domingo, 7 de noviembre de 2010

Adiós a la "y griega"

Adiós a la "y griega"

Según la Real Academia ahora se llamará "ye"; también reemplaza los términos "b" larga y "v" corta; guión" y "truhán" pierden la tilde

Viernes 5 de noviembre de 2010 | 12:22 (actualizado hace 2 días)

MADRID (EFE).- La nueva edición de la Ortografía de la Real Academia Española contiene novedades interesantes: la "y" se denominará "ye", en América deberán dejar de llamar "be alta" y "v baja" a la "b" y la "v", y "guión" y "truhán" pierden la tilde.

Según informa el diario "El País", la nueva Ortografía propone un solo nombre para cada letra: be para b; uve para v; doble uve para w; ye para y (en lugar de i griega).

El texto básico de la nueva "Ortografía de la lengua española", una de las grandes obras de referencia de los hispanohablantes, fue aprobaa esta semana por la Comisión Interacadémica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y su contenido no será definitivo hasta que lo ratifiquen los máximos responsables académicos el próximo día 28 en Guadalajara, México.

Según Salvador Gutiérrez, director de la obra, lo que han preparado las Academias es una edición "amplia, razonada y explícita" de la Ortografía (tendrá más de 800 páginas), y será una obra "sumamente clara, es decir, que pueda leerla una persona que tenga una formación de bachillerato".

En la nueva edición, que la editorial Espasa publicará antes de Navidad en todos los países de habla hispana, se da un paso más en la decisión, adoptada hace ya años, de no tildar el adverbio "solo" ni los pronombres demostrativos "incluso en casos de posible ambigüedad ("voy solo al cine"), "pero no condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde".

Las Academias han acordado también que la escritura con "q" de algunas palabras (Iraq, Qatar, quásar, quórum) representaba "una incongruencia con las reglas". Para evitarla han decidido escribirlas con "c" o con "k", según los casos: Irak, Catar, cuásar cuórum. Quienes prefieran la grafía originaria, tendrán que hacerlo como si fueran extranjerismos crudos y escribirlas en cursiva y sin tilde.

El prefijo "ex" se escribirá unido a la base léxica si afecta a una sola palabra: "exmarido", "exministro", "exdirector" y continuará escribiéndose separado cuando preceda a palabras compuestas: "ex capitán general".

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jueves, 4 de noviembre de 2010

"El Señor Sigma". Umberto Eco.

El Señor Sigma. Umberto Eco.

" Supongamos que el señor Sigma, en el curso de un viaje a París, empieza a sentir molestias en el «vientre». Utilizo un término genérico, porque el señor Sigma por el momento tiene una sensación confusa. Se concentra e intenta definir la molestia: ¿ardor de estómago?, ¿espasmos?, ¿dolores viscerales? Intenta dar nombre a unos estímulos imprecisos; y al darles un nombre los culturaliza, es decir, encuadra lo que era un fenómeno natural en unas rúbricas precisas y «codificadas»; o sea, que intenta dar a una experiencia personal propia una calificación que la haga similar a otras experiencias ya expresadas en los libros de medicina o en los artículos de los periódicos.

Por fin descubre la palabra que le parece adecuada: esta palabra vale por la molestia que siente. Y dado que quiere comunicar sus molestias a un médico, sabe que podrá utilizar la palabra (que el médico está en condiciones de entender), en vez de la molestia (que el médico no siente y que quizás no ha sentido nunca en su vida).

Todo el mundo estará dispuesto a reconocer que esta palabra, que el señor Sigma ha individualizado, es un signo, pero nuestro problema es más complejo. El señor Sigma decide pedir hora a un médico. Consulta la guía telefónica de París; unos signos gráficos precisos le indican quiénes son médicos, y cómo llegar hasta ellos.

Sale de casa, busca con la mirada una señal particular que conoce muy bien: entra en un bar.Si se tratara de un bar italiano intentaría localizar un ángulo próximo a la caja, donde podría estar un teléfono, de color metálico. Pero como sabe que se trata de un bar francés, tiene a su disposición otras reglas interpretativas del ambiente: busca una escalera que descienda al sótano. Sabe que, en todo bar parisino que se respete, allí están los lavabos y los teléfonos. Es decir, el ambiente se presenta como un sistema de signos orientadores que le indican dónde podrá hablar.

Sigma desciende y se encuentra frente a tres cabinas más bien angostas. Otro sistema de reglas le indica cómo ha de introducir una de las fichas que lleva en el bolsillo (que son diferentes, y no todas se adaptan a aquel tipo de teléfono: por lo tanto,a de leer la ficha X como «ficha adecuada al teléfono de tipo Y.») y, finalmente, una señal sonora le indica que la línea está libre; esta señal es distinta de la que se escucha en Italia, y por consiguiente ha de poseer otras reglas para «decodificarla »; también aquel ruido (aquel bourdonnement, como lo llaman los franceses) vale por el equivalente verbal «vía libre».

