Muy cerca de Miramar, este hermosísimo lugar de veraneo "Mar del Sud",es sinónimo de tranquilidad, mar, sol y viento que despierta todos los sentidos.
lunes, 18 de enero de 2010
Mar del Sud- 6 de enero de 2010
Muy cerca de Miramar, este hermosísimo lugar de veraneo "Mar del Sud",es sinónimo de tranquilidad, mar, sol y viento que despierta todos los sentidos.
Mar del Sud
Costa atlántica / La playa en el campoUna curiosidad llamada Mar del Sur
Quedan balnearios bonaerenses con aires pueblerinos, lejos y el teléfono celular. Como éste, un lugar al que se vuelve, aseguran, una y otra vez
lanacion.com | Turismo | Domingo 21 de enero de 2007
MAR DEL SUR.- Acá, en este pueblito agreste sobre el mar, se ven cosas curiosas.
La más llamativa tal vez sea ese hotel descomunal, el Boulevard Atlántico, que sobresale por encima de las casas y resiste con porfía el paso del tiempo. También está su propietario, un personaje que alguna vez interpretó a Drácula en el cine y que hoy vive casi atrincherado en esa mole de aires surrealistas y bellamente anacrónicos. Pero hay otras: una Virgencita a la que, entre otras ofrendas, se le dejan ojotas; una casa totalmente recubierta de caracoles (su dueño, un jubilado ferroviario de origen alemán, tardó 12 años en completar la obra); un bulevar de palmeras que se adaptaron al frío, aunque quedaron medio enclenques, o una irlandesa como Jacinta Deignan comiendo strogonoff en Makarska, el restaurante croata del pueblo (y prácticamente el único en el lugar, a decir verdad).
Así es Mar del Sur. Desconocido para buena parte de los argentinos, es capaz de aparecer en una guía turística inglesa y despertar la curiosidad de una dublinense con ganas de viajar y descansar. Porque, en definitiva, eso es Mar del Sur: un viaje al descanso.
A sólo 17 kilómetros de Miramar, esta franja de costa que nació con sueños de grandeza, con la promesa de ser el Gran Balneario Argentino, es hoy muy diferente de su vecino más famoso. Aquí no hay edificios, ni casinos, ni centros comerciales, ni discotecas, ni cines, ni semáforos, ni tantas otras cosas. Y para los habitués del lugar, esos que llegan todos los años con una fidelidad que conmueve, mejor que sea así. Mejor que el esperado ferrocarril, allá por fines del siglo XIX, no haya llegado nunca. Y que el espíritu de esta villa, que es mezcla de campo y playa, donde todos se conocen y saludan con la familiaridad de amigos, haya quedado intacto.
Ahí nomás, entre las casas, detrás de las rocas, desparramados entre los pastizales o bordeando los campos sembrados, todavía andan a sus anchas ovejas, vacas y caballos. Que nadie sabe bien de quién son, pero ahí andan. A veces se meten en el jardín de algún vecino, y entonces sale el dueño de casa a espantarlos para que no coman las plantas. Y al decir plantas hablamos de los cardos que crecen salvajes, con las flores violetas que salpican ese paisaje de pampa indómita.
Mar del Sur podría dividirse en dos. Por un lado, lo que sería el centro, con sus primeras casas construidas de espaldas al mar, resguardadas del viento (que por aquí sopla fuerte) entre una arboleda frondosa. Allí está la calle principal, la 100, única asfaltada del pueblo. A su vera hay dos supermercados; un polirrubro; una heladería; una casa de empanadas; un restaurante; el único pub (Laurel & Hardy); una verdulería; un puñadito de hoteles, además del Boulevard Atlántico, por supuesto; un local de videojuegos, otro de Internet, y eso es todo.
Después, más al Sur, en el sector Rocas Negras, están las casas más nuevas, esas que prácticamente se caen sobre el mar, que empezaron a construirlas tímidamente al principio, y con mayor ímpetu en los últimos cinco o seis años. Porque, claro, no son muchos los lugares en la costa en los que se puede tener un terreno sobre la playa por 20 mil o 30 mil dólares. O una casa en segunda línea, con precios similares a los de un dos ambientes en Buenos Aires.
Hay de todo, eso sí. Casitas que son un sueño, casas importantes, casas simples y modernas (entre ellas, algunas que comienzan a construirlas directamente para la venta), y casas que sencillamente no valen nada, piden a gritos una mano de pintura o parecen haber sido levantadas en el lugar equivocado (hay un par de construcciones alpinas, por ejemplo).
Pero la desprolijidad también es parte del encanto de este pueblo que se armó sin normas, que puede tener una casa apiñada sobre otra, o colgada de un pequeño acantilado en el medio de la nada. También un taxista puede ser vecino de un empresario, o un empresario de un actor (por acá veranean Alicia Bruzzo, Luisa Kuliok y, más recientemente, Boy Olmi y Carola Reyna), o un actor de un futbolista (el Tanque Rojas fue otro asiduo visitante).
Hace un par de años, Mar del Sur saltó por primera vez a algunos titulares por una mala noticia: una ola de robos. Pero las costumbres pueblerinas no cambiaron, la gente anda sin miedo, y aún son varios los que van a la playa y dejan la puerta sin llave, o los que jamás ponen candados en las bicicletas. Porque, hay que aclarar, bicicletas y caballos son medios de transporte tan válidos como los autos, e incluso a veces más populares. De hecho, Mar del Sur es una suerte de slow city improvisada. Sin quererlo, fue reuniendo la mayoría de los requisitos de esta filosofía, que podría resumirse en vivir la vida sin prisa. Sin prisa ni ruidos, luces de neón, ni incluso teléfonos celulares (no es a propósito: acá no hay señal).
Podrían decirse muchas cosas de Mar del Sur, en verdad. También de su gente. Gente que quiere tanto estas tierras de mar y viento como el más apasionado hincha de fútbol al club de sus amores. Y que vuelve, siempre vuelve.como llegar
En auto, por la ruta 2 hasta Mar del Plata, luego por la 11 hasta Mar del Sur (17 km pasando Miramar). El ómnibus llega hasta Miramar; de allí se puede tomar un colectivo local.
Por Teresa Bausili
Enviada especial
Historia de un gigante a la deriva
Mientras la mayoría de los pueblos costeros surgía con un puñado de casitas primero, el trazado de algunas calles después, acá se levantó un hotel de 4500 metros cubiertos, techo de pizarra francesa y más de noventa habitaciones. Todo en medio de médanos infinitos y la promesa de que aquél sería el mejor balneario argentino.
El Boulevard Atlántico fue edificado en 1886, por alemanes y argentinos agrupados en un banco de La Plata. Pero apenas estuvo terminado estalló la crisis del 90, el banco quebró, el esperado ferrocarril nunca llegó y el hotel quedó a la deriva. Lo siguiente podría inspirar decenas de libros y películas (el cineasta Mariano Llinás ya realizó aquí Balnearios ). En 120 años, la mole neoclásica resistió tornados y diluvios, sufrió un incendio y saqueos, pasó del esplendor a la decadencia. Alojó desde inmigrantes judíos que en 1891 llegaron en el vapor Pampa hasta elegantes huéspedes que venían en carruajes desde Miramar. El semanario italiano Oggi incluso desliza que allí se refugió Hitler, cuando la derrota alemana era inminente.
En 1972, luego de pasar por varias manos, Eduardo Gamba, asiduo veraneante y actor amateur (dice que hizo de Drácula en Penumbras y actuó en La Fierecilla Domada y Recuerdos del pasado ), compró el hotel, que funcionó a pleno hasta 1993, cuando fue usurpado por un grupo de contrabandistas. Su dueño pudo recuperarlo cuatro años más tarde, cuando ya se había venido abajo. Hoy, entre paredes desvencijadas, motos en la cocina y gatos flacuchos, sólo vive Gamba, el hombre que sueña con alguna inversión que rescate al gigante del olvido y la vergüenza. "Pero si el hotel se hunde, yo me hundo con él", sentencia.
