jueves, 18 de septiembre de 2008

El gato obsesivo


Ya no tenía puesto más que el traje de Gato con Botas –se había sacado la cabeza-, y extendió la mano.
“Gracias”, le dijo al chico que le explicaba que un señor le había dejado el papel que él le entregaba ahora.
“Es otra vez La Carta”, les aclaró Natalia a los actores que andaban por ahí. “La misma, sólo con una línea más, como todos los sábados”.
El autor de la carta se levantaba siempre un poco antes de que terminara la función infantil, muy concurrida por niños, padres y madres, y casi en la oscuridad le daba la carta a algún niñito, junto a dos caramelos.
“Es para el Gato”, le decía.
Lo que más le extrañaba a mi amiga era que el hombre, supuestamente al menos, no la había conocido más que caracterizada de Gato con Botas.
“Le excitará tu voz”, apuntaban los otros actores.
“¿Mi voz de ñañañá?”, replicaba Natalia, que no podía creerlo.

Todo había empezado en el segundo sábado de función, con una breve línea:
“La beso, si le gusta que la bese llame al 8501391493100097”.
Por supuesto que un número telefónico tan largo no existía, y tampoco existían celulares en esa época (Evolución de los teléfonos celulares y de su precio).
Y el otro sábado:

“La beso, si le gusta que la bese llame al 8501391493100097. La mimo, si le gusta que la mime vaya al café Las Flores”.
Había más de cien cafés Las Flores en Buenos Aires y, en ninguno, un hombre con cartel de mimador.

La carta había crecido mucho en cuatro meses y había llegado hasta lo extraordinario: acariciaba, retorcía, ardía, mordía, arañaba y daba números y direcciones falsos.
Natalia guardaba la última –que contenía a todas las demás- en el cajón del tocador, y solía leerla cuando cosía el traje de gato, que cada vez estaba más gastado.
“Menos mal que no es gato verdadero”, se decía, ya que este animal le producía una alergia física y psicológica de lo más exquisita.
Y respecto de las cartas sentía algo parecido, sumado a la curiosidad y a una cierta excitación.
Y la curiosidad y la excitación se iban acrecentando con cada nueva línea.

Una tarde, desde el escenario –y a pesar de la penumbra que ambientaba todas las escenas y que servía para hacer invisibles la peladura de ciertas zonas del felino y los harapos de su dueño, el marqués de Calatraba-, Natalia distinguió al hombre levantándose, entregando la consabida carta igual a todas pero con otra línea y huyendo raudamente.
No lo pensó dos veces. Ella saltó del escenario mientras un embobado silencio sin reacciones la rodeaba y comenzó a perseguir al hombre.
Las calles ya estaban oscuras y eran arboladas, de suburbio.
Natalia vio de lejos la figura que corría graciosamente, y veloz, y como era también muy ágil y había tirado la pesada cabeza cuando pasó por la boletería, pronto estuvo muy cerca.
Él aprovechaba las sombras y las ramas de los árboles, como en un juego de escondidas.
Ella se valía de su visión nocturna, perfeccionada enormemente en los últimos meses en el teatro.
Él la mareaba con sus idas y venidas por ramas y sombras, hasta que ella lo encontró.

Estaba cobijado en un gomero cuyas espesas hojas le tapaban la cara. Se había quedado quieto, confiando demasiado en su suerte.
Pero Natalia levantó las hojas.
Un poco antes de hacerlo había sentido que le picaban las orejas, que los cabellos se le ponían de punta y que iba a estornudar, y al ver la tenebrosa cara de gato del escritor de cartas misteriosas –y sus ojos rasgados, de pálido color- se desmayó entre sus brazos que eran como de felpa, aunque con pelos más largos y suaves.

Fue así que se curó del asma y conoció a Jorge, su marido, que en realidad no era un enorme gato de felpa ni tampoco tenía tan espeso el vello de los brazos, pero todo lo otro es verdadero. Mirado desde acá, parece un anticipo de la revelación que tuve ante el espejo, hace quince minutos…

Copiado de Monografía.com

http://www.monografias.com/blog/2008/09/17/el-gato-obsesivo/

martes, 16 de septiembre de 2008

'La Fuente de la Vida', la forma es lo que cuenta

lafuentedelavida.jpg

Era ‘La Fuente de la Vida’ una prueba de fuego para mí, la película que en mi caso inclinaría la balanza a favor o en contra de Darren Aronofsky, señor que me hizo vivir un verdadero suplicio con su espantosa ‘Pi’, pero que luego logró que colocara ‘Réquiem por un Sueño’ en mi estantería de dvds. Así pues, me dispuse con sumo interés a visionar su nueva película, un proyecto que le llevó bastante tiempo sacar adelante, y que en su momento estuvieron a punto de protagonizar Brad Pitt y Cate Blanchett, que curiosamente luego fueron pareja con problemas en ‘Babel’. De lo que no hay duda es de que el señor Aronofsky los tiene muy bien puestos, y le importa bien poco el resto de la humanidad, por así decirlo. Con su película, totalmente a contracorriente y arriesgadísima, demuestra algo que yo llevo defendiendo años: lo que importa en el cine no es lo que cuentas, sino CÓMO lo cuentas. Y ojo, no estoy diciendo con esto, que lo que se cuenta no sea importante, que nadie me malinterprete.