Ahora tiene delante el disco con las letras del alfabeto y los números; sabe que el médico que busca corresponde a DAN 0019, esta secuencia de letras y números corresponde al nombre del médico, o bien significa «casa de tal». Pero introducir el dedo en los agujeros del disco y hacerlo girar según los números y letras que se desean tiene además otro significado: quiere decir que el doctor será advertido del hecho de que Sigma lo llama.

Son dos órdenes de signos diversos, hasta el punto de que puedo anotar un número de teléfono, saber a quién corresponde y no llamarle nunca; y puedo marcar un número al azar, sin saber a quién corresponde, y saber que al hacerlo llamo a alguien.

Además, este número está regulado por un código muy sutil: por ejemplo, las letras se refierena un barrio determinado de la ciudad, y a su vez, cada letra significa un número, de manera que si llamara a París desde Milán, debería sustituir DAN por los números correspondientes, porque mi teléfono italiano funciona con otro código.

Sea como fuere, Sigma marca el número: un nuevo sonido le dice que el número está libre. Y finalmente oye una voz: esta voz habla en francés, que no es la lengua de Sigma. Para pedir hora (y también después, cuando explique al médico lo que siente) ha de pasar de un código a otro, y traducir en francés lo que ha pensado en italiano. El médico le da hora y una dirección. La dirección es un signo que se refiere a una posición precisa de la ciudad, a un piso preciso de un edificio, a una puerta precisa de este piso; la cita se regula por la posibilidad, por parte de ambos, de hacer referencia a un sistema de signos de uso universal, que es el reloj.

Vienen después diversas operaciones que Sigma ha de realizar para reconocer un taxi como tal, los signos que ha de comunicar al taxista; cuenta también la manera como el taxista interpreta las señales de tráfico, direcciones prohibidas, semáforos, giros a la derecha o a la izquierda, la comparación que ha de efectuar entre la dirección recibida verbalmente y la dirección escrita en una placa...; y están también las operaciones que ha de realizar Sigma para reconocer el ascensor del inmueble, identificar el pulsador correspondiente al piso, apretarlo para conseguir el traslado vertical, y por fin el reconocimiento del piso del médico, basándose en la placa de la puerta.

Sigma ha de reconocer también, entre dos pulsadores situados cerca de la puerta, el que corresponde al timbre y el que corresponde a la luz de la escalera; pueden ser reconocidos por su forma distinta, por su posición más o menos próxima a la puerta, o bien basándose en un dibujo esquemático que tienen grabado encima, timbre en un caso, lámpara en otro... En una palabra, Sigma ha de conocer muchas reglas que hacen que a una forma determinada corresponda determinada función, o a ciertos signos gráficos, ciertas entidades, para poder al fin acercarse al médico.

Una vez sentado delante de él, intenta explicarle lo que ha sentido por la mañana: «J’ai mal au ventre». El médico entiende las palabras, pero no se fía: es decir, no está seguro de que Sigma haya indicado con palabras adecuadas la sensación precisa. Hace preguntas, se produce un intercambio verbal. Sigma ha de precisar el tipo de dolor, la posición.

Ahora el médico palpa el estómago y el hígado de Sigma; para él algunas experiencias táctiles tienen un significado que no tienen para otros, porque ha estudiado en los libros que explican cómo a una experiencia táctil ha de corresponder determinada alteración orgánica. El médico interpreta las sensaciones de Sigma (que él no siente) y las compara con las sensaciones táctiles que experimenta. Si sus códigos de semiótica médica son adecuados, los dos órdenes de sensaciones han de corresponder.

Pero las sensaciones de Sigma llegan al médico a través de los sonidos de la lengua francesa; el médico ha de comprobar si las palabras que se manifiestan por medio de sonidos son coherentes,de acuerdo con los usos verbales corrientes, con las sensaciones de Sigma; pero temeque éste utilice palabras imprecisas, no porque sean imprecisas sus sensaciones, sino porque traduzca mal del italiano al francés. Sigma dice ventre, pero quizás quiere decir foie (y, por otra parte, es posible que Sigma sea inculto, y que para él, incluso en italiano, hígado y vientre sean entidad indiferenciada).

Ahora el médico examina las palmas de las manos de Sigma y ve que tienen manchas rojas irregulares: «Mal signo —murmura—. ¿No beberá usted demasiado?». Sigma lo reconoce: «¿Cómo lo sabe?». Pregunta ingenua; el médico interpreta síntomas como si fueran signos muy elocuentes; sabe lo que corresponde a una mancha, a una hinchazón. Pero no lo sabe con absoluta exactitud; por medio de las palabras de Sigma y de sus experiencias táctiles y visuales ha individualizado unos síntomas, y los ha definido en los términos científicos a los que lo ha acostumbrado la sintomatología que ha estudiado en la Universidad, aunque sabe a qué síntomas iguales pueden corresponder enfermedades diferentes, y a la inversa.