Datos útiles
Cómo llegar
En auto, por la ruta 2 hasta Mar del Plata, luego por la 11 hasta Mar del Sur (17 km pasando Miramar). El ómnibus llega hasta Miramar; de allí se puede tomar un colectivo local.
Dónde alojarse
Hoteles como Mar Azul o Alé Alé cobran unos 90 pesos por una habitación doble, con desayuno incluido. Por más de una semana conviene alquilar una casa.
Alquileres
Los precios de las casas oscilan entre 3 mil y 10 mil pesos, por todo el mes. La mayoría de los alquileres se conocen de boca en boca, aunque hay dos inmobiliarias principales: Mar del Sur (02291 491035) y Elsa Blanco (02291 491098).
domingo, 17 de enero de 2010
El Velo Pintado, de William Somerset Maugham



Lectura a posteriori de ver la película.
Una versión (la película) muy bien lograda de la novela.
Me sorprendió el estilo reflexivo de Maugham, la introspección en los sentimientos de los personajes y de sus
vivencias.
The Painted Veil, 1925
Editorial: Ediciones B
288 páginas
15 €
El Velo Pintado, de William Somerset Maugham
Argumento:
Kitty Garstin se casa a los 25 años con el bacteriólogo Walter Fane por miedo a quedarse soltera. Juntos viajan a China, donde ella se enamora del vicecónsul Charlie Townsend, con quien inicia una aventura hasta que se entera su marido. El matrimonio parte al interior de China para luchar contra una epidemia de cólera.
Comentario:
Aunque leyendo el argumento se pueda pensar que se trata de una novela romántica tradicional, no lo es. En realidad trata de la transformación, o renacimiento, de una mujer enfrentada a sí misma y su cruda realidad.
Para presentar a la protagonista, la historia comienza con Kitty en pleno romance con Townsend y tras un momento en que temen ser descubiertos, retrocede en el pasado de la joven en busca del origen de su forma de ser y comportarse, de la que se responsabiliza tanto a la sociedad de la época (los años veinte), como al tipo de educación que se daba a las mujeres, destinadas a hacer un buen matrimonio, o a la presión de una madre tiránica obsesionada por el dinero y un padre débil incapaz de tomar las riendas de la familia.
Así, Kitty, que es frívola, alegre y superficial se ve abocada, al cumplir veinticinco años sin haberse decidido por ninguno de sus pretendientes y con su hermana de dieciocho a punto de hacer un magnífico matrimonio, a elegir a Walter, un hombre tímido con dificultad de expresar sus emociones.
Cuando se inicia la acción, tras el breve paréntesis del pasado, Kitty lleva dos años de aburrido matrimonio y uno de apasionado romance con un hombre encantador, atractivo y vano.
Walter, que conoce la infidelidad, la obliga a enfrentarse a la realidad, que no es lo que ella esperaba y la presiona de tal manera que se ve obligada a acompañarle a un pueblo remoto a luchar contra el cólera.
Esta y otras situaciones se utilizan para mostrar la evolución de Kitty, tanto en el conocimiento de sí misma como en el de los demás, desde la debilidad de su amante a la personalidad atormentada de su marido.
Al llegar al lugar de destino aparecen nuevos personajes, como Waddingtonm un hombre algo cínico y divertido que mantiene una relación con una dama china a la que la protagonista se empeña en conocer, o las monjas que atienden a las personas enfermas, destacando la personalidad de la madre superiora y sus orígenes como hija de una familia rica.
Kitty habla con todas las personas que le rodean y las diversas experiencias la ayudan a conocerse a sí misma y a reaccionar. Al poco de llegar comienza a comprender a Walter y a valorar sus virtudes, o se ofrece para trabajar con los enfermos, sobre todo niños, superando el choque entre las diferentes culturas y el físico para ella extraño de quienes la rodean.
Hay un momento, chocante por el año de escritura de la novela, en que la joven hace una reflexión sobre el papel de las mujeres en la sociedad que le ha tocado vivir y su resolución de cambiar las circunstancias para la próxima generación.
Sin embargo, todos estos temas, y algunos más, que se abordan, se ven perjudicados por el escaso desarrollo que les da el autor, quien apenas esboza problemas y situaciones que casi nunca llega a resolver, creando una sensación de frustración, pese a dar la oportunidad de que cada cual reflexione por su cuenta lo que significa para Kitty lo que vive.
El estilo elegido para narrar la vida de la protagonista, muchas veces contado y explicado en lugar de ser mostrado mediante diálogos y/o reflexiones interiores, ocasiona demasiadas veces una impresión de distanciamiento que aleja de la identificación y simpatía por Kitty.
Sólo en unas pocas ocasiones se muestran diálogos entre Kitty y Charlie o Walter que gozan de una intensidad capaz de emocionar y logran acercar a quien lee a los problemas y contradicciones de los protagonistas.
Lamentablemente estos pasajes no sólo hacen disfrutar de lo que se está leyendo, sino que también marcan más el contraste con los pasajes rutinarios o las escenas inacabadas que forman la mayor parte de la novela.
Para rematarlo, el único ejemplar que he podido encontrar en la biblioteca está publicado hace casi treinta años (no es el que pongo arriba), con una traducción que ahora se hace extraña por la forma de construir las frases etc…
En el tomo que he leído tampoco se ponen pies de página que ayuden a identificar la procedencia de textos de otros autores, como la frase al comienzo "… el velo pintado que todos los que viven llaman Vida."
O, sobre todo, una frase de capital importancia que contesta Walter a Kitty en una ocasión en que ella le pide perdón: "El perro es quien ha muerto…", sobre la que más tarde, al ser preguntado Waddington si es una cita, este responde que es la última línea de la "Elegía", de Goldsmith… sin reproducir el texto aludido para facilitar la comprensión de lo que pretendía decir el personaje.
Si bien hay momentos muy satisfactorios, profundos e interesantes, la falta de desarrollo y conclusión e la mayoría de las relaciones y situaciones deja, al final de la lectura, un poso de desilusión, una espera de algo más que no pudo ser.
Nota
Hace dos semanas (9 de marzo de 2007) se estrenó la segunda adaptación cinematográfica de la novela, dirigida por John Curran e interpretada por Naomi Watts (Kitty), Edward Norton (Walter), Liev Schreiber (Charlie), Toby Jones (Waddington) y Diana Rigg (madre superiora).
Fotos de la película
Matrimonio infeliz
Naomi Watts con Edward Norton (arriba) y con Liev Schreiber (abajo)
Naomi y Liev son pareja en la vida real
"Infamias Cotidianas" de Panos Karnezis


El estilo de Panos Karnesis: un poco de humor, de reflexión, de picardía y de realismo mágico.
Excelente libro, una de mis lectura de este verano.
INFAMIAS COTIDIANAS
KARNEZIS, PANOS
Editorial: Editorial Sudamericana | ISBN: 978-950-04-3093-7
Tema: Literatura Universal
1
Los cuentos de Infamias cotidianas transcurren en un pueblo griego sin nombre luego de la Segunda Guerra Mundial. Los personajes son sus habitantes, singulares y a la vez arquetípicos: el sacerdote, el barbero, la prostituta, el doctor, las huér fanas, la modista, el alcalde. Hay, también, varios animales sorprendentes (un centauro, un loro que recita Homero, aves de diferentes tipos, un caballo llamado Historia). Sus vidas se entrecruzan, como ocurre con las vidas en un lugar reducido, donde todos conocen los secretos de los otros. Sin falsos sentimentalismos, el autor observa a sus aldeanos con ojos condescendientes y crea un universo absolutamente atractivo, en el cual los crímenes ocultos, los misterios, las humillaciones y crueldades se mezclan con el heroísmo privado, el afecto desinteresado y la alegría. Entre la tragedia y la farsa, la robusta prosa de Panos Karnezis, tan luminosa y ruda como el paisaje que describe, concentra su atención en almas cautivas en un sitio desolado. Un logro asombroso por parte de un autor excepcional, ya consagrado en la literatura occidental.
