domingo, 13 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
Kurosawa, el pintor y cineasta humano
Kurosawa, el pintor y cineasta humano
Akira Kurosawa (Japón, 1910 - 1998), es uno de los cineastas más reconocidos en el mundo, con extraordinarias películas cuya temática jira en torno a la cultura japonesa de la cual proviene (la ancestral y la contemporánea) y también ciertos tópicos de la cultura occidental que lo atrajeron bastante. De la extensa filmografía de este realizador, en este artículo tocamos “Los sueños, de Akira Kurosawa” (1990), porque en ellos en cierto modo, podemos hallar la síntesis de las preocupaciones existenciales de este director, las cuales conforman la temática de su filmografía. El motivo de estos párrafos, los cien años de su natalicio.
“Los sueños…” es una película hecha en ocho capítulos, o cortometrajes. Cada “corto” lleva un rótulo, algunos de estos son bastante poéticos como si fueran títulos de cuadros, aunque esto depende de las traducciones que se hacen, por ejemplo: “La luz del sol a través de la lluvia”, “El huerto de los melocotones”, “La aldea de los molinos de agua”, “La ventisca”; los otros títulos: “Cuervos”, “El túnel”, “El monte Fuji en rojo” y “El demonio llorón”. Junto a otros dos trabajos (“Rapsodia en agosto” de 1991 y “Madadayo” de 1993), “Los sueños…”, es considerado como uno de los legados finales de Kurosawa.
En el mundo de los creadores: pintores, poetas, novelistas entre otros, la muerte suele ser un tema constante, persistente, en el caso de Kurasawa, este tópico también se presenta no sólo en su obra sino que también en su propia vida. Si tomamos en conjunto los ocho capítulos o cortometrajes de “Los sueños…”, en los siete primeros la muerte está presente, de forma directa o indirecta, además del pesar por el modo de existir, sólo el último capítulo es un canto a la vida.
Los primeros dos cortometrajes (los agruparemos hasta donde sea posible para comentarlos): “La luz del sol a través de la lluvia” y “El huerto de los melocotones”, muestran a la cultura japonesa en una especie de visión del país del sol naciente, marcados en la vestimenta y música tradicional. En el primer “corto”, un niño desobedece a la madre y se interna en el bosque a ver a la procesión nupcial de los zorros, manifestación prohibida de ver. Por esta desobediencia, el niño debe cumplir con la tradición que se manifiesta en el diálogo de la madre al niño junto a la entrega de un puñal, el muchachito debe acabar con su vida por propia mano, se supone a través del haraquiri, por haber hecho lo prohibido.
En el segundo cortometraje (“El huerto de los melocotones”), Kurosawa muestra su preocupación por uno de los problemas por los que atraviesa el mundo, la destrucción de la naturaleza, representada en la tala de los árboles de melocotón visto a través de la mirada de un niño. El pequeño, conducido por una aparición (otra niña) que él solo ve, llega al huerto de los melocotones, allí los espíritus de los árboles, o lo que podría ser el espíritu de la naturaleza, se manifiesta esplendorosamente a través de la danza, la vestimenta y música japonesa. Esta especie de “deidades”, comunican al niño que nunca más volvería a ver el huerto de los melocotones, por haber sido talado.
Kurosawa en su filmografía, ha mostrado siempre una preocupación por los grandes temas humanos y por los grandes problemas por los que atraviesa el mundo. En este segundo corto lo manifiesta, y en algunos otros como en “El monte Fuji en rojo” y “El demonio llorón” más claramente. Esta preocupación podría decirse, “En los sueños…”, está representada en la mirada reflexiva y preocupada del niño frente al melocotonero, en la última toma de este segundo corto.
En el tercer cortometraje (“La ventisca”) Kurosawa parece comunicarnos que la perseverancia del hombre es la única forma de vencer la adversidad. Pareciera decirnos que después de la tormenta la calma siempre llega. En este corto los alpinistas que son los personajes, buscan extenuados el camino a su refugio en medio de una tormenta de nieve, luego de un tremendo esfuerzo se dan por vencidos, sólo el protagónico se mantiene firme, incluso se deshace de la seducción de la muerte, y finalmente encuentran el camino.