Ahora ha de pasar del síntoma a la enfermedad de la cual es signo, y esto es cosa suya. Esperemos que no tenga que hacer una radiografía, porque en tal caso tendría que pasar de los signos gráfico–fotográficos al síntoma que representan, y del síntoma a la alteración orgánica. No trabajaría con un único sistema de convenciones sígnicas, sino sobre varios sistemas. La cosa se hace tan difícil, que es muy posible que equivoque el diagnóstico.

Pero de ello no vamos a ocuparnos. Podemos abandonar a Sigma a su destino (con nuestros mejores deseos): si consigue leer la receta que le dará el médico (cosa nada fácil, porque la escritura de los clínicos plantea no pocos problemas de descifrado), quizás se ponga bien y pueda aún gozar de sus vacaciones en París."

Umberto Eco. Signo. Labor, Barcelona, 1976.Fragmento.

OBERÁ EN CORTOS: "NINA", EL FLAGELO DE LA TRATA DE PERSONAS EN PRIMER PLANO

OBERÁ EN CORTOS: "NINA", EL FLAGELO DE LA TRATA DE PERSONAS EN PRIMER PLANO
Por muchos motivos, "NiNa", de Sofía Vaccaro, fue la nota destacada de la más reciente edición de Oberá en cortos. El mediometraje que se encargó de dar el pistoletazo de salida al Festival se gestó en buena medida en este marco. En 2006, la directora obtuvo un premio en el certamen que consistía en unirse a un equipo técnico de la región para dar forma a una obra audiovisual. La premisa era también narrar un tema que se desarrollara en la zona.

Luego de iniciar una investigación, Vaccaro dio con el tema de la trata de personas, un flagelo que azota a una región estratégica, cercana a Paraguay y Brasil, donde operan redes criminales que se valen de la problemática social para captar a jóvenes con el fin de utilizarlas como esclavas sexuales. La película contó con un equipo técnico que integró a Buenos Aires y NEA (nordeste argentino), y un equipo artístico compuesto por intérpretes de la región, donde destacan el reconocido Daniel Valenzuela y Muriel Morgenstern, quien ya había sido vista en la producción más relevante del incipiente cine misionero, "Detrás del sol, más cielo".
Rodada en Misiones y Encarnación (Paraguay), "NiNa" narra la historia de una joven de Oberá que es seducida a viajar a la capital para trabajar y alcanzar una mejor calidad de vida; el sueño lo comparte con Lourdes, una adolescente paraguaya proveniente de un barrio marginal que recibe similar oferta. Ambas son víctimas inocentes de una pareja que se encarga de captar jóvenes humildes para ser utilizadas como prostitutas.

- La película nace a partir de un premio que recibiste acá en Oberá, que tenía como objetivo que trabajaras con gente de la región en un proyecto a realizarse en esta zona. ¿Cómo llegas a elegir este tema de la trata de personas?
Entrevista a Sofía Vaccaro, directora de "NiNa".Cuando yo decido aceptar el desafío porque en realidad el premio era algunos recursos para desarrollar el proyecto, no para hacer una película, me pongo a investigar qué estaba pasando en esta región porque yo no conocía mucho. Empecé más con todo el tema de afuera: la diversidad cultural, los inmigrantes, el conflicto de los yerbateros…Y buscando, investigando, me encuentro con algunos artículos periodísticos locales sobre chicas misioneras rescatadas de una red. Noticias muy fuertes pero que a la vez no terminabas de entender bien cómo funcionaba. Siempre eran chicas menores que fueron engañadas.

Ahí me metí con el tema. Recurrí a los periodistas que estaban investigando este tema, a compañeros míos realizadores que tenían conocimiento de esta cuestión del tráfico y la trata de personas. Era un tema que yo ya había investigado para un documental pero con foco en Centroamérica. Por lo que todo me resultaba muy coherente pero no sabía que en Argentina estuviese pasando algo así, que estuviese tan avanzado. En principio lo planteamos como un documental porque yo vengo del documental y estos temas uno los encara como reportajes, informes. Pero nos dimos cuenta que el documental nos limitaba mucho para contar una historia que movilice, con la que se identifiquen las chicas. Ahí es cuando encontramos cuál era el objetivo, cuando nos preguntamos por qué íbamos a hacer una película sobre esto.
El actor Daniel Valenzuela protagoniza "NiNa", de Sofía Vaccaro.Nosotros no militamos en ninguna organización feminista ni en ninguna organización en lucha contra la trata. Ahí pensamos que el objetivo era hacer una película pero que a la vez tenga una denuncia social con un valor educativo porque descubrimos que el problema, una base de este problema, es la educación. Los engaños se producen de una falta de educación de lo que significa aceptar un trabajo, trasladarse a otra ciudad. En esta región y en Paraguay hay una tradición muy fuerte de que las chicas a una determinada edad deben irse a trabajar a una casa de familia en otra ciudad. Por ejemplo, es normal que las chicas jovencitas paraguayas vayan a trabajar de domésticas a Buenos Aires. Entonces la mafia opera aprovechándose de todo ese contexto. Hay un montón de sistemas de captación donde les ofrecen trabajo como domésticas, como mozas, como niñeras. Entonces las chicas lo ven como algo normal y lo toman como parte de lo que toca a esa edad.