Link: http://www.boutiquedellibro.com.ar/libros/7/950043093.html
viernes, 1 de enero de 2010
El año nuevo en el mundo
Para muchos es época de reencuentros, para otros es el momento de las reflexiones, pero al final de cuentas el año nuevo es siempre un momento para festejar el final y el comienzo de una esperanza que nunca se acaba, porque siempre vuelve a comenzar.
El año nuevo en el mundo Para muchos es época de reencuentros, para otros es el momento de las reflexiones, pero al final de cuentas el año nuevo es siempre un momento para festejar el final y el comienzo de una esperanza que nunca se acaba, porque siempre vuelve a comenzar.
Un poco de historia
Tarde o temprano, todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas. Así, el hombre fue constatando el eterno retorno hacia el punto inicial.
Hace 4.000 años, los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebrarse, e instauraron un ciclo festivo que dejaría corta a la juerga más movida de nuestra época: eran 11 días de celebración, que comenzaban cuando la primavera describía sus primeros trazos entre los jardines colgantes de Babilonia.
Los egipcios también recibían con algarabía las señales que preludiaban el nuevo año. Su rostro se tornaba festivo cuando llegaba el ansiado momento en que el río Nilo empezaba crecer, y el caudal se hacía propicio para la siembra. Entonces, la tierra era labrada con confianza en los tiempos venideros. Desde siempre, el año nuevo ha significado festejar un triunfo inexistente, una victoria que se desea pero aún no ha ocurrido. Es un elogio a la esperanza que se renueva cada 365 días.
La espera de fin de año es especial en Venezuela. Antes que den las 12, las familias se reúnen en sus hogares y preparan la "hallaca", una especie de humita exuberante, repleta de condimentos y relleno especial, que se regala a los amigos durante la noche de víspera de Año Nuevo. Es una forma de reafirmar la amistad y de desear buena suerte para el próximo año.
En Alemania, los rituales también tienen forma de metal. Sencillamente, desafían al destino mediante la "ceremonia" del bleiglessen. Este ritual consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. El plomo se pasa por una soldadora, se funde hasta hacerse agua y las plateadas gotas se vierten en un vaso cuando el alba empieza a despuntar. El plomo líquido se vuelve sólido nuevamente, y alcanza formas de lo más raras, que -con una buena dosis de imaginación- pueden predecir lo que depara el mañana.
Herederos de un aguerrido linaje, los escoceses tienen furibundas ritos hasta para celebrar. En año nuevo, su afición preferida es el Hogmanay, una fiesta brava que opaca a la delicada Navidad. El procedimiento es sencillo: se busca un barril de madera, se le prende fuego y se lo pone a rodar por las calles. Según dicen, es para permitir el paso del nuevo año. Además, luego de la medianoche, los habitantes de Escocia esperan ansiosos a la primera persona que ingrese al hogar. ¿Para qué?. Resulta que los rasgos del individuo determinan el curso de los días futuros. Un moreno pintón y bien plantado es símbolo de buenos augurios. Pero una mujer pálida traerá mala suerte durante todo el año entrante.
En Rumania, algunas costumbres tienen características alucinógenas. Impulsadas quizás por una desesperación nupcial, las muchachas que aún no se han casado suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la flama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo. Pero las que prefieren no salir de casa, pueden coger una rama de albahaca y colocarla bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.
El Inti Raymi o Fiesta del Sol, fue la fiesta más importante en tiempo de los Incas. Se celebraba con ocasión del solsticio de invierno -el año nuevo solar- para un pueblo cuyo principal objeto de culto era el dios Inti (el sol), en la plaza de Huacaypata en la ciudad de Cusco.
Después de la conquista española, la ceremonia fue suprimida por la Iglesia Católica y la sociedad andina que celebraba la fiesta del sol fue desmembrada. El Inti Raymi fue entonces olvidado, hasta mediados del siglo XX cuando, como expresión de un gran movimiento de revaloración de la cultura nativa en el Perú, fue vuelto a la escena. En 1944 un grupo de intelectuales y artistas cuzqueños, decidieron recuperar el Inti Raymi de la Historia y presentarlo como un espectáculo de tipo teatral, destinado a toda la población de Cusco (Qosqo). El Inti Raymi en tiempo de los Incas era una ceremonia religiosa, ahora es una representación de teatro, sin embargo esta expresión genera un sentimiento de identidad en el pueblo, que evoca valores y recuerdos que todavía son relevantes en nuestros días, trae también al recuerdo un tiempo que vive en el corazón del pueblo de Cusco. Los aborígenes de la región comienzan un Año Nuevo, vinculado con el arado de la tierra, cuando comienzan a prepararla para la próxima siembra. Para mitigar el frío de la vigilia, encienden fogatas, toman alcohol y mastican hojas de coca; quenas, anatas, sicus, sicuris, erques y erquenchos, pincuyos, y la música del altiplano, ponen el marco para el festejo, que ahora dinamiza a los pueblos coyas.
"Originalmente el calendario tenía un uso principalmente religioso y agrícola. Desde el punto de vista religioso, para recordar las festividades. Y desde el agrícola, para marcar el inicio y terminación de las estaciones. E indicar los tiempos de siembra, apareamientos, cosechas etc.
Los calendarios son de dos tipos: los solares ( 365 días), y los lunares ( 29.5 días).
El calendario lunar se rige por el ciclo de 29 y medio días, de la luna. En la antigüedad fue muy socorrido por la semejanza con el período menstrual de la mujer, y con el tiempo de preñez de 10 meses lunares."
"Los Babilonios iniciaron el uso del calendario lunar, y descubrieron en 432 a. C. el ciclo metónico de 19 años. Que corresponde exactamente a 235 meses lunares."
"En el norte de Europa, las tribus Celtas, se regían por un calendario lunar. Donde la unidad de medida no era el día como en todos los demás, sino la noche."
"Los Egipcios optaron por el calendario solar, de 365 días y un cuarto. Y son los precursores directos del calendario moderno que ahora usamos."
"En América, la cosmografía estaba muy avanzada antes de la conquista Española. Los Mayas se regían por un calendario solar de excepcional exactitud."
"Siendo el calendario solar más práctico, es el que se usa principalmente. Sin embargo los Judíos siguen empleando el calendario lunar. Y el calendario litúrgico de la iglesia Católica tiene elementos lunares y solares. La Navidad esta de acuerdo al calendario solar, pues se fija 3 días después del inicio del invierno (21 de diciembre). Y la Pascua esta conforme al la luna, pues el viernes santo es el anterior a la primer luna llena, siguiente del equinoccio de primavera ( 21 de marzo)."
"El que ahora usamos fue adaptado del Egipcio, por Julio Cesar, quien eligió el inicio del año de una manera mas o menos arbitraria. Modificando así, el calendario romano antiguo de 355 días, y que comprendía 10 meses. Iniciándose el año el primero de marzo, aniversario de la fundación de Roma (en 753 a.C. "Ab Urbe Condita").
La intención de Julio Cesar era establecer un calendario de 365 días y cuarto, fijando un año bisiesto cada cuatro. Con 10 meses cada uno, y haciendo coincidir el inicio del año con el día mas corto (solsticio de invierno, lo que hoy es el 21 de Diciembre). Con ello, el invierno comenzaría el primero de enero. No se pudo, el pueblo Romano era muy supersticioso y deseaba un calendario lunar. Exigió a través del senado, que el año comenzase en la luna nueva de ese año, la que se presentó 10 días después del solsticio de invierno. Es por ello que el invierno comienza 10 días antes del año nuevo (21 Diciembre)."
"Este calendario fue bastante preciso y se conservó en uso hasta el siglo XVI. cuando se hizo notable la acumulación de los pequeños errores del mismo. Errores generados por la diferencia entre la duración real del año (365.2421991 días) y la supuesta de 365.25 días, con un error de 0.0078009 días/año (0.0078009 días x 1622 años = 13 días)."
