viernes, 3 de diciembre de 2010
jueves, 2 de diciembre de 2010
¡Todos somos Kimbo!
¡Todos somos Kimbo!
Ponernos en el lugar del otro, meternos en su piel, en sus zapatos, verlo con otros ojos…existen muchas expresiones que nos hablan acerca de que nuestra sociedad sería mucho mejor si fuéramos capaces de reconocer que merece la pena hacer el esfuerzo de vivir en comunidad. En este día todos seremos Kimbo, ese niño que representa a todos esos niños y niñas que están esperando que alguien se ponga en su lugar para empezar a cambiar las cosas.
El 20 de noviembre se celebra el Día Universal de la Infancia, un día para celebrar que todos los niños y niñas tienen derechos y también para recordar que aún hay muchos de ellos que están lejos de ver sus derechos cumplidos. Los centros enredados están invitados a poner en marcha actividades de movilización durante la semana del 20 de noviembre, para reclamar los derechos de Kimbo.
¿Quién es Kimbo?Kimbo es el símbolo de todos los niños y niñas que, 21 años después de la puesta en vigor de laConvención sobre los Derechos del Niño, aún no tienen acceso a derechos como el agua potable, la protección frente a los abusos, la salud o la educación.
A través de la leyenda de los dos amigos, que narra la historia de Kimbo, y la actividad didáctica preparada para celebrar el 20 de noviembre en las escuelas, los alumnos pueden ponerse en el lugar de otros niños y adolescentes que carecen de muchos de los derechos que a veces damos por supuestos.
¡Todos somos Kimbo!: Pocoyó, Pau Gasol, David Bisbal, Patricia Conde, Andreu Buenafuente...Descubre en You Tube a todos los que ya se han puesto en el lugar de Kimbo y utiliza sus vídeos para tus actividades en el aula.
Pocoyó, Pato, Eli, Pajarito, Valentina y Pulpo también son Kimbo. Unas cartulinas, unos lápices de colores, trabajo en equipo... Pocoyó y sus amigos dibujan las letras que componen KIMBO. ¡Anima a tus alumnos de infantil a unirse a ellos!
Más información:
- ¿Conoces la historia de Kimbo?: La leyenda de los dos amigos
- ¡Ponte en su lugar!: actividad didáctica
- ¡Descubre más actividades y juegos sobre Pocoyó y Kimbo!
- Más información sobre el Día Universal de la Infancia
- Tema para el aula y actividades sobre la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño
El dilema del Erizo: Evangelion como narrativa existencialista
El dilema del erizo: Evangelion como narrativa existencialista
NOVIEMBRE 24, 2010 POR EDUARDO 4 COMENTARIOS
El Shin Bunka Yugo Club me invitó a participar ayer del evento “You Could (Not) Understand“, un conversatorio en el que se expusieron varias interpretaciones sobre Neon Genesis Evangelion desde un análisis académico. Aunque no pude estar presente en el evento físicamente, felizmente estuvieron dispuestos a dejarme participar a distancia – en este caso, enviando mi presentación grabada previamente en un video.
De modo que comparto aquí también la presentación que preparé, aunque aún no me llegan noticias de qué tal habrá funcionado en vivo. La presentación lleva el título de “El dilema del erizo: el valor de (no) estar solo”, y en ella intento explorar la idea de Evangelion como una narrativa existencialista que explora la tensión que existe entre el querer vincularnos a otros y el querer mantener nuestro espacio personal, y como intentar diluir esa tensión es una ilusión que niega algo estructural a la experiencia humana misma – algo que queda claramente reflejado en el proyecto de instrumentalización humana dentro de la serie, que trato aquí de comparar con los discursos de conexión y unidad global que también nos pretenden dar la idea de poder diluir la tensión propia de la coexistencia humana.
Todo gira en torno al problema del dilema del erizo, un tema que recorre la serie y las relaciones de los personajes y que ilustra el conflicto que significa acercarnos a los demás y exponernos a que nos hagan daño, o preservar nuestro propio espacio personal pero quedarnos solos.