La estupidez de las guerras se pone de manifiesto en “El túnel”. Un soldado, al parecer un oficial, de regreso a casa después de la guerra, atraviesa un túnel, de él emergen literalmente los fantasmas de la guerra, un regimiento de soldados muertos y antes uno sólo. En diálogos explicativos el oficial vivo se escusa ante los muertos por lo absurdo de la guerra y por los errores cometidos a través de sus ordenes.
En “Cuervos”, Kurosawa deja notar su apego por la pintura, de hecho el realizador, estudió pintura antes de ser director de cine, experiencia que influyó fuertemente en su filmografía. En este cortometraje el realizador da un paseo por los cuadros de van Gogh a través del personaje del corto, por los paisajes y los colores fuertes del pintor holandés.
“El monte Fuji en rojo” y “El demonio llorón”, son los dos cortometrajes en los que de manera directa muestra los grandes desatinos del ser humano. En el primero una planta nuclear estalla detrás del monte Fuji, Japón es tan pequeño que no hay escapatoria para los ciudadanos, la radiación los alcanzará de todos modos. En el segundo cortometraje, al igual que en el anterior, los diálogos buscan hacer reflexionar sobre los desatinos humanos. El escenario del corto es desolador, después del uso de armas nucleares todo queda destruido y contaminado, y, dolores intensos por hambre asedian a los demonios (sobrevivientes de la catástrofe nuclear, castigados con deformaciones), uno de ellos manifiesta que antes de todo aquello era granjero, y que echaba litros y litros de leche al río con la finalidad de elevar los precios de este alimento en el mercado, que estupidez se lamenta.
“La aldea de los molinos de agua”, el último cortometraje de “Los sueños…”, es un canto a la vida. A pesar de los desatinos que comete el ser humano y lo terrible que puede ser la existencia, el realizador nos dice que estar vivo, después de todo, es maravilloso. Este último cortometraje tanto en imágenes como en diálogos, es extraordinario. En él, un hombre joven (visitante en la aldea) habla con un aldeano anciano, sobre lo bueno que es vivir como la naturaleza lo señala, y que los inventos y comodidades de la vida moderna, desnaturalizan al ser humano.
Este último capitulo (“La aldea…”) cierra “Los sueños…” con la defensa de la vida y la naturaleza, y se convierte en uno de los últimos testamentos de Akira Kurosawa a la humanidad. En él, el realizador parece señalar el cómo debe vivirse, en armonía con todo lo que nos rodea. Aproximémonos a la obra de Kurosawa, para ver el mundo con ojos más humanos.
Spin that Digital Record!
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Publicado octubre 16, 2010 Diseño , Noticias , Tecnología , Videos Deja un ComentarioEtiquetas: design, digital records, dj, djing, greg kaufman, kansas city art institute, light table, mix, pantalla táctil, tactil, technology, touch screen, turntable, vinyl
Para su proyecto de grado universitario en el Kansas City Art Institute, Greg Kaufman ha desarrollado una interfaz de pantalla táctil interactiva para DJ. Aunque, esto es algo que aún no está en el mercado, se trata de una idea de concepto para el futuro de la mezcla de música.
Vídeo:
Biblioteca de Kansas City
Por desgracia, en las sociedades de hoy día el hábito y la práctica de la lectura está en evidente decadencia y no goza de un buen estado de salud por tanto.
Y aunque existen motivos suficientes para visitar algunas librerías y también bibliotecas por todo el mundo, cualquier esfuerzo es válido para intentar que la gente lea más de lo que lo hace y visite con más frecuencia las bibliotecas.
Con esa premisa en mente se construyó la fachada del parking exterior de la Biblioteca Pública de Kansas City, que se decoró con los lomos (gigantes, por supuesto) de las encuadernación de aquellas obras literarias que los propios habitantes de la ciudad consideran más representativas de la misma, y con el propósito de que la gente la utilice con más frecuencia.
Es una muestra de originalidad y sin duda alguna luce bastante atractiva. Un ejemplo a tomar en cuenta por muchas bibliotecas, que no siempre lucen como debería ser.
viernes, 11 de marzo de 2011
He encontrado este Jarrón

Un descubrimiento reciente en el centro de Georgia puede causar replanteamiento sobre el trabajo de Dave (el esclavo) Drake. Las personas cercanas a el hallazgo han expresado abiertamente choque en el impacto que puede tener en el pensamiento actual sobre el trabajo de este fabricante.
