lunes, 26 de noviembre de 2012

El síndrome de Stendhal

El síndrome de Stendhal

El síndrome de Stendhal

Julio 25, 2012 | Tags: 
El párrafo es famoso. Pasó de ser propiedad de los stendhalianos para convertirse en un trastorno psíquico estudiado en todo el mundo y conocido clínicamente como “el síndrome de Stendhal”. Hasta Dario Argento se sirvió de él, en 1996,  como pretexto para filmar, con ese título, una película de terror previsiblemente horrísona. Leamos el párrafo tal cual aparece traducido por Elisabeth Falomir Archambault en la pequeña edición ilustrada de El síndrome del viajero. Diario de Florencia(Gadir, Madrid, 2011). Narró así Stendhal, en su diario, con la fecha del 22 de enero de 1817, lo que le sucedió en la iglesia de la Santa Croce en Florencia:
“Un monje se acercó a mí. En lugar de la repugnancia, que llega incluso al horror físico, me sentí sintiendo amistad por él. ¡También fray Bartolomeo de San Marco fue monje! Ese gran pintor inventó el claroscuro, se le enseñó a Rafael, y fue el precursor del Correggio. Hablé con ese monje, en quien hallé la amabilidad más perfecta. Le alegró ver a un francés. Le rogué que me abriera la capilla, en el ángulo noroeste, donde se encuentran los frescos del Volterrano. Me condujo hasta allí y me dejó solo. Ahí, sentado en un reclinatorio, con la cabeza apoyada sobre el respaldo para poder mirar el techo, las Sibilas del Volterrano me otorgaron quizá el placer más intenso que haya dado nunca la pintura. Estaba ya en una suerte de éxtasis ante la idea de estar en Florencia y por la cercanía de los grandes hombres cuyas tumbas acababa de ver. Absorto en la contemplación de la belleza sublime, la veía de cerca, la tocaba por así decir. Había alcanzado este punto de emoción en que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me latía con fuerza el corazón; sentía aquello que en Berlín denominan nervios; la vida se había agotado en mí, andaba con miedo a caerme.”
Hubo de pasar siglo y medio para que la psiquiatra y psicoanalista italiana  Graziella Magherini, escribiera El síndrome de Stendhal (1989), una joya de la literatura clínica moderna. Es el relato, construido con un preciso conocimiento de la tradición literaria de los viajes a Italia desde Goethe hasta Freud, de las experiencias de Magherini, florentina ella misma, en el servicio de urgencias psicológicas del dispensario de Santa Maria Nouva, al cual llegaban (y llegan) turistas aquejados del síndrome de Stendhal, es decir, víctimas de súbitas crisis nerviosas provocadas por la fatiga o la emoción en los museos, los paseos y los monumentos.
Stendhal, según leemos en Roma, Napoles y Florencia (1826), del cual el “diario florentino” recién reeditado sólo son unas pocas páginas, se curó del ataque en la Santa Croce leyendo en un banco de la plaza un poema de Ugo Foscolo que traía consigo. Para los pacientes de la Dra. Magherini, la cura ha sido más fácil o más difícil, según se juzgue la pertinencia existencial de la ayuda terapéutica en el mundo de hoy. A su dispensario (y Magherini nos va relatando los casos con esa combinación de elegancia y confidencialidad de la buena literatura psiquiátrica) llegaron pacientes como Inge, una cuarentona originaria del extremo norte de Europa, que no pudo soportar la soledad inverosímil de un domingo en Florencia y tratando de regresarse, despavorida, a casa, terminó en el hospital. O como la sudafricana Elisabeth, cuyos antecedentes de malestar mental la alcanzaron mientras turisteaba al grado que hubo de contactar a su madre, en calidad de urgencia y descifrar su estado de ánimo hurgando en las tarjetas postales que escribió, sin alcanzar a enviárselas, a sus amigos. O el caso de la neoyorkina Nancy, de 51 años, que se quedó paralizada, proverbialmente patidifusa, ante un Boticelli en la galería Uffizi.
La mayoría de las pacientes de la Dra. Magherini eran mujeres solteronas, cuyo perfil socioeconómico les permitía viajar a Florencia en busca de una comunión con el arte que, según El síndrome de Stendhal, es una obsesión del todo moderna, una forma de soledad sólo posible para el turista, expuesto a una forma súbita de desarraigo desconocida para quien, por ejemplo, peregrinaba en la Edad Media hacia los grandes centros religiosos. Pero el turista contemporáneo tampoco es el viajero sólido en erudición y doctrina a la manera de Goethe, quien hizo del viaje a Italia un prolongado rito de iniciación, sino un osado irresponsable incapaz de calcular lo que puede ocurrir cuando el cuerpo llega a un lugar, merced a los trenes y a los aviones, antes que el alma. Si entiendo bien a la culta doctora, la impresión artística, tal cual la sufrió Stendhal, desencadena, en personas bien predispuestas por su hipersensibilidad, al florentino ataque de nervios. Pero la mayoría de los turistas, probadamente insensibles en casa y en China, no calificamos como propensos al reputado síndrome,  otro privilegio, supongo, de los happy few stendhalianos. La Dra. Magherini reporta que el síndrome afecta a los paseantes solitarios, con tiempo para someterse a la tiranía de la imaginación mórbida; rara vez se produce en viajeros reclutados en expediciones colectivas y por ello, despiadadamente programadas.
Entre los casos estudiados en El síndrome de Stendhal también hay varones, como el bávaro Franz, un ingeniero para el cual la expedición artística, según me lo imagino, equivalía a un “mal viaje” alucinógeno anual que rompía su aburrimiento burgués o el de Peter, un guía de turistas holandés que se colapsó cuando se decidió, contra lo habitual, a hacerse acompañar de su esposa en Florencia.
En fin, siempre hay que encontrar un pretexto para hablar de Stendhal, lo cual es otra clase de urgencia psicológica. La reedición de su diario florentino, me ha dado la oportunidad de aliviarme, consultando El síndrome de Stendhal, una rareza que no es rara cuando se curiosea en la bibliografía stendhaliana.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Villa Diodati