"En 1582, el Papa Gregorio XIII ordena que el día siguiente a Octubre 4, sea Octubre 15. Y que se eliminaran los años bisiestos que correspondían al inicio de siglo, excepto aquellos años divisibles por 400 (corrección de 0.0075 días/año, quedando un error de 0.00030009 días/año, o sea 43.2 minutos por siglo.) Esta reforma del calendario, aún en vigor, garantiza una discrepancia mínima entre el año civil y el real."
"Dado que el proceso de medir el tiempo, recayó en la Iglesia Católica. El Reino unido y las colonias Norteamericanas no aceptaron la reforma Gregoriana, y usaron el calendario Juliano hasta el año de 1752. Rusia y Rumania aceptaron el nuevo calendario hasta 1918. Y las zonas ortodoxas griegas siguen aferradas al calendario antiguo."
"En 1792 la Convención Nacional de la Revolución Francesa, nombró un comité para la reforma del calendario. Compuesta por varios matemáticos, un educador, un poeta, y el gran astrónomo, Laplace. Se produjo un nuevo sistema de 10 días por semana, llamado la décade, tres décades por mes. El día contaba con 10 horas, con 100 minutos cada una, y 100 segundos por minuto. Para ajustar con el año solar, se agregaron 5 ó 6 días, según el caso. Los nombres de los días eran: "trabajo, virtud, ingenio, opinión, recompensa, etc. ". Este calendario estuvo en vigor 13 años, hasta que Napoleón Bonaparte lo abolió."
La diversidad de culturas y de festejos
Para muchas culturas, que conforman casi dos tercios de la población mundial, el uno de enero no significa nada. Hoy coexisten más de 40 calendarios distintos al occidental (cristiano) basados la mayoría de ellos en aspectos climáticos y/o religiosos diferentes. Entre las colectividades más importantes con calendario diferente al cristiano destacan la china, judía, musulmana e hindú. Aquí un breve listado de todas las diferentes fechas para un mismo festejo:
* Los chinos entrarán en su año 4702 en nuestro 1 de febrero del 2004.
* El próximo Losar o Año Nuevo Tibetano, que dará inicio a su año 2131, será en nuestro 3 de marzo de 2004.
* Los musulmanes entrarán en su año 1426 en su mes de Muharram, en abril / mayo de nuestro 2004.
* Los judíos entrarán en su año 3318 o en el 5765 según comiencen su año contando desde el primero de Nisan o el primero de Tishre. El cambio de año (Rosh Hashaná) cae entre fines de septiembre y principios de octubre.
* Los bahá'í entrarán en su año 160 en el Naw-Rúz, que acontece en el equinoccio de primavera, hacia el 21 de marzo.
* Los hindúes, según el calendario Shalivahan Shaka, entrarán en su año 1926 en el día de año nuevo, Vaishaki o Yugadi, que comenzará en su mes de Chaitra (Marzo-Abril) durante el Shukla Paksha (quincena clara de la luna). Pero según su calendario Vikrama Shaka entrarán en su año 2060en el primer día del mes Kaartik (Octubre-Noviembre).
* Los incas inician su año nuevo, el Intiraimi o "Fiesta del Sol", el 21 de junio.
* Y según el calendario gregoriano entramos en el 2004 el 1 de enero...
El Día de Año Nuevo es el primer día en el calendario. La gente en casi todos los países celebra este día como un día de fiesta. Las celebraciones son a la misma vez festivas y serias. Mucha gente hace resoluciones de Año Nuevo para romper malos hábitos o comenzar algunos buenos. Algunos recuerdan cómo vivieron su vida durante el pasado año y esperan con entusiasmo los próximos 12 meses.
Mucha gente de la antigüedad comenzaba el año durante la época de cosecha. Llevaban a cabo rituales para despojarse del pasado y purificarse para el nuevo año. Por ejemplo, alguna gente apagaba el fuego que estaban usando y encendían uno nuevo.
En tiempos antiguos, los Romanos de antaño intercambiaban regalos de Año Nuevo entre sí, los cuales consistían de ramas de árboles sagrados. Años más tarde, se regalaban nueces o monedas cubiertas en oro impresas con el retrato de Janus, el dios de las puertas, portones y comienzos. Enero (January) fue nombrado en honor a Janus, quien tenía dos caras--una mirando hacia adelante y la otra mirando hacia atrás. Los Romanos también le traían regalos al emperador. Eventualmente, los emperadores comenzaron a exigir tales regalos. Pero en el 567 A.D., la iglesia Cristiana prohibió esta costumbre y también ciertas prácticas paganas de Año Nuevo
Los antiguos Persas regalaban huevos en Año Nuevo, lo que simbolizaba productividad. Los sacerdotes Celtas en lo que ahora se conoce como Inglaterra, le daba a la gente ramas de muérdago, el cual era considerado sagrado.
Los Celtas tomaron posesión de muchas de las costumbres de Año Nuevo que celebraban los Romanos, quienes invadieron las Islas Británicas en el 43 A.D. Los gobernantes Ingleses habían revivido la costumbre Romana de pedirle a sus sujetos regalos de Año Nuevo. Regalos comunes incluían joyería y oro. La Reina Elizabeth I adquirió una larga colección de guantes ricamente elaborados en tejido y joyas debido a esta costumbre. Los esposos Ingleses le daban dinero a sus esposas en Año Nuevo para comprar broches y otros artículos.
Muchos colonos Americanos en Nueva Inglaterra celebraban el año nuevo disparando al aire y gritando. También visitaban tabernas y casas pidiendo bebidas (vale decir que esta actividad es hoy la más destacada en casi todo el mundo para festejar el comienzo de un nuevo año). Alguna gente dejaba sus puertas abiertas, dándole la bienvenida a todos los visitantes y sirviéndoles generosamente (esto, lamentablemente, ya no sucede tanto).
Durante la Edad Media, la mayoría de los países Europeos festejaban el 25 de marzo, un día de fiesta Cristiano llamado el Día de la Anunciación, para comenzar el año. Para el 1600, ya muchas naciones occidentales habían adoptado un calendario revisado llamado el calendario Gregoriano, ya comentado en esta nota.
Lo importante es festejar
Y luego de tanta historia y tradiciones, en la actualidad el año nuevo es uno de los motivos (o excusas) principales para que las familias y amigos se junten y puedan disfrutar de una noche llena de anécdotas e historias compartidas durante esos 365 días, que entre brindis y bailes, siempre se transforma en una puerta abierta a un futuro lleno de esperanzas y buenos deseos para todos. Por ello, más allá de las tradiciones e historias, siempre es bueno llegar a esta época del año para poder encontrarse con los seres queridos y disfrutar de un Feliz Año Nuevo!!!
.
El año nuevo en el mundo Para muchos es época de reencuentros, para otros es el momento de las reflexiones, pero al final de cuentas el año nuevo es siempre un momento para festejar el final y el comienzo de una esperanza que nunca se acaba, porque siempre vuelve a comenzar.
Un poco de historia
Tarde o temprano, todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas. Así, el hombre fue constatando el eterno retorno hacia el punto inicial.
Hace 4.000 años, los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebrarse, e instauraron un ciclo festivo que dejaría corta a la juerga más movida de nuestra época: eran 11 días de celebración, que comenzaban cuando la primavera describía sus primeros trazos entre los jardines colgantes de Babilonia.
Los egipcios también recibían con algarabía las señales que preludiaban el nuevo año. Su rostro se tornaba festivo cuando llegaba el ansiado momento en que el río Nilo empezaba crecer, y el caudal se hacía propicio para la siembra. Entonces, la tierra era labrada con confianza en los tiempos venideros. Desde siempre, el año nuevo ha significado festejar un triunfo inexistente, una victoria que se desea pero aún no ha ocurrido. Es un elogio a la esperanza que se renueva cada 365 días.
La espera de fin de año es especial en Venezuela. Antes que den las 12, las familias se reúnen en sus hogares y preparan la "hallaca", una especie de humita exuberante, repleta de condimentos y relleno especial, que se regala a los amigos durante la noche de víspera de Año Nuevo. Es una forma de reafirmar la amistad y de desear buena suerte para el próximo año.