- La película se narra a partir de la historia de Nina, quien es engañada por una aparente pareja que le ofrece un trabajo en la capital, y de una amiga de Encarnación. Para armar estas dos historias, ¿tomaste casos reales o los personajes son la síntesis de muchos datos que recogiste sobre el tema?
Una mezcla de las dos cosas. Primero hicimos como una base de datos de un montón de historias y empezamos a encontrar muchos factores en común. Era como que todas las historias eran muy parecidas. Había detalles que las diferenciaban pero eran prácticamente la misma historia. A su vez hubo un par de historias de todas esas que me marcaron; por ejemplo, la historia de una chica de Itapaso, que es un barrio relocalizado por la inundación de Encarnación por la represa Yacyretá, que es hoy en día un barrio muy pobre en donde operan los reclutadores.

A través de estas personas que ofrecen un trabajo se llevan a las chicas. Supe la historia de una chica que fue la que más me tocó, y la historia de Lourdes está basada en esta chica. Y la de Nina es más de un rejunte porque no supe de ninguna chica de la colonia, de la chacra. Esto se da más con las chicas no de chacra sino de zonas del interior de Misiones, de barrios marginados, que fueron desalojados. Pero con Nina no quise contar algo muy definido en lo que respecta a donde vive. Podría ser donde ella vive una zona marginal o no. Ahí la fotografía nos jugó un poco en contra porque tenemos un fotógrafo que ama la estética, y él embellecía todo, así que la chacra quedó como "Heidi". Y la chacra no es tan así pero con la composición quedó como un lugar paradisíaco.

- Hablando justamente de la estética, ¿te planteaste cuando comenzaste a desarrollar la película cuál era el modo más adecuado de desarrollarla desde lo narrativo y lo estético, ya que hay un mensaje importante que transmitir y es necesario que sea lo más comprensible posible para que pueda llegar a un amplio espectro de gente?
Sí, totalmente. A mí me parecía que como es un tema difícil de aceptar, de ver, contarlo de una forma no tan clara, no tan directa, podía terminar en algo más ambiguo. Y yo quería que el mensaje fuera muy claro de principio a fin. Fue eso una propuesta narrativa y se cumplió. Se mantuvo en el guión, después en el rodaje, después en el montaje, a pesar de que el guión no es cronológico: empieza con ella en el presente contando dónde está, y a partir de ahí la película entra en un flashback. Eso también tiene un porqué, no fue para hacer un guión raro. Quería empezar con ese no sé dónde estoy, y también contar que tal vez recién ahí en ese encierro una chica toma conciencia de lo que le pasó. Un poco era reflejar también este trauma que implica que te pase algo así.

- Pensando que este es un tema que involucra mucho a los círculos de poder, ¿tuviste miedo en algún momento de hacer esta película?
Sí, al principio un poco porque hablaba con cualquier persona y me asustaban un poco. Pero la investigación la hicimos con una ONG de Posadas que a su vez trabaja nacionalmente en una red, y hay una mujer que está hace quince años denunciando casos, personas, rescatando chicas. Y ella fue la que me dio la fuerza porque ella es una tipa que tiene mucho coraje para hacer lo que hace, y a pesar de que tuvo amenazas, correos o llamados, ella sigue porque también está contenida.

Verla a ella dándole para adelante, y siendo una persona que en este ambiente del tema todo el mundo conoce, me dije: ‘si yo hago una película, no creo que sea tan grave’. De todas maneras recibí un par de correos raros desde que se hizo la presentación en Buenos Aires en DerHumALC. Hubo un par de correos de gente que me escribió como piropeándome como directora y a la película pero sin poner su nombre, y cuando yo le respondí el correo me volvió rebotado diciendo que esa dirección no existía. Después recibí un llamado en el que me hacían muchas preguntas pero no me querían contar con quién estaba hablando.

- Después de Oberá, ¿la película dónde se va a poder ver?
La presento en Posadas el miércoles 19 a las 4 de la tarde en el cine del shopping y el 22 de agosto en el Museo Yaparí a las 7 de la tarde. También en Encarnación el viernes 21 a las 10 de la mañana. Esa función de Encarnación es más dedicada al gobierno de la ciudad y de Paraguay, y a organismos implicados en la prevención del tema.

- ¿Qué tanto se está implicando los gobiernos en esta problemática?

Hoy en día hay una ley que se aprobó en Argentina que declara como un delito a las personas que están implicadas en una red de trata de personas como reclutadores, proxenetas, pero no está incluido el cliente. Ahora se está interviniendo para que se considere un crimen el consumo. Esto está pasando en muchos países porque en ningún país el cliente está incluido, creo que el único es Finlandia. Entonces los estados están trabajando mucho en el tema por ley. A medida que se aprueban las leyes, el Estado interviene.