Evangelion da para muchísimo análisis y reflexión, y con esto no pretendo más que abrir algunas líneas y preguntas que se pueden luego explorar y desentrañar muchísimo más, así que espero que les guste la presentación.
Por si están interesados, hay un par de eventos más del Shin Bunka Yugo Club de los cuales he participado antes también:
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Guerra sobre el cuerpo de la mujer
Texto del artículo:
01-05-2010Guerra sobre el cuerpo de la mujer
Nazanin Amirian
Público
El atuendo que nació para desafiar el severo clima de los desiertos, pronto se llenó de matices, señalando el estatus social de los individuos y su pertenecía al grupo.
Mientras, se jerarquizó el cuerpo. La cabeza se identificó con el honor y el poder. Las “partes bajas” (los genitales), con los deseos, siempre destructivos, por lo que se decidió ocultarlas, e incluso regular aquello que en el inconsciente podría recordar “lo prohibido”: el vello que adorna la cabeza y las axilas. El maniqueísmo moral había nacido: a más exhibición de la melena, menos castidad. La cabellera de la mítica Lilith, la mujer insumisa y desnuda, y por ende, la ramera, era la seña de la sexualidad desinhibida. A las esclavas y las adúlteras, se les prohibía el velo y se les rapaba la cabeza, negándoles el pudor. El mundo de los inmaculados ya pertenecía a los vestidos.
Las religiones semitas —el judaísmo, el cristianismo y el Islam—, santificaron dichas creencias, y en su afán de controlar a sus fieles, redujeron su espacio de libertad de tal modo que regularon hasta el color de su ropa.
La prenda visibilizó los roles: ella, responsable de la sexualidad del hombre, con falda larga y el velo, destinada al hogar, para satisfacerle. Él, llevaría los pantalones, administrando el poder.
La Biblia (Cor.11) mandó que la mujer tenga una “señal de la autoridad del hombre” sobre su cabeza, y El Corán (24: 59), desvinculó el velo de la rectitud religiosa, para unirlo a la demanda sexual del varón, permitiendo a las “mujeres que han llegado a la menopausia”, a deponer sus velos, consolidando su estatus legal: siempre estará bajo la tutela del varón. A los ocho años, cubrirá su cabeza y será tratada, civil y penalmente, como una adulta. Hoy este modelo de mujer, súbdita de categoría inferior, es la imagen de la sociedad diseñada por la ultraderecha religiosa.
La prenda visibilizó los roles: ella, responsable de la incontinencia sexual del hombre, con falda larga y el velo. Se hacía cargo del hogar, procreando y complaciendo al esposo. Él, llevaría los pantalones, administrando el poder.
Irán fue el primer Estado musulmán que prohibió, en 1935, el uso del velo en público. a pesar de las protestas del clérigo, fue el inicio de la liberación de la mujer y su entrada en la universidad, la política y el mercado laboral. Cuatro décadas después, el régimen islámico impuso el velo, bajo durísimos castigos a las rebeldes, en el mismo paquete de leyes que le hacían necesitada, desde nacer hasta morir, de un tutor varón que gestione su vida a todos los niveles, como si de una menor se tratara. Cumplía así no sólo con los preceptos del Libro Sagrado, sino con la profecía que las conquistas sociales son reversibles.
Para la ultraderecha religiosa el velo es una estrategia política: un modelo de mujer, para una sociedad patriarcal de la vieja usanza.
Que una adolescente de familia musulmana en Europa, de repente, aparezca con el velo, suele deberse al temor de la familia a que ella se contagie del modo de vida “no decorosa” de sus compañeras; de las presiones de los imanes (que en una escala superior representa, además, el pulso entre la derecha cristiana y la islámica), y también a la búsqueda de una identidad supraterritorial de la propia joven, ya que no puede integrarse en ninguna tribu de su entorno.