En Alemania, los rituales también tienen forma de metal. Sencillamente, desafían al destino mediante la "ceremonia" del bleiglessen. Este ritual consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. El plomo se pasa por una soldadora, se funde hasta hacerse agua y las plateadas gotas se vierten en un vaso cuando el alba empieza a despuntar. El plomo líquido se vuelve sólido nuevamente, y alcanza formas de lo más raras, que -con una buena dosis de imaginación- pueden predecir lo que depara el mañana.
Herederos de un aguerrido linaje, los escoceses tienen furibundas ritos hasta para celebrar. En año nuevo, su afición preferida es el Hogmanay, una fiesta brava que opaca a la delicada Navidad. El procedimiento es sencillo: se busca un barril de madera, se le prende fuego y se lo pone a rodar por las calles. Según dicen, es para permitir el paso del nuevo año. Además, luego de la medianoche, los habitantes de Escocia esperan ansiosos a la primera persona que ingrese al hogar. ¿Para qué?. Resulta que los rasgos del individuo determinan el curso de los días futuros. Un moreno pintón y bien plantado es símbolo de buenos augurios. Pero una mujer pálida traerá mala suerte durante todo el año entrante.
En Rumania, algunas costumbres tienen características alucinógenas. Impulsadas quizás por una desesperación nupcial, las muchachas que aún no se han casado suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la flama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo. Pero las que prefieren no salir de casa, pueden coger una rama de albahaca y colocarla bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.
El Inti Raymi o Fiesta del Sol, fue la fiesta más importante en tiempo de los Incas. Se celebraba con ocasión del solsticio de invierno -el año nuevo solar- para un pueblo cuyo principal objeto de culto era el dios Inti (el sol), en la plaza de Huacaypata en la ciudad de Cusco.
Después de la conquista española, la ceremonia fue suprimida por la Iglesia Católica y la sociedad andina que celebraba la fiesta del sol fue desmembrada. El Inti Raymi fue entonces olvidado, hasta mediados del siglo XX cuando, como expresión de un gran movimiento de revaloración de la cultura nativa en el Perú, fue vuelto a la escena. En 1944 un grupo de intelectuales y artistas cuzqueños, decidieron recuperar el Inti Raymi de la Historia y presentarlo como un espectáculo de tipo teatral, destinado a toda la población de Cusco (Qosqo). El Inti Raymi en tiempo de los Incas era una ceremonia religiosa, ahora es una representación de teatro, sin embargo esta expresión genera un sentimiento de identidad en el pueblo, que evoca valores y recuerdos que todavía son relevantes en nuestros días, trae también al recuerdo un tiempo que vive en el corazón del pueblo de Cusco. Los aborígenes de la región comienzan un Año Nuevo, vinculado con el arado de la tierra, cuando comienzan a prepararla para la próxima siembra. Para mitigar el frío de la vigilia, encienden fogatas, toman alcohol y mastican hojas de coca; quenas, anatas, sicus, sicuris, erques y erquenchos, pincuyos, y la música del altiplano, ponen el marco para el festejo, que ahora dinamiza a los pueblos coyas.
"Originalmente el calendario tenía un uso principalmente religioso y agrícola. Desde el punto de vista religioso, para recordar las festividades. Y desde el agrícola, para marcar el inicio y terminación de las estaciones. E indicar los tiempos de siembra, apareamientos, cosechas etc.
Los calendarios son de dos tipos: los solares ( 365 días), y los lunares ( 29.5 días).
El calendario lunar se rige por el ciclo de 29 y medio días, de la luna. En la antigüedad fue muy socorrido por la semejanza con el período menstrual de la mujer, y con el tiempo de preñez de 10 meses lunares."
"Los Babilonios iniciaron el uso del calendario lunar, y descubrieron en 432 a. C. el ciclo metónico de 19 años. Que corresponde exactamente a 235 meses lunares."
"En el norte de Europa, las tribus Celtas, se regían por un calendario lunar. Donde la unidad de medida no era el día como en todos los demás, sino la noche."
"Los Egipcios optaron por el calendario solar, de 365 días y un cuarto. Y son los precursores directos del calendario moderno que ahora usamos."
"En América, la cosmografía estaba muy avanzada antes de la conquista Española. Los Mayas se regían por un calendario solar de excepcional exactitud."
"Siendo el calendario solar más práctico, es el que se usa principalmente. Sin embargo los Judíos siguen empleando el calendario lunar. Y el calendario litúrgico de la iglesia Católica tiene elementos lunares y solares. La Navidad esta de acuerdo al calendario solar, pues se fija 3 días después del inicio del invierno (21 de diciembre). Y la Pascua esta conforme al la luna, pues el viernes santo es el anterior a la primer luna llena, siguiente del equinoccio de primavera ( 21 de marzo)."
"El que ahora usamos fue adaptado del Egipcio, por Julio Cesar, quien eligió el inicio del año de una manera mas o menos arbitraria. Modificando así, el calendario romano antiguo de 355 días, y que comprendía 10 meses. Iniciándose el año el primero de marzo, aniversario de la fundación de Roma (en 753 a.C. "Ab Urbe Condita").
La intención de Julio Cesar era establecer un calendario de 365 días y cuarto, fijando un año bisiesto cada cuatro. Con 10 meses cada uno, y haciendo coincidir el inicio del año con el día mas corto (solsticio de invierno, lo que hoy es el 21 de Diciembre). Con ello, el invierno comenzaría el primero de enero. No se pudo, el pueblo Romano era muy supersticioso y deseaba un calendario lunar. Exigió a través del senado, que el año comenzase en la luna nueva de ese año, la que se presentó 10 días después del solsticio de invierno. Es por ello que el invierno comienza 10 días antes del año nuevo (21 Diciembre)."
"Este calendario fue bastante preciso y se conservó en uso hasta el siglo XVI. cuando se hizo notable la acumulación de los pequeños errores del mismo. Errores generados por la diferencia entre la duración real del año (365.2421991 días) y la supuesta de 365.25 días, con un error de 0.0078009 días/año (0.0078009 días x 1622 años = 13 días)."
"En 1582, el Papa Gregorio XIII ordena que el día siguiente a Octubre 4, sea Octubre 15. Y que se eliminaran los años bisiestos que correspondían al inicio de siglo, excepto aquellos años divisibles por 400 (corrección de 0.0075 días/año, quedando un error de 0.00030009 días/año, o sea 43.2 minutos por siglo.) Esta reforma del calendario, aún en vigor, garantiza una discrepancia mínima entre el año civil y el real."
"Dado que el proceso de medir el tiempo, recayó en la Iglesia Católica. El Reino unido y las colonias Norteamericanas no aceptaron la reforma Gregoriana, y usaron el calendario Juliano hasta el año de 1752. Rusia y Rumania aceptaron el nuevo calendario hasta 1918. Y las zonas ortodoxas griegas siguen aferradas al calendario antiguo."
"En 1792 la Convención Nacional de la Revolución Francesa, nombró un comité para la reforma del calendario. Compuesta por varios matemáticos, un educador, un poeta, y el gran astrónomo, Laplace. Se produjo un nuevo sistema de 10 días por semana, llamado la décade, tres décades por mes. El día contaba con 10 horas, con 100 minutos cada una, y 100 segundos por minuto. Para ajustar con el año solar, se agregaron 5 ó 6 días, según el caso. Los nombres de los días eran: "trabajo, virtud, ingenio, opinión, recompensa, etc. ". Este calendario estuvo en vigor 13 años, hasta que Napoleón Bonaparte lo abolió."
La diversidad de culturas y de festejos
Para muchas culturas, que conforman casi dos tercios de la población mundial, el uno de enero no significa nada. Hoy coexisten más de 40 calendarios distintos al occidental (cristiano) basados la mayoría de ellos en aspectos climáticos y/o religiosos diferentes. Entre las colectividades más importantes con calendario diferente al cristiano destacan la china, judía, musulmana e hindú. Aquí un breve listado de todas las diferentes fechas para un mismo festejo:
* Los chinos entrarán en su año 4702 en nuestro 1 de febrero del 2004.