Una persona, un alfarero y el investigador que con frecuencia se refiere a única, nunca antes visto ejemplos de la cerámica del sur, trajo el hallazgo a la luz. Ninguno de ellos ha causado una respuesta más emocional de este individuo que esta reciente Dave encontrar.
"Dave" ejemplos, incluso fragmentos y vasijas rotas, siempre llamar la atención en las ventas.ejemplos intactos por lo general se encuentran entre los lotes más caros en casi cualquier venta de cerámica.
ollas Dave se caracterizan por una serie de características. Muchos son particularmente grandes. Algunos han escrito notas o poemas, haciendo comentarios acerca de un esclavo que se permitió y alentó incluso, a leer y escribir.
Debido a la naturaleza de la cerámica utilitaria, trabaja sobre todo del siglo 19 y anteriores, macetas se llevaron de un lugar a otro, como valiosos bienes de la familia. Principios de los testamentos y los inventarios con frecuencia se incluyen ollas junto con ropa de cama y la ganadería. Eso nos lleva a la historia de lo que puede ser el descubrimiento más importante en años en el campo de la cerámica, especialmente la cerámica del sur.
En algún momento de principios de 1930 un hombre buscó refugio de una familia de Jeff Davis County, Georgia (centro-sur). La historia de la familia que ha seguido esta olla sugiere que el hombre estaba enfermo y había muy poco más que un poco de ropa y una jarra de cinco galones. Durante los próximos meses, este hombre le dio el cántaro a la familia como su agradecimiento por su hospitalidad. Más tarde falleció.
En 1952 la madre de esta familia se trasladó a Hazlehurst, Georgia, a unos 50 kilómetros de distancia, y la jarra se trasladó con ella. Más tarde, en 1964, la jarra se registró de nuevo como se quita de un cobertizo y llevado a Macon, Georgia, los hijos de esta familia.
Mucho más recientemente, los actuales propietarios menciona esta jarra a un amigo, quien encontró la fecha incisa de intrigantes 1849. Sensación de que podría tener algún valor, el amigo tomó la jarra de algunos distribuidores cuya rápida y significativa ofrece convencido de que el amigo que había algo más que simplemente otra jarra de edad.
Un número de expertos en cerámica altamente respetados han examinado esta jarra y han declarado esto como muy posiblemente "el más importante hallazgo en el sur ... o tal vez en la cerámica de América."
Jill Koverman, conservador jefe de las colecciones y la investigación en el Museo McKissick en Columbia, Carolina del Sur, declaró: "Yo estaba muy sorprendido en este hallazgo, aún más emocionados con lo que significa Esta pieza plantea muchas nuevas preguntas:. ¿Dónde se hizo? ¿Quién hizo la decoración? ¿Fue una colaboración? Esto hará que un enfoque completamente nuevo a otros ejemplos que no había anteriormente encajar en el estándar de perfil Dave. "
Koverman fue instrumental en la creación de una exposición itinerante con más de 30 ejemplos de la labor de Dave y es generalmente considerado como un experto en Dave Drake y la cerámica del sur. El libro me hizo esto ... Jar sirvió como el catálogo de esta exposición.
Lo que diferencia a esta jarra aparte es su decoración deslizamiento caolín. No se conocen olla Dave tiene decoración de deslizamiento. De hecho, ninguna tienda en la que Dave es conocido por haber trabajado jamás producido deslizamientos decoradas trabajo. Además, la decoración es diferente en cada lado de la olla, lo que sugiere más de un artista. ¿Quién hizo esta decoración?
Si bien los estudiosos el estudio de este ejemplo, se encuentra en exhibición en el Museo McKissick. Es temporal incluido en la permanente exposición natural curiosidad. Parte de esta exhibición explora los elementos geológicos que se utilizan en la formación, cristales, y la decoración de la cerámica.
Para obtener información sobre esta exposición y la oportunidad de ver esta olla raras, en contacto con el Museo McKissick en (803) 777-7251 o visite el sitio Web ( www.cas.sc.edu / mcks ).
Originalmente publicado en la edición de marzo 2011 Maine Antique Recopilación . (C) 2011 Recopilación de antigüedades de Maine