La Villa Diodati es una mansión ubicada en ColognySuiza, cerca del Lago de Ginebra. Es famosa por haber sido la residencia de verano de Lord ByronMary ShelleyPercy ShelleyJohn Polidori y otros en 1816, en donde se concibieron las ideas para la novela Frankenstein y El Vampiro.


Gran Palacio de Bellas Artes

http://www.ehowenespanol.com/diez-lugares-visitar-paris-galeria_82685/#pg=10      El "Grand Palais des Beaux-Arts", o "Grand Palais des Champs-Elysées" es una obra arquitectónica singular que conforma un entorno monumental destacado junto con el "Petit Palais" y el Puente Alejandro III. Sede de la Exposición Universal de 1900, marcó un referente por implementar técnicas novedosas como el uso de hormigón armado, laestructura de hierro y acero vista y la bóveda de cristal..

Notre Dame

   


Es por la Virgen María que la célebre catedral parisina recibe su nombre: Notre Dame (nuestra señora en francés). Conocida internacionalmente por ser una de las catedrales góticas más antiguas y por ser el escenario de una de las obras de Víctor Hugo, Nuestra Señora de París, más conocida como El Jorobado de Notre Dame, se encuentra en la pequeña Isla de la Cité, rodeada por las aguas del río Sena.
http://www.ehowenespanol.com/diez-lugares-visitar-paris-galeria_82685/#pg=6

sábado, 24 de noviembre de 2012

Un método peligroso

ver pelicula Un metodo peligrosoTitulo original: A Dangerous Method 
Género: Drama 
Año: 2011 
Duración: 93 min 
Sinopsis: Una poderosa historia de descubrimiento sexual e intelectual basada en acontecimientos reales a partir de la turbulenta relación entre el joven psiquiatra Carl Jung (Michael Fassbender), su mentor Sigmund Freud (Viggo Mortensen) y Sabina Spielrein (Keira Knightley). A este trío se añade Otto Gross (Vincent Cassel), un paciente libertino decidido a traspasar todos los límites.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Bombas de crema


LA PASTELERÍA

 
DULCES - GALLETITAS, COOKIES Y PETIT FOURS

Bombas de crema

Ingrediente principal: Harina / HuevosVisitas: 41414
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Valoración: 4.4/5 (126 votos recibidos)

Crema pastelera

Crema pastelera

La Crema pastelera, es una de las cremas básicas en repostería. Es por ello que es conveniente tener una receta de crema pastelera, a la mano. Es sumamente fácil de realizar. La Crema pastelera, puede ser un postre por si sola. Aunque lo mas común es que sea utilizada en la preparación de tartas frutales, como relleno de tortas o enpostres más elaborados. Aquí les dejo la receta de crema pastelera.

crema pastelera
Ingredientes para la Crema pastelera:

- 2 yemas

- 4 cucharadas de azúcar

- 3 cucharadas de almidón de maíz

- 2 tazas de leche

- 1 cucharadita de esencia de vainilla

- una pizca de sal


Preparación de la Crema pastelera:

- Calentar la leche
- Agregar la esencia de vainilla.
- Mezclar las yemas, el azúcar, el almidón de maíz y la sal. Preferiblemente en un recipiente que pueda ser llevado al fuego. 
- Incorporar poco a poco la leche, mezclando.
- Llevar nuevamente el recipiente al fuego.
- Cocinar sin dejar de revolver hasta que rompa el hervor.
- Cocinar un minuto.
Colocar en un bol, tapar con papel film la superficie y dejar enfriar.

Sugerencias:
- Si no tenemos almidón de maíz, podemos utilizar harina preferentemente 4 ceros.
- Podemos darle un sabor a limón a la crema pastelera, sustituyendo la esencia de vainilla, por una cucharada de jugo de limón y la ralladura de limón.
- Si queremos un color mas intenso en la crema pastelera, podemos agregar una cucharadita de colorante amarillo.
- También podemos modificar la consistencia de la crema pastelera. Si agregamos masleche la crema pastelera queda mas liviana. Si agregamos mas almidón de maíz lacrema pastelera quedara mas consistente. Esto dependerá de nuestra preferencia y del uso que le daremos a la crema pastelera.
- Una vez hecha la crema pasteleradebemos cubrirla, mientras se enfría, para que no cree una delgada capa en su superficie.
- Podemos utilizar la crema pastelera, como postre. En esta ocasión para la presentación de la crema pastelera, como postre, la puse en recipientes individuales y le agregue canela en polvo, a modo de decoración y sabor. Si no nos gusta la canela, podemos simplemente no agregar nada, o decorar con un merengue.