* El próximo Losar o Año Nuevo Tibetano, que dará inicio a su año 2131, será en nuestro 3 de marzo de 2004.
* Los musulmanes entrarán en su año 1426 en su mes de Muharram, en abril / mayo de nuestro 2004.
* Los judíos entrarán en su año 3318 o en el 5765 según comiencen su año contando desde el primero de Nisan o el primero de Tishre. El cambio de año (Rosh Hashaná) cae entre fines de septiembre y principios de octubre.
* Los bahá'í entrarán en su año 160 en el Naw-Rúz, que acontece en el equinoccio de primavera, hacia el 21 de marzo.
* Los hindúes, según el calendario Shalivahan Shaka, entrarán en su año 1926 en el día de año nuevo, Vaishaki o Yugadi, que comenzará en su mes de Chaitra (Marzo-Abril) durante el Shukla Paksha (quincena clara de la luna). Pero según su calendario Vikrama Shaka entrarán en su año 2060en el primer día del mes Kaartik (Octubre-Noviembre).
* Los incas inician su año nuevo, el Intiraimi o "Fiesta del Sol", el 21 de junio.
* Y según el calendario gregoriano entramos en el 2004 el 1 de enero...
El Día de Año Nuevo es el primer día en el calendario. La gente en casi todos los países celebra este día como un día de fiesta. Las celebraciones son a la misma vez festivas y serias. Mucha gente hace resoluciones de Año Nuevo para romper malos hábitos o comenzar algunos buenos. Algunos recuerdan cómo vivieron su vida durante el pasado año y esperan con entusiasmo los próximos 12 meses.
Mucha gente de la antigüedad comenzaba el año durante la época de cosecha. Llevaban a cabo rituales para despojarse del pasado y purificarse para el nuevo año. Por ejemplo, alguna gente apagaba el fuego que estaban usando y encendían uno nuevo.
En tiempos antiguos, los Romanos de antaño intercambiaban regalos de Año Nuevo entre sí, los cuales consistían de ramas de árboles sagrados. Años más tarde, se regalaban nueces o monedas cubiertas en oro impresas con el retrato de Janus, el dios de las puertas, portones y comienzos. Enero (January) fue nombrado en honor a Janus, quien tenía dos caras--una mirando hacia adelante y la otra mirando hacia atrás. Los Romanos también le traían regalos al emperador. Eventualmente, los emperadores comenzaron a exigir tales regalos. Pero en el 567 A.D., la iglesia Cristiana prohibió esta costumbre y también ciertas prácticas paganas de Año Nuevo
Los antiguos Persas regalaban huevos en Año Nuevo, lo que simbolizaba productividad. Los sacerdotes Celtas en lo que ahora se conoce como Inglaterra, le daba a la gente ramas de muérdago, el cual era considerado sagrado.
Los Celtas tomaron posesión de muchas de las costumbres de Año Nuevo que celebraban los Romanos, quienes invadieron las Islas Británicas en el 43 A.D. Los gobernantes Ingleses habían revivido la costumbre Romana de pedirle a sus sujetos regalos de Año Nuevo. Regalos comunes incluían joyería y oro. La Reina Elizabeth I adquirió una larga colección de guantes ricamente elaborados en tejido y joyas debido a esta costumbre. Los esposos Ingleses le daban dinero a sus esposas en Año Nuevo para comprar broches y otros artículos.
Muchos colonos Americanos en Nueva Inglaterra celebraban el año nuevo disparando al aire y gritando. También visitaban tabernas y casas pidiendo bebidas (vale decir que esta actividad es hoy la más destacada en casi todo el mundo para festejar el comienzo de un nuevo año). Alguna gente dejaba sus puertas abiertas, dándole la bienvenida a todos los visitantes y sirviéndoles generosamente (esto, lamentablemente, ya no sucede tanto).
Durante la Edad Media, la mayoría de los países Europeos festejaban el 25 de marzo, un día de fiesta Cristiano llamado el Día de la Anunciación, para comenzar el año. Para el 1600, ya muchas naciones occidentales habían adoptado un calendario revisado llamado el calendario Gregoriano, ya comentado en esta nota.
Lo importante es festejar
Y luego de tanta historia y tradiciones, en la actualidad el año nuevo es uno de los motivos (o excusas) principales para que las familias y amigos se junten y puedan disfrutar de una noche llena de anécdotas e historias compartidas durante esos 365 días, que entre brindis y bailes, siempre se transforma en una puerta abierta a un futuro lleno de esperanzas y buenos deseos para todos. Por ello, más allá de las tradiciones e historias, siempre es bueno llegar a esta época del año para poder encontrarse con los seres queridos y disfrutar de un Feliz Año Nuevo!!!
.
domingo, 27 de diciembre de 2009
“El reino de este mundo” por Alejo Carpentier

No estoy de acuerdo con esta crítica totalmente, en parte sí y en parte no.Para lelerla y criticarla...
Publicado el 31 Octubre, 2005 por condottiero
7 Votes
Quantcast
elreinodeestemundo
Alejo Carpentier nació el 26 de diciembre de 1904 en la ciudad de La Habana, Cuba en donde vivió hasta los 12 años. Con tan sólo 12 años de edad, el joven Carpentier se trasladó a la ciudad de Las Luces en la cual estudiaría el liceo y desarrollaría una intensa vocación por la música. Fue también en esta ciudad que motivado por su padre cursó estudios de arquitectura, los cuales nunca finalizó, y trabajando como periodista empezó su vida política al lado de los grupos políticos izquierdistas tan de moda en la época.
Siendo izquierdista fue encarcelado y luego de ser puesto en libertad decidió irse al exilio y regresar a su tierra natal en el año de 1939. Estando en Cuba Carpentier realizó varios viajes y fue en una de sus visitas a Haití que tuvo la oportunidad de conocer y ser un espectador de primera fila del sincretismo cultural y religioso creado por los negros africanos, que habían sido traídos en la colonia como mano de obra en las grandes plantaciones, y la cultura europea de los franceses y sus títulos nobiliarios y religión católica.
En 1949 Alejo Carpentier escribe una de sus más importantes novelas. Esa novela lleva por nombre “El reino de este mundo” y a él le es concedido un alto lugar como literato mundial, pues fue y es uno de los pocos escritos histórico-literarios que comentan y ejemplifican el proceso de independencia haitiano. Además, Carpentier es reconocido como uno de los fundadores del llamado realismo mítico en el cual la literatura juega y entrelaza la realidad y los sueños, la imaginación y el raciocinio, la vida y la muerte, que al lado del barroquismo crean un tapiz suntuoso, mágico y alegórico del Haití de principios del siglo XIX. Es con este libro que Carpentier se unifica a un movimiento en busca de las tradiciones y orígenes de la historia haitiana, en una búsqueda de una consciencia americana propia, autónoma e independiente de un Nuevo Mundo.
Alejo Carpentier en su novela relata la historia haitiana y trata de cimentarla en fechas y eventos históricos reconocidos luego de que en el año de 1943 viajara al que antaño fue el reino de Henri Christophe; de esta manera menciona el envenenamiento de las aguas realizado por Mackandal en 1757 y su ejecución en 1758, el levantamiento de Bouckman en 1791, la huída de los plantadores franceses a la ciudad de Santiago de Cuba, entre los cuales se encontraba Lenormand De Mezy, el intento de Napoleón Bonaparte por recuperar el control de la colonia haitiana entre 1801-04, el envió de Paulina Bonaparte como representante real en 1801-02, el reinado de Henri Christophe entre 1807-1820, y finalmente la llegada de los agrimensores que realizaron un Código rural enviados por Jean-Pierre Boyer en 1826. Además, de identificar a personajes de la historia haitiana como el latifundista de la región Limbé al norte de Haití, Lenormand de Mezy.
