lunes, 27 de enero de 2020

Juegos y desorientación


Hay varios juegos en los que interviene la desorientación. Esos en los que te vendan los ojos, te dan unas vueltas y tienes que “reorientarte” para encontrar o golpear alguien/algo.
Cuando yo era pequeño en las fiestas de cumpleaños, de las escuela o de calle se rompía la olla (trencar l’olla). He encontrado una explicación muy clara del juego escrita por Tània, supongo que alumna de la escuela “Ferran i Clua” de Sant Cugat del Vallès:
“Este juego se practica en el aire libre en un espacio que permita colocar una cuerda de un lado a otro, de la cual se cuelga una ollita o maceta dentro de la cual se habrán colocado caramelos, monedas, etc. y, además agua o harina. Los jugadores participan de uno en uno. Se vendan los ojos al participante y se le da un palo, situándolo de manera que con éste pueda tocar la olla.
“Entonces se le hace dar unas vueltas y él deberá reorientarse. Cuando crea que puede darle a la olla, le asestará un fuerte golpe con intención de romperla.
“Normalmente se le dan tres oportunidades. El juego va continuando hasta que alguien consigue romperla, en cuyo momento le cae el agua o la harina por encima mientras él se apresura a destaparse los ojos y recoger los caramelos y otros regales antes de que los recoja otro.
“Normalmente, cuando alguien rompe la olla, se coloca otra y el juego sigue mientras queden ollas.
Children Folklore – Trencar l’Olla
Especialmente destacable la experiencia de quitarse la venda y ver la nuve de harina, el fragmento de olla colgando y todos tus compañeros por el suelo aprovisionandose de golosinas.
El juego es similar a la piñata mejicana pero sin la cosa esa de los 5 pecados. No sé si los juegos tendrán alguna relación de influencias uno del otro.
wack the pinata by rocketjim54 2005 - CC 2.0 by
Otro juego es el de ponerle la cola al burro (o cualquier cosa a otro animal). Lo mismo: ojos vendados, vueltas para desorientarte y con la cola en la mano tienes que encontrar el dibujo del burro para clavársela. Los otros te intentan “orientar” (¿?) diciendo “más a la derecha!!”, “un poco a la izquierda!”, “adelante, ahora adelante!!”.
Blind mans bluff 1803 Wikicommons Dominio Público
También te desorientan a base de vendarte los ojos y darte vueltas sobre ti mismo en el juego de la “gallinita ciega“. El de los ojos vendados está dentro de un corro y tiene que pillar a alguien y adivinar quién es (por el tacto). Si lo consigue le sustituye.
Sin el sentido de la vista y perdidos los puntos de referencia por las vueltas, vivimos la experiencia de orientarnos por el tacto (a lo bruto con un palo o a lo cortés con las manos, según sea piñata o gallinita ciega), por el andar a tientas o por los gritos de los otros (de buena fé o de burla).

domingo, 26 de enero de 2020

¿Eres un plato de segunda mesa? ¡AVERÍGUALO!



  

Primero que nada, desmenucemos el adjetivo calificativo “Plato de segunda mesa”. Se refiere a no ser la primera opción en ciertas situaciones. Por ejemplo, para completar una lista de invitados, no saben a quien más invitar y sobran lugares, entonces te invitan como para que rellenes el espacio. PERO enfoquémonos en asuntos sentimentales. Un ejemplo tradicional es cuando alguien te invita al antro… a la mera hora; una de dos: ya te conocen que siempre estás disponible o echando el relajo en cualquier otro lado o (lo gacho) su primera opción no lo pudo acompañar, entras en escena y entonces te buscan a ti.
Este tema ya es arcaico, literalmente podemos decir que eres un plato de comida más en la mesa. Es decir, después de cualquiera vas tú. También se le llama así a las personas que cumplen un papel secundario en una relación.
Estas son algunos características para identificar si eres un lastimero plato de segunda mesa:
- Las personas que son plato de segunda mesa por lo regular son requeridas cuando la otra persona se pelea con su pareja.
- Regularmente te buscan como un recurso, con el fin de que les ayudes a olvidar a otra persona.
- Te buscan esporádicamente para tener relaciones íntimas.
- Eres un consuelo ocasional, tu actividad consiste en llenar los huecos que dejó alguien más.
- Cedes tus derechos al dominio público, estás alerta y a la orden de llamado de esa persona que tu sabes que tiene a alguien y aun así tu sigues ahí, siempre dispuesto.

En cuestión de amores, los platos de segunda mesa son aquellas emergencias para cubrir momentáneamente a "otro". Recuerda que si eres la segunda opción es por que tu mismo lo permitiste. 
Reivindícate, tu no eres ni antojo, ni plato de segunda mesa, ni juguete de nadie. Eres un plato principal o mejor aun… eres un delicioso postre. 
Y ustedes… ¿alguna vez han sido plato de segunda mesa? 

Alter Ego | Kike Ferrari