En Argentina, el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos tiene el programa las Víctimas contra la violencia, que está totalmente dedicado a prevención, rescate, asistencia, tiene operativos en el Puente Internacional…Y a su vez los ministerios. Acá en Misiones el Ministerio de Derechos Humanos tiene un departamento de trata. Y en Paraguay lo mismo. Entonces esta película le sirve mucho al Estado como herramienta para el trabajo que están haciendo. Por eso organizan en Encarnación esta proyección.

- Con "NiNa" ya iniciando su recorrido con estas primeras exhibiciones, ¿comenzaste a pensar en tu próximo proyecto o es muy pronto para eso?
No, estoy como bajando un poco porque fue muy intenso terminar esta película. Demandó mucho trabajo mío. Tenía pendiente el estreno en este festival que es como el promotor, y en la región. Entonces ahora que hice esto me quedo más tranquila y puedo empezar a relajarme. Además ahora con la película terminada empieza un nuevo capítulo relacionado con la difusión, con el estreno en otros países. También está el Ministerio que seguramente va a querer adquirirla para usarla con valor educativo en las escuelas. Ahora descubrí, proyectándola en una escuela para unos 120 chicos de entre 12 y 16 años, que funciona porque los chicos estaban atentos hasta el final, no volaba una mosca, y les gustó mucho además. Les llegó el mensaje. Y a los maestros les sirve para trabajar con ellos. Ahí descubrí que a nivel educativo va a funcionar. Es una lástima que los chicos tengan que ver eso, pero a su vez está bueno que tengan algunos elementos de prevención. Pero eso tiene que ir acompañado de un maestro que los guíe.

©Cynthia García Calvo/Cinestel.com Oberá (Argentina) 17/08/2009

martes, 2 de noviembre de 2010

La isla del tesoro

La isla del tesoro


La Isla de los Inventos, en Rosario, es un enorme espacio recreativo/educativo donde las chicas y los chicos –codo a codo con los adultos– pueden pintar, leer, disfrazarse y hasta fabricar objetos, entre muchas otras actividades. Un mundo en el que el placer del juego está asociado al desarrollo creativo –de inventar se trata– y al ejercicio de la memoria.

Miro jugar a un niño. Se demora en uno de esos juegos que a los mayores nos parecen tontos. La escena, de la que no puedo apartar la vista, desencadena en mí complejos pensamientos sobre la infancia y los juegos. Para el niño, en tanto, las cosas son más simples: él juega. Juega sin saber, ni está interesado en saberlo, qué es la infancia y qué son los juegos” (Alberto Giordano, 1988).

Niños y niñas que simplemente juegan, viviendo su infancia sin ningún interés por develar su misterio; y adultos que los miran —como el rosarino Alberto Giordano—, sin poder apartar la vista, evocando recuerdos de la propia niñez. Esta escena se multiplica en los distintos rincones de La Isla de los Inventos, un espacio recreativo–educativo de 5.140 metros cuadrados cubiertos, pensado para el encuentro de chicos y grandes, tal como señala el logo del lugar.

La Isla de los Inventos fue inaugurada por la Municipalidad de Rosario en septiembre de 2003, y está bajo la coordinación general de María de los Angeles “Chiqui” González, directora de teatro y docente. Concebida como un lugar para ser visitado por contingentes escolares pero también por el público en general, recibe cada semana alrededor de 1.200 chicos (sin contar los sábados y domingos).
La Isla no es un centro cultural, una biblioteca, un taller de plástica o un club. No obstante, allí las chicas y los chicos juegan, trepan, leen, escriben, dibujan, colorean, fabrican objetos, se disfrazan, miran, piensan, preguntan, responden y, haciendo honor al nombre del lugar, inventan. Y los adultos, mientras tanto, los acompañan, miran, cuidan, retan y, si tienen ganas, también pueden ponerse a jugar. Para que todo esto suceda, este lugar espera a sus visitantes con muestras itinerantes y visitas guiadas. Pero también es posible –y recomendable— perderse un poco y ensayar recorridos incompletos, desordenados, como el que a continuación se presenta.

EL TREN SE VA

La Isla de los Inventos está emplazada en la vieja Estación Rosario Central, construida en 1870. Gracias al furor del reciclaje, la antigua estación de trenes conserva los altísimos techos, las columnas de hierro y las arcadas; así como las boleterías y los andenes, convertidos estos últimos en territorio de muestras, exposiciones y juego. El típico verde inglés de las boleterías convive con naranjas, amarillos, rojos y azules, que sirven para confirmar que La Isla de los Inventos es de esos lugares intencionalmente pensados para que entren por los ojos.