El reino de este mundo es una obra basada en el realismo mágico, en una mezcla de la historia independentista y revolucionaria haitiana, junto al sincretismo religioso, al voduismo, a los sacrificios de animales, al calor y sudor de los esclavos negros en las plantaciones, una trama en la que la ironía del poder repite un ciclo vicioso en el cual todo final es un origen y la relación amo-sometido responde al ideal nietzscheano de la vida. Su credibilidad acontece en las referencias ya documentadas sobre la historia de Haití, pero la inclusión del barroquismo en su literatura, el uso de la naturaleza y su entorno nos proveen de un ambiente místico que transporta al lector a lo más profundo de las playas caribeñas y nos imaginamos incluso el palacio del cielo en que Henri Christophe dejó su cuerpo en los muros, como una perpetuación del primer rey negro del Nuevo Mundo.
La trama de El reino de este mundo inicia con una breve reseña sobre la burocracia francesa presente en la isla de Haití, que es parte de la corona de Francia y se menciona por primera vez a Ti Noel, un esclavo negro, que pertenece al latifundista Monsieur Lenormand de Mezy. Es aquí cuando por primera vez percibimos la presencia de la imagen que habrá de mantenerse a lo largo de toda la obra. Una imagen en la que se ilustra a los pueblos negros africanos viviendo como
“un negro rodeado de abanicos de plumas y sentado sobre un trono adornado de figuras de monos y de lagartos[1]
Para luego hacer una comparación entre este rey negro rodeado de abanicos y plumas con el rey europeo al que tilda de cobarde, incompetente, sumiso y débil de carácter y fuerza; minimizándolo al lado del rey-guerrero negro.
Luego de fijar su mirada en un cuadro en el que se ilustraba a un rey negro recibiendo a visitantes blancos, Ti Noel se recuerda de un personaje tanto histórico como parte íntegra de la cultura vodú haitiana. Este personaje se llamaba Mackandal.
Mackandal era un negro que trabajaba en la plantación de Lenormand de Mezy y que debido a un accidente con el trapiche quedó manco y fue empleado en labores más sencillas debido a sus nuevas limitantes. Mackandal era un hombre excepcional, tenía el poder de llevar a todo el que escuchara sus relatos por viajes fantásticos de un mundo allende los mares en África; un mundo en que las ciudades de Guinea eran ricamente ilustradas y los negros soñaban con su libertad lejos del yugo blanco.
Un nuevo personaje sale a escena. Se trata de un negra practicante del vodú, su nombre es Mamán Loi, y es ella quien provee a Mackandal en las páginas siguientes de enormes poderes licantropitos que lo conectan a un mundo hombre-animal, hombre-naturaleza y cuerpo-espíritu.
Curiosamente y luego del envenenamiento de un perro con uno de los hongos que Mackandal le había dado a comer, el negro Mackandal desaparece luego de que Lenormand de Mezy lo mandase a llamar para pedir explicaciones. De Mezy resuelve que no habría de buscar al manco, pues no representaba peligro alguno. Tiempo después y luego de la enorme desesperanza que le envolvía; Ti Noel recibió un mensaje. Y este mensaje se desarrolla entorno a un evento por de más importantísimo y que representa el renacimiento a la vida y la esperanza luego de vivir en un valle de sombras, truenos y centellas.
“Un día, cuando los ríos hubieron vuelto a su cauce, Ti Noel se encontró con la vieja de la montaña en las inmediaciones de las cuadras. Le traía un recado de Mackandal.”[2]
Mackandal lo esperaba en una lúgubre cueva, llena de pociones y cosas extrañas. Fue aquí que divisó a su amigo y se percató de que nunca había desaparecido. Sólo estuvo ausente y a la vez presente del reino de este mundo.
Durante su ausencia es que Mackandal realizó alianzas para un levantamiento que habría de acabar con el yugo blanco y fue así que las haciendas de la llanura habían pactado con Mackandal y su resurrección.
El primer acontecimiento de la novela empieza. El veneno que había empezado por acabar con los estómagos de las vacas, bueyes, novillos, caballos y ovejas había esparcido su alcance a los blancos. Grandes hogueras que al inicio sólo calcinaban los cuerpos enfermos de animales habrían ahora de recibir los cuerpos de blancos que uno a uno caían ante la enfermedad. El pánico cundía. Mackandal fue descubierto y mítines de exploración fueron enviados a toda la comarca. En el ínterin el negro se movilizaba como licántropo en forma de iguana, mariposa, perro, alcatraz, etc. de hacienda en hacienda como vigía de que sus fieles siguieran lo planeado y su ápice había iniciado. Cuatro años después Mackandal era ahora ilimitadamente sobrenatural.
El gran velo. Capítulo que inicia con una metáfora interesante y de fácil detección; expresa como el inicio de una nueva época, poco antes de la salida del sol y a la vez poco después de una noche que termina, de un cierra de las tinieblas, los negros son llevados en oleada a la Plaza Mayor. El negro ha caído. Mackandal sería muerto calcinado.
“Un lunes de enero, poco antes del alba, las dotaciones de la Llanura del Norte comenzaron a entrar en la Ciudad del Cabo… De pronto, todos los abanicos se cerraron a un tiempo… Mackandal avanzaba hacia el centro de la plaza[3]
¿Acaso el negro ha muerto? ¿Acaso este es el fin de la resistencia? ¿Acaso es este el fin de la revolución negra? De hecho lo es. El mundo blanco acabó con el protagonista de sus pesadillas y temores. Mackandal es ahora parte del fuego y morirá hecho polvo, parte de la tierra que en algún momento alimentó los hongos con los que mataba a los blancos. Mackandal ha muerto en el reino de este mundo, Mackandal ya no es.
Pero el mundo negro es ahora cuando descubre su ascensión. Mackandal se ha liberado del cuerpo. Ha trascendido a un nivel superior. Él es parte íntegra de un mundo extra sensorial y extra terrenal. Su espíritu se encuentra en cada negro que presenció su muerte en las brasas.
La fortuna y peculio son parte de la colonia francesa. El excedente de las plantaciones se nota en las calles de la Ciudad del Cabo. Las casas eran grandes y el barroquismo está presente con sus excesos en ornadas y pernios trebolados. Los oficios se han desarrollado e incluso un teatro y ópera había sido inaugurado en la calle Vandreuil.
Monsieur Lenormand de Mezy había regresado, ahora de la mano de una bella dama, en realidad una actriz fracasada en Europa, que a lo largo habrá de demostrar su frustración artística violentando e insultando a sus esclavos negros. 20 años habían pasado ya y Ti Noel era padre de una jauría de hijos que una cocinera había parido 12 veces. La hacienda florecía pero su amo había cambiado. La borrachez lo había tomado por completo y pasaba días castigando corpóreamente a los negros.
A continuación una larga e importantísima cita se presenta. Es una cita que demuestra la primera noticia del grito de ¡vive la Revolution! Que llegaba a la isla. Pero en qué contexto ocurre. De nuevo en medio de las lluvias torrenciales que demuestran los temores de una tierra que retumba, una tierra que se preocupa por el porvenir de los negros. Era una reunión de sombras, sombras silentes que murmuraban en lo profundo de la barranca. Era una ronca y sombría barranca que habría de ensordecer poco a poco con su grito de rebelión. Los unos por un lado apoyados por un Dios tirano amante del dolor y sufrimiento del látigo blanco, por el otro dioses de la naturaleza sedientos de venganza negra, venganza contra el Dios tirano de los blancos.
“Los truenos parecían romperse en aludes sobre los riscosos perfiles del Morne Rouge, rodando largamente al fondo de las barrancas, cuando los delegados de las dotaciones de la Llanura del Norte llegaron a las espesuras de Bois Caimán, enlodados hasta la cintura, temblando bajo sus camisas mojadas… una voz potente se alzó en medio del congresos de sombras… Era Bouckman el jamaiquino quien hablaba de esa manera… algo había ocurrido en Francia, y que unos señores muy influyentes habían declarado que debía darse libertad a los negros, pero que los ricos propietarios del Cabo, que eran todos unos hideputas monárquicos, se negaban a obedeces… el Dios de los blancos ordena el crimen. Nuestros dioses nos piden venganza… ya en mayo, la Asamblea Constituyente… había acordado que se concediera derechos políticos a los negros, hijos de manumisos.”[4]
Ocho días habría de esperarse. La sublevación iniciaría y sólo juzgaría por el color quien viviría y quien no. Cuando Monsieur Lenormand de Mezy se encontraba tras los ajuares de una negra en la bodega de tabaco la sublevación inició. La cobardía tomó sus pantalones y permaneció escondido mientras las cabezas de los blancos empezaban a rodar y el cuerpo de su esposa era violada sin más ni menos que por Ti Noel.