Nadie sabrá de los traumas que sufrirá en silencio una adolescente con velo, al quedarse fuera de la competición por conquistar el corazón de algún muchacho del instituto. ¿Cómo podrá rivalizar con sus colegas coquetas y arregladas? Su vida sentimental se reduce en coincidir con un chaval musulmán —condición de cumplimiento imprescindible de su futuro esposo—, o en un matrimonio arreglado por sus padres.
El velo es mucho más que una prenda.
Fuente: http://www.nazaninamirian.es/?p=4133
Artículo de www.profesionalespcm.org insertado por: El administrador web - Fecha: 01/05/2010 - Modificar
Guy de Maupassant despedaza la sociedad del siglo XIX
Posted: 30 Nov 2010 12:44 PM PST Si hay una editorial que siempre tiene alguna joyita escondida esa es El olivo azul. Siempre que echo un vistazo por su página, me encuentro con alguna que otra sorpresa a la que no me puedo resistir. Es el caso de Sobre el derecho del escritor a canibalizar la vida de los demás. Sí, ese es el larguísimo nombre de este libro de Guy de Maupassantdonde le veremos diseccionar a toda la sociedad de su época. Aquí no se escapa nadie. Lo podemos encontrar desde ya a un precio de dieciocho euros. La sorpresa que me he llevado ha sido mayor si cabe porque hace tan sólo unos días cerré un libro de relatos del genial autor francés. Ni qué decir tiene que en unos días os daré cumplida cuenta de lo bien que se siente uno leyendo unos cuentos de tanto nivel. No obstante, se trata de uno de los maestros del relato, y aunque tocó todos los temas, el terror es donde alcanzó sus mayores cotas. Pero en este caso lo que os traigo es muy diferente, ya que en este libro (por favor, no me hagáis repetir el nombre), nos encontramos con una serie de ensayos o crónicas donde el autor se despacha a gusto sobre su época.Así, no se escapan a su afilada pluma temas como la triste vida de los funcionarios de la Francia del XIX, el exhibicionismo empalagoso de los enamorados, la pobreza intelectual de la prensa o la pesadilla de compartir mesa con un mal conversador. Lo curioso del caso, es que más de uno de los puntos que toca siguen muy vigentes a día de hoy. El encargado de realizar la selección ha sido Antonio Álvarez de la Rosa, que nos regala unos textos donde resalta la personalidad que tenía este genio y donde demuestra muy claramente su gran inteligencia y su agudeza. Sin duda, una recopilación para degustar tranquilamente y sentirse un poco mejor. Estos libros sí que son de autoayuda, jeje. A estas alturas todos conocemos, más o menos, a Guy de Maupassant. Decir que nació el 5 de Agosto en Francia, presumiblemente en el castillo de Miromesnil (ya que hay alguna duda con respecto a eso). En cualquier caso, pronto se hizo gran admirador y amigo de Gustave Flaubert, quien lo trato como a un tutelado y se encargo de introducirlo en el mundillo del periodismo. Su primer gran relato será Bola de sebo, de corte naturalista, y con el que consiguió un importante reconocimiento. A partir de aquí, y aunque ha escrito alguna que otra novela, se convertirá en uno de los maestros del relato, con más de trescientos publicados. Como os decía, es en el terror donde se producen sus mejores títulos, pero ya os hablaré a su debido tiempo de ellos. Eso sí, todos con una gran dosis de locura, obsesión por la muerte, delirios y sucesos extraños. Y precisamente, esa locura le llevó a acabar internado en una clínica parisina, después de haber intentado suicidarse en varias ocasiones y haber presentado claros signos de demencia y pánico. Terminaba finalmente su historia el 6 de Julio de 1893. En este caso no hacen falta motivos para acercarse a la lectura de ‘Sobre el derecho del escritor a canibalizar la vida de los demás’ (buff, ¡lo repetí!). Siempre es un placer reencontrarse con los clásicos, y he de reconocer que no he leído nada de esas crónicas de sociedad. Así que ya estoy deseando hacerme con él, cosa que no tardará mucho en suceder. Y a vosotros ¿os llama la atención el autor francés tanto como a mí? Más información | Ficha en El Olivo Azul |