El rabo del perro de Alcibíades
Por Joaquín Posado Valdueza
O cómo distraer la atención de los votantes para que no se fijen en el mal gobierno
El historiador y biógrafo griego Plutarco relata esta curiosa anécdota: Alcibíades, rico aristócrata, paseaba por Atenas con un magnífico perro por el que había pagado sesenta minas, todos pudieron admirar el porte sublime del can, así como su espléndida cola. Un día ordenó que se la cortaran. Aquello provocó entre amigos y conocidos toda suerte de comentarios y condenas. No entendían por qué había tomado tal decisión. Todo el mundo le criticaba, pero él, muy tranquilo y risueño, les respondió que mientras los atenienses se ocupaban del rabo de su perro no se fijaban en su mal gobierno.
(...)
https://fundacioncives.org/el-rabo-del-perro-de-alcibiades/
No hay comentarios:
Publicar un comentario