Luego de dos días de Mezy sale a la luz, la sublevación había terminado, su esposa había sido violada y luego muerta, y todos menos 12 de sus esclavos habían sido asesinados. Pero el blanco salió perdiendo, la moral de sus señoritas había sido destruida. Sus cuerpos fueron penetrados y desgarrados por el orgullo negro. Haití ya no era colonia francesa. Nunca más lo sería como en su ápice lo fue. ¿A qué se debió que esto se saliera de las manos?
“La anarquía se entronizaba en el mundo. La colonia iba a la ruina. Los negros habían violado a casi todas las señoritas distinguidas de la Llanura. Después de haber destrozado tantos encajes, de haberse refocilado entre tantas sábanas de hilo… ya no había modo de contenerlos. Monsieur Blanchelande (el Gobernador) estaba por el exterminio total y absoluto de los esclavos, así como de los negros y mulatos libres… los negros tenían, pues, una religión secreta que los alentaba y solidarizaba en sus rebeldías. A lo mejor, durante años y años, habían observado las prácticas de esa religión en sus mismas narices, hablándose con los tambores de las calendas, sin que él lo sospechara.”[5]
Los franceses se retiran de la isla. Su dirección es el puerto de Santiago de Cuba, sus motivos: la pérdida de la esperanza, el honor y el orgullo. Su consuelo: el licor, la comida y el poco dinero que les quedaba. Pero la revanche está en pie y los franceses envían mastines que habrán de desgarrar las carnes de los negros como ellos desgarraron a sus bellas mujeres.
Ahora Bonaparte entra en escena. Su enviada es Paulina Bonaparte que habrá de encabezar el ejército que recuperará el control de la isla. Ella, débil de carácter ejemplifica el exceso y la lascivia. Busca el cumplimiento de su sueño infantil de princesa y está lista para sucumbir ante la sensualidad de jóvenes oficiales al descubrir su cuerpo y tentarlos con lo infinitamente imposible que será para ellos tocar uno de sus cabellos. Es Paulina Bonaparte el nexus entre la feminidad que en la época colonial ejemplifica en su totalidad la inmoralidad de una colonia inundado por mores sociales que reprimen “sus instintos”.
Ti Noel ahora libre decide regresar a la isla y a lo largo de la isla capta como las raíces negras habían vuelto a sus caminos con sacrificios animales y el sonido africano. Al llegar a sus tierras divisa un enorme palacio y una enorme iglesia que se erguían en medio de los pastizales. Pero ¡oh asombro! Toda la gente que miraba era negra: sacerdotes, señoras, ministros y reclusos. Había llegado a Sans-Souci, la residencia de un rey negro, el primero de América. Henri Christophe, aquel que había sido un cocinero y dueño de La Corona en la ciudad, era ahora la cabeza de una enorme ciudad y un soberbio palacio en construcción.
Nomás llegado Ti Noel es tomado por esclavo y por 12 largos años se somete al yugo de sus amos negros quienes latiguean a su misma sangre exigiéndoles trabajo. El rey negro era un tirano con sed de poder y gloria.
Luego de años de sufrimiento, el pueblo estaba agotado y clamaba por la cabeza de su rey. Un día al asomarse por la ventana se percata de un gran ambiente de algarabía y tambores sonaban al son de las manos. ¿Pero por qué sonaban tambores? La sublevación había iniciado, el monarca corre como loco en busca de su ejército y sirvientes.
“Pero, en ese momento, la noche se llenó de tambores. Llamándose unos a otros, respondiéndose de montaña a montaña, subiendo de las playas, saliendo de las cavernas, corriendo debajo de los árboles, descendiendo por las quebradas y cauces.”[6]
El rey olvidó que la sangre de los toros que habría de sacrificar por doce años le protegería de un ataque de los blancos, sin saber que serían los negros, su raza, los culpables de su caída y del balazo que atravesaría su cuerpo. Disparo dado por el mismo hacia la sien. Sus trajes reales se teñían de sangre, su reinado había caído, su muerte era el fin del rey negro del Nuevo Mundo.
Cinco de sus esclavos cargaron su cuerpo a tuto y lo llevaron a la Ciudadela de La Ferrière, donde habría de ser parte de la fortaleza. Su cuerpo desaparecería en la argamasa, luego de que un dedo, su dedo meñique se iría a Roma en el escote de la reina María Luisa. Mientras que su sueño sería su pesadilla, el nunca sería polvo, su cuerpo quedaría atrapado por la eternidad en el hormigón que el mismo mando a construir. Ese sería su purgatorio por el resto de los días.
Ti Noel había tomado partido en la destrucción de la Ciudadela. Su casa estaba adornada por tesoros robados del castillo de Henri Christophe. Una cosaca adornaba de vez en vez su cuerpo y su mente se transportaba a “Angola”, su reino propio. ¿Acaso Ti Noel había enloquecido? ¿Acaso había descubierto realmente la libertad? ¿Era el su propio rey?
“Ti Noel había caído en posesión del rey de Angola, pronunciando un largo discurso lleno de adivinanzas y de promesas. Luego, habían nacido rebaños sobre sus tierras. Porque aquellas nuevas reses que triscaban entre sus ruinas eran, indudablemente, presentes de sus súbditos… Ti Noel dictaba órdenes al viento. Pero eran edictos de un gobierno apacible, puesto que ninguna tiranía de blancos ni de negros parecía amenazar su libertad.”[7]
La llegada de los agrimensores afrancesados acabó con el sueño de Ti Noel. Estos agrimensores son ni más ni menos que el Código Rural que Jean-Pierre Boyer realizó en 1826. Su mundo era invadido de nuevo. ¿Ahora a donde lo llevaría el viento?
Su camino procedió a seguir los pasos de Mackandal, su amigo eterno, el espíritu que después de su “muerte” moraba a su alrededor. Fue gracias a Mackandal que Ti Noel era ahora ave, luego un garañon, luego una avispa, ahora una hormiga que habías sido sometida a otra clase de trabajo, ¡al trabajo en serie! ¡Bienvenido a la Revolución Industrial! Él era ahora parte de “un engranaje igual de corrupto” o al menos eso es lo que trata de describir Carpentier.
“Transformado en hormiga por mala idea suya, fue obligado a llevar cargas enormes, en interminables caminos, bajo la vigilancia de unos cabezotas que demasiado le recordaban los mayorales de Lenormand de Mezy, los guardias de Christophe, los mulatos de ahora.”[8]
Ahora era ganso y descubrió que había luchado su vida entera por cambiar el rumbo del mundo, cuando todo menos el mundo estaba dispuesto a cambiar. La relatividad de la vida, la subjetividad de la posición desde la que se juzga. Lo bueno y lo malo, arriba o abajo, amo y sometido, blanco y negro. El reino de este mundo era un mundo en el que:
“El hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gentes que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre
ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada.”[9]
Se vive pensando en la libertad, se muere pensando en la libertad. Haití era libre y a la vez oprimido. Haití fue el primer país en independizarse de América Latina, pero qué es Haití ahora sino un cúmulo de problemas y horrores. Haití significó no más que una advertencia para América. No podemos ignorar que hay una mano invisible que maneja nuestro mundo y ese mundo a veces es preferible no perturbarlo. Haití significó el caos para un mundo negro que no estaba listo para dirigirse por sí solo. Fue un fracaso de independencia como lo fueron en menor escala casi todos los países latinoamericanos que le siguieron. América no estaba lista para ser el dueño de su propio destino.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)