domingo, 3 de agosto de 2008
sábado, 2 de agosto de 2008
Español del éxodo y del llanto : doctrina, elegías y canciones - Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
"Me voy.
Os dejo mi silla
y me voy.
No hay bastantes zapatos para todos
y me voy a los surcos.
Me encontraréis mañana
en la avena
y en la rumia del buey
dando vuelta a la ronda.
Seguidme la pista, detectives,
dadme la pista como Hamlet al César.
Anotad:
El poeta murió.
El poeta fue enterrado,
el poeta se transformó en estiércol,
el estiércol abonó la avena,
la avena se la comió el buey,
el buey fue sacrificado, [20]
con su piel labraron el cuero,
del cuero salieron los zapatos...
Y con estos zapatos en que se ha convertido el poeta
¿hasta cuándo -yo pregunto, detectives-
hasta cuándo seguirá negociando
el traficante de calzado?
¿Por qué no hay ya zapatos para todos?"
León Felipe
León Felipe - Poemas_1
Credo
Aquí estoy...
En este mundo todavía... Viejo y cansado...
esperando
a que me llamen...
Muchas veces he querido escaparme por la
puerta maldita
y condenada
y siempre un ángel invisible me ha tocado en el
hombro
y me ha dicho severo:
No, no es la hora todavía... hay que esperar...
Y aquí estoy esperando...
con el mismo traje viejo de ayer,
haciendo recuentos y memoria,
haciendo examen de conciencia,
escudriñando agudamente mi vida...
¡Qué desastre!... ¡Ni un talento!... Todo lo
perdí.
Sólo mis ojos saben aún llorar. Esto es lo que
me queda...
Y mi esperanza se levanta para decir
acongojada:
Otra vez lo haré mejor, Señor,
por que... ¿no es cierto que volvemos a nacer?
¿No es cierto que de alguna manera volvemos
a nacer?
Creo que Dios nos da siempre otra vida,
otras vidas nuevas,
otros cuerpos con otras herramientas,
con otros instrumentos... Otras cajas sonoras
donde el alma inmortal y vieja se mueve mejor
para ir corrigiendo lentamente,
muy lentamente al través de los siglos,
nuestros viejos pecados,
nuestros tercos pecados...
para ir eliminando poco a poco
el veneno original de nuestra sangre
que viene de muy lejos.
Corre el tiempo y lo derrumba todo, lo
transforma todo.
Sin embargo pasan los siglos y el alma está,
en otro sitio...
¡pero está!
Creo que tenemos muchas vidas,
que todas son purgatorios sucesivos,
y que esos purgatorios sucesivos, todos juntos,
constituyen el infierno, el infierno purificador,
al final del cual está la Luz, el Gran Dios,
esperándonos.
Ni el infierno... ni el fuego y el dolor son
eternos.
Sólo la luz brilla sin tregua,
diamantina,
infinita,
misericordiosa,
perdurable por los siglos de los siglos...
Ahí está siempre con sus divinos atributos.
Sólo mis ojos hoy son incapaces de verla...
estos pobres ojos que no saben aún más que
llorar.
León Felipe: Pero ya no hay locos. Poema con voz
Pero ya no hay locos
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. |
LEÓN FELIPE |
jueves, 31 de julio de 2008
J.K. Rowling

Rowling publicará libro de cuentos de hadas para caridad
miércoles, 30 de julio de 2008
Reeditan las obras infantiles de Tomi Ungerer

Tras indagar un poco, descubrí que el autor de estos dibujos que a veces resultaban tan crudos (apenas unas cuantas líneas contrastadas en ocasiones con potentes rojos que suelen representar sangre) lo era también de un libro que me enganchó mucho cuando era pequeño: Los tres bandidos.

Esta obra, escrita e ilustrada en 1961, cuenta la historia de tres ladrones que un día, al asaltar un carruaje, descubren que no contiene tesoro alguno. En su lugar, hay una niña pequeña, Tiffany, que cambiará la orientación de sus vidas. Recientemente, Hayo Freitag adaptó el libro a una película de animación.
Un fotograma de la adaptacion animada

A pesar de su indudable calidad, el carácter y el tono de sus obras han asustado a más de un padre. Tras unos años de éxito, Ungerer cayó en el olvido, hasta el punto de que el editor londinense de Phaidon llegó a describirlo como “el autor de libros para niños más famoso del que nunca has oído hablar”. Pero la cosa va a cambiar.
La misma editorial Phaidon va a reeditar sus obras infantiles en EE.UU. y Reino Unido, empezando por Los tres bandidos. Aquí en España no es especialmente difícil encontrar algunas de sus obras, pero no estaría mal que también empezaran a darle el reconocimiento que se merece.
Vía | NY Times
Más información | Tomi Ungerer (Imaginaria)