En el 2003, La Isla fue inaugurada con una exposición interactiva llamada “Trenes de agua y barcos de riel”. Los trenes, pero sobre todo los barcos —y más aún los granos que llegaban sobre rieles y salían por el agua—, dieron a Rosario la fisonomía que la hizo merecedora del seudónimo de “Chicago argentina”. La versión oficial indica que este apodo tuvo que ver con que la bolsa de cereales rosarina llegó a fijar cotizaciones a nivel mundial. Pero el relato popular recuerda que se trataba de una “mini Chicago” por el florecimiento de los burdeles, la mafia y el rufianismo. Recuperando estas historias, y en diálogo con aquel mito que dice: “Los argentinos bajamos de los barcos”, los coordinadores de aquella exposición, vestidos con gorras de guarda y silbato en mano, invitaban a los chicos a hacer un viaje al pasado.Valijas, fotos, vestidos, catres, perchas, cuadernos de viaje, siluetas y los más variados objetos permitían algo así como jugar a los inmigrantes; evocando, entre otras cosas, la vida en los conventillos de los abuelos y bisabuelos españoles, italianos y judíos.

CRUCE DE LENGUAJES

La idea rectora de La Isla de los Inventos es el cruce de lenguajes, y quienes están a cargo de diseñar los dispositivos lúdicos y educativos, se enfrentan una y otra vez con el desafío de combinar letras, ciencias, artes, oficios y tecnología. “Es bastante complicado armar las muestras, porque las disciplinas suelen concebirse de manera separada; el cruce de lenguajes es todo un esfuerzo”, comenta una de las coordinadoras generales, Yanina Zonni.

La Isla propone inventar involucrando al cuerpo –históricamente negado, vigilado y reprimido por la educación escolar, al igual que los inventos–, oliendo, tocando, escuchando, probando, podrán decir los adultos. Pero los niños y las niñas, a simple vista, no hacen otra cosa que jugar y pasarla bien.

En uno de los módulos, llamado “El color del sentido”, un nene acaba de escribir/pintar con témpera violeta un nombre —tal vez el suyo— y se dispone a colgar su obra con un ganchito en una reja para que se seque. Una de las consignas de este espacio es escribir palabras eligiendo colores. “La figura del coordinador es importante porque puede sugerir algunas operaciones un poco más arriesgadas. Por ejemplo, en este módulo, los chicos tal vez pintarían la palabra sol con amarillo. El coordinador no va a intentar que el sol sea de otro color, pero sí va a sugerir que piensen qué color tiene la palabra mamá, la palabra vacaciones, el propio nombre. Con un mismo dispositivo se pueden hacer muchos juegos, y lo que intentamos es que la consigna los lleve por un lugar más interesante, más creativo”, dice Yanina.

Llaman la atención, sobre el piso negro, unos senderos hechos con piedras grises que transmiten algo de frío y contrastan, a propósito, con el resto de los espacios de La Isla. Un cartel dice que este lugar se llama “La palabra clandestina” y que se trata de un “Homenaje a los que sufrieron persecución, cárcel o muerte por motivo de sus palabras o acciones”. La consigna es retirar las piedras y desocultar las escrituras que hay debajo para luego, con esas mismas piedras, construir una “instalación sensible” con la finalidad de recordar. La operación de rescatar palabras censuradas por la dictadura militar involucra al cuerpo y permite concebir la memoria como un acto que excede lo estrictamente intelectual: para poder leer “Los dinosaurios pueden desaparecer”, “Cómo gasto paredes recordándote”, “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí” hay que agacharse, recoger una piedra, y luego decidir qué hacer con ella. Pero para que los chicos conviertan esta especie de cementerio de palabras en pequeños monumentos recordatorios, seguramente harán falta algunas palabras adultas explicando quiénes son los dinosaurios, o quién dijo alguna vez “Algo habrán hecho” (¿quiénes?) o “Por algo será”. El encuentro entre chicos y grandes deja de ser un eslogan para convertirse en una necesidad.

LA FÁBRICA

Al costado de los andenes está “La fábrica”. Su programa inaugural fue “Nace un juguete”; y con tornos, serruchos, lijas y pinturas se elaboraban motitos y autitos de madera. En las mismas mesadas largas, ahora está instalada la muestra “Homenaje al mundo del papel”. “La idea es humedecerse un poco las manos y entrar en el tiempo del proceso de construcción de una hoja de papel”, dice Andrea, otra de las coordinadoras. Y agrega: “Los papeles tienen un tiempo de secado, entonces los chicos no van a jugar con la hoja que hicieron. Ahí es donde la producción de la fábrica se vuelve colectiva, porque los chicos trabajan con papeles que hicieron otros y, al mismo tiempo, saben que otros van a jugar con los papeles que hicieron ellos. Nos interesa promover la construcción con otros, la posibilidad de sentarse en la misma mesa con alguien desconocido, pasar un rato, encontrarse con gente”.

