrich Anton Dähling y Peter Ludwig Lütke, se acentúa su interés por la poética del romanticismo. Por otro lado influyen en él las obras de Caspar David Friedrich que conoce durante su estancia en Berlín. En 1823 viaja a Dresde para visitar a Johann Dahl, y es muy posible que en este viaje conociera también al propio Friedrich, con el que Dahl compartía casa entonces. Los enérgicos apuntes al óleo de Dahl impresionan hondamente a Blechen, que pronto desarrolla un estilo apasionado y subjetivo, alejado en este sentido de las elevadas visiones panteístas de Friedrich. Los estudios que realiza de la catedral de Meissen, así como del rudo paisaje de Sajonia, revelan la tendencia del artista a percibir la naturaleza y la arquitectura como metáforas de su sombrío estado de ánimo. En 1828, una estancia en Italia transforma su sentido de la luz y el color. En 1931 logra una plaza de profesor en Berlín y cinco años más tarde su temperamento depresivo le hace caer en la locura.
Cañón en Amalfi
Artista originalCarl Blechen
Código18915
Disponible enAlta Calidad
 
El bosque cerca de Spandau
Artista originalCarl Blechen
Código18920
Disponible enAlta Calidad
 
Gruta en el golfo de Nápoles
Artista originalCarl Blechen
Código18916
Disponible enAlta Calidad
 
La bahía de Rapallo
Artista originalCarl Blechen
Código18919
Disponible enAlta Calidad
 
La casa de las palmeras en Postdam
Artista originalCarl Blechen
Código18917
Disponible enAlta Calidad
 
La construcción del puente del Diablo
Artista originalCarl Blechen
Código18914
Disponible enAlta Calidad
 
Patíbulo durante una tormenta
Artista originalCarl Blechen
Código18918
Disponible enAlta Calidad