Pero decir “te quiero” es una cosa. La forma de hacerlo es lo que lo hace maravilloso, o rídículo, o cursi, o único, o mil cosas más. Aronofsky cuenta una historia de amor totalmente clásica y típica, pero la forma de hacérnosla llegar, de hacérnosla sentir, es muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora. En manos de cualquier otro director más convencional, estaríamos ante un drama lacrimógeno más. Aronofsky nos sobrecoge con su película, más allá de lo que la narración convecional pudiera haber hecho con el material que se tiene entre manos. Aún así, no estamos ante un film perfecto, que quede claro, y tal vez, la causa haya sido que el director no ha tenido toda la libertad que quería.

De no creer...gente grande y en pleno Siglo XXI......

Estampida, fútbol y brujería

La R.D. del Congo investiga muertes tras estampida en un partido en el que se lanzaron acusaciones de brujería.

La República Democrática del Congo investiga cómo murieron 13 personas durante una estampida en un partido de fútbol en el que los equipos protagonizaron una pelea por acusaciones de brujería.

La mayoría de víctimas fueron adolescentes que murieron aplastados por la gente que trataba de salir del estadio en Butembo, en el este del Congo.

Patrice Citera, periodista de la BBC en la República Democrática del Congo, informó que los disturbios empezaron cuando el guardameta de uno de los equipos fue acusado de brujería.

Las denuncias de prácticas de hechicería son comunes en el país.

Como en otras partes de África, esta práctica está ligada a ritos animistas tradicionales que aún coexisten con otras religiones como el Cristianismo o el Islam.

Policía agredido

Testigos dijeron a la BBC que las víctimas se vieron atrapadas a la salida del estadio con capacidad para unas 15.000 personas, cuando la gente trataba de huir durante el partido entre los equipos Nyuki y Socozaki.

"Empezó en la media parte, cuando el portero de Nyuki se quitó una cosa de su suéter y lo tiró dentro de la red de sus oponentes", dijo el testigo.

"Los jugadores del Socozaki lo agarraron y golpearon acusándolo de tratar de embrujar su red.

"Sus compañeros del Nyuki intervinieron y empezó una pelea entre ambos equipos".

Un oficial de alto rango de la policía que intervino para detener el altercado fue golpeado en la cabeza por un proyectil arrojado desde las gradas, reportaron medios locales.

Testigos afirman que el jefe de la policía murió, aunque el dato no ha sido confirmado.

La policía reaccionó disparando al aire y arrojando gases lacrimógenos a la multitud,lo cual ocasionó una estampida hacia las salidas del estadio.

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domingo, 7 de septiembre de 2008

Di Adios

La música en algunas partes me trae reminiscencias de la música de Erik Serra, en "The Big Blue" , excelente tema.

Madonna - Haz una reverencia

Haz una reverencia, lo noche se ha terminado
Este disfraz se está haciendo viejo
La luz es baja, las cortinas bajan
No hay nadie aquí
(No hay nadie aquí, no hay nadie en la multitud)
Di tus parlamentos pero siéntelos
¿Sientes lo que dices? Cuando no hay nadie alrededor (nadie alrededor)
Viéndote, viéndome, una estrella solitaria
(Una estrella solitaria que no sabe quien es)

Coro:

Siempre he estado enamorada de ti (siempre de ti)
Creo que siempre has sabido que es verdad (sabes que es verdad)
Tomaste mi amor por descontado ¿porqué OH porqué?
El espectáculo se ha terminado, di adiós

Di adiós (adiós adiós), di adiós

Hazlos reír, es tan fácil
Cuando te actúas la parte
Donde rompes mi corazón (rompes mi corazón)
Esconde atrás tu sonrisa, todo el mundo ama a un payaso
(Sólo hazlos reír todo el mundo ama a un payaso)
Deseaste bien, no me puedo quedar
Mereces un premio por el papel que hiciste
(El papel que interpretaste)
No más disfraces, eres una estrella solitaria
(Una estrella solitaria que no sabe quién es)

(Coro se repite)

Siempre he estado enamorada de ti (siempre de ti)
Creo que siempre has sabido que es verdad (sabes que es verdad)
Tomaste mi amor por descontado ¿porqué OH porqué?
El espectáculo se ha terminado, di adiós
Di adiós (adiós), di adiós

Todo el mundo es un escenario (el mundo es un escenario)
Y todos tienen su parte (tienen su parte)
Pero ¿cómo iba a saber por cual camino se iría la historia?
¿Cómo iba a saber que romperías?
(Romperías, romperías, romperías)
Que romperías mi corazón

(Coro)

Siempre he estado enamorada de ti (siempre de ti)
Creo que siempre has sabido que es verdad (sabes que es verdad)
Tomaste mi amor por descontado ¿porqué OH porqué?
El espectáculo se ha terminado, di adiós

(Coro se repite)

Di adiós (adiós adiós), di adiós
Di adiós

Slide

Podemos contar historias....solamente con imágenes.
Aquí va una de las tantas historias que se podrían contar...