En “La fábrica”, además de papel reciclado, los chicos pueden hacer tacos de madera, grabados y tarjetas.También está “El mundo del papel”, que es un gran bosque donde se utilizan papeles, tijeras y clips para realizar figuras, móviles, objetos. “No trabajamos con un lineamiento. Por ahí los chicos ven el agua y dicen ‘Yo no me quiero mojar’, entonces se van a hacer tacos, o van a ‘El mundo del papel’. El recorrido lo inventan ellos y la idea es tratar de no dirigir su mirada, que ellos observen y jueguen a lo que tengan ganas de jugar”, finaliza Andrea.

¿Por qué se decidió que todo esto sucediera en un espacio llamado isla? Las islas remiten principalmente a la desconexión, y esta metáfora ha sido por años uno de los descalificativos preferidos para nombrar a aquellas escuelas que cerraban sus puertas a la realidad de todos los días, negando el entorno circundante.

Pero las islas, en el imaginario, son también la promesa de salvación en un naufragio, y tal vez sea este el significado predominante en estos tiempos tormentosos. La Isla de los Inventos es un lugar desconectado a propósito, sí, pero no por falta de compromiso sino con la voluntad de promover, desde allí, invenciones renovadas.

UN LUGAR PARA OTRAS INFANCIAS

Para explicar qué es la infancia, no alcanza con decir que es un tiempo cronológico de la vida. No solo por aquel viejo dicho que afirma que la edad se lleva en el alma, sino porque la realidad cotidiana muestra todos los días que la niñez ya no es lo que era. Así como hay chicos y chicas que parecen dejar de serlo demasiado rápido por llevar una vida de adultos (porque trabajan, se cuidan solos, cuidan a otros), hay otros que también se desconocen como niñas y niños porque desafían con su “saber demasiado” los saberes de los grandes.

¿Qué espacios y tiempos pedagógicos y recreativos ofrecer a estos nuevos niños? Por ejemplo, ¿qué significa para un niño o una niña una fábrica, en un país con tantas fábricas cerradas? ¿Cuál es el sentido de hacer vivenciar a los niños el carácter colectivo de la producción? “La fábrica” de La Isla de los Inventos es uno de los espacios que más entusiasma a los chicos, ¿por qué será? ¿Porque se pueden conectar con el trabajo de transformar la materia, de hacer de algo otra cosa diferente? ¿O porque la angustia del desempleo se desmiente por un rato? ¿O será sencillamente porque es uno de los juegos más divertidos y nada más?

La Isla de los Inventos no se propone romantizar la etapa infantil, pretendiendo volver a un tiempo pretérito de supuesta inocencia y no saber. Por el contrario, se trata de un espacio que incita a la emergencia de preguntas más o menos incómodas, inquietudes, tal vez temores; y los adultos son los encargados de poner algunas de las palabras que a veces no están y hacen falta. La Isla permite que los chicos puedan ampliar el abanico de respuestas ante la vieja pregunta ¿qué querés ser cuando seas grande?, expandiendo las contestaciones pero también, ojalá, las posibilidades de llegar a serlo.

Ana Abramowski

lunes, 1 de noviembre de 2010

Dilma Rousseff: la primera presidenta de Brasil

El ballottage / Llega al poder una ex guerrillera

Dilma Rousseff: la primera presidenta de Brasil

La candidata oficialista venció con amplitud al socialdemócrata Serra y será la sucesora de Lula; emocionada, agradeció el respaldo del mandatario, crucial para su victoria

Lunes 1 de noviembre de 2010 | Publicado en edición impresa
Dilma Rousseff: la primera presidenta de Brasil
Dilma y la plana mayor del PT, en Brasilia, durante el festejo de anoche de su partido por el triunfo ante Serra. Foto EFE

Leandro Uría
Enviado especial

BRASILIA.- Tal como anticipaban las encuestas, Dilma Rousseff, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT, en el gobierno), se convirtió ayer en la primera mujer que presidirá Brasil, al vencer en el ballottage con un 56% de los sufragios (55,7 millones de votos), a su rival socialdemócrata, José Serra, que logró el 44% de los votos (43,6 millones).

De este modo, Rousseff, una economista de 62 años de ascendencia búlgara, que fue guerrillera y estuvo en prisión entre 1970 y 1973, cuando sufrió torturas reiteradas, se transformará el 1° de enero próximo en la sucesora del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, un ex sindicalista metalúrgico que no terminó la escuela primaria y que en casi ocho años de presidencia siguió con la transformación del país que había iniciado su antecesor, Fernando Henrique Cardoso, hasta volverlo una de las principales potencias emergentes del mundo.

Al igual que en la primera vuelta (en la que Rousseff logró un 47% de los votos, 14 puntos más que Serra), la votación, que se realiza por medio de urnas electrónicas, sorprendió por lo rápida y ordenada: los resultados estuvieron una hora y cuatro minutos después del cierre de la última urna, lo que fue considerado "un récord mundial" por el Tribunal Superior Electoral de Brasil.

"Agradezco a los brasileños y brasileñas la confianza que depositaron en mí. Prometo honrar su confianza", dijo anoche Dilma en las primeras declaraciones a la prensa tras la difusión de los resultados, mientras salía del Palacio la Alvorada, donde esperó con Lula los resultados, que al final de la jornada arrojaron el dato de que la abstención fue de un récord de 21,5%. En la primera vuelta había sido del 18%.

Dilma Rousseff: la primera presidenta de Brasil
1 de 9 - La candidata oficialista llegó a la presidencia tras vencer a José Serra en ballottage - Foto: Reuters

"Recibí la misión más importante de mi vida. Es una demostración del avance democrático de nuestro país, porque por primera vez una mujer presidirá Brasil", dijo anoche Rousseff, la duodécima mujer en llegar al poder en América, en su primer discurso como presidenta electa. Se comprometió a honrar a las mujeres, erradicar la miseria, valorizar la democracia y procurar "la más amplia libertad religiosa y de prensa".

Sobre las 22.40 locales, Serra, que ya había sido derrotado por Lula en las elecciones de 2002, reconoció su derrota y felicitó a Rousseff, en un discurso en el comité del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en San Pablo. "Estoy muy agradecido a los 43,6 millones que votaron por mí. No puedo hablar de frustración, sí de confianza y de esperanza", dijo Serra.

Más allá de que carece del carisma de Lula, cuya gestión es respaldada por el 83% de los brasileños, Dilma logró consagrarse con un mensaje simple: prometió continuar con las políticas de Lula (con el eje en la justicia social y en la reducción de la pobreza), pero con un estilo propio para desarrollar lo que denominó "un Brasil con alma y corazón de mujer".

Para ello contó con el apoyo incondicional del mandatario, presente en interminables actos de campaña. A pesar de que fue la primera vez que se presentó para un cargo electivo, esta economista con fama de técnica "dura e implacable", que se convirtió en la mano derecha de Lula tras desempeñarse como su ministra de Energía y jefa de gabinete, logró ayer el triunfo electoral más resonante al que pueda aspirar un político en este país. Al igual que Lula, la presidenta electa de Brasil se presenta como una "luchadora", un perfil que atrae mucho al electorado brasileño.

Gobernará un país en franco ascenso: durante sus casi ocho años del mandato, el gobierno de Lula logró sacar a 23 millones de personas de la pobreza, mientras que la economía, que este año se expandirá un 7,5%, crece en forma sostenida.

Brasil vive hoy un boom de consumo y capta millonarias inversiones extranjeras, fogoneadas en parte por el descubrimiento de cuantiosos yacimientos petrolíferos submarinos, conocidos como presal. En 2014, el país será sede del Mundial de Fútbol, y dos años después, de los Juegos Olímpicos. Para ese entonces, será, según las estimaciones, la quinta economía mundial.

Para Dilma no fue un camino fácil. Virtual desconocida para la mayoría de los brasileños, necesitó una transformación total de su imagen, en la que participó un equipo de asesores de marketing, peinadores, vestuaristas y cirujanos plásticos.

Pero la clave estuvo en el apoyo incondicional que recibió de Lula, que anoche, por primera vez desde que comenzó la campaña, resignó el alto perfil que mantuvo a pesar de la catarata de críticas y dejó el escenario libre para Dilma y su compañero de fórmula, Michel Temer.

"Serra sale empequeñecido. El hizo una campaña agresiva contra Dilma, que fue víctima del prejuicio contra la mujer", había dicho Lula al votar. "No considero participar de nuevo", afirmó después, al ser consultado sobre la posibilidad de postularse en 2014.

Serra, que apenas se difundieron los primeros resultados llamó a su rival para felicitarla, dijo anoche en su discurso que los votos que recibió representan una "victoria estratégica" y anticipó una dura oposición. "Para los que nos imaginan derrotados, quiero decir: apenas estamos comenzando una lucha", afirmó. Al votar, el propio Serra había admitido que durante la campaña enfrentó una "batalla desigual" y subrayó la necesidad de una alternancia en el poder.

Anoche todo eso había quedado atrás. En la Explanada de los Ministerios, la amplia avenida flanqueada por edificios vanguardistas, todo era fiesta: miles de partidarios del PT esperaban a Dilma haciendo flamear sus banderas y celebrando eufóricos bajo la lluvia. Tal vez así lo había soñado Oscar Niemeyer, el arquitecto que diseñó esta ciudad en un intento de darle a Brasil una capital acorde con su vocación de gran potencia, que hace unos días anticipó que apoyaría a Dilma en estos comicios.

"Bienvenida al club", dijo Cristina

  • La presidenta Cristina Kirchner llamó anoche por teléfono a Dilma Rousseff para felicitarla por el triunfo. "Bienvenida al club de las compañeras de género", le dijo, y destacó el significado de su victoria "para la continuidad" del proceso político en la región.

"Señora de" una película de Patricia Ferreira - Estreno en España el 5 de noviembre de 2010