lunes, 9 de julio de 2018

‘El fruto prohibido’, de Liv Strömquist: historia social de la vulva


El fruto prohibido
Si alguien tiene dudas de que nuestra sociedad está construida desde un concepto patriarcal, no tiene más que leer El fruto prohibido de Liv Strömquist, autora de cómics, así como locutora de radio y televisión sueca. Activista en el ámbito del feminismo, el cómic-ensayo que aquí presentamos pasa revista a varios aspectos del constructo patriarcal en el que estamos inmersos en base a un factor común: la historia cultural de la vulva. Sí, del aparato genital exterior femenino.
El fruto prohibido
Y es que en relación a ese aspecto concreto de la mujer, Strömquist pasa revista a cómo los hombres han intentado silenciar, interpretar, modificar o censurar el cuerpo de la mujer, y eso puede comprobarse en varios términos. Entre ellos: el de la representación pública de la vulva de la mujer, la relación que supuestamente había de tener la mujer hacia el sexo, o el tabú que en la actualidad existe aún sobre la menstruación y sus implicaciones. ¿Qué problema tenemos para que, en la sonda Pioneer, la figura dibujada de la mujer no tenga genitalia exterior, pero el hombre sí? Este pequeño detalle es real, compruébenlo. Es sólo una muestra de lo que la autora pone sobre la mesa.
El fruto prohibido
Al igual que en el cómic que analizábamos hace muy poco en esta misma web, Quiéreme bien de Rosalind B. Penfold, las virtudes de esta obra no estriban precisamente en el apartado visual. Su fuerza está sin duda en la razón de sus argumentos, fuertemente sustentados en una bibliografía extensa y especializada. Quizá la autora ha puesto tanto esfuerzo en sus razonamientos que la parte gráfica del cómic se resiente bastante. El texto, que ocupa viñetas y viñetas enteras, es el protagonista aquí, pero afortunadamente con un toque de humor que hace que todo el discurso sea más digerible. Las limitaciones de la autora en este terreno también son obvias, al igual que las de Penfold (aunque la que nos ocupa tenga un poco más de soltura a la hora de dibujar). Strömquist nos lleva por un viaje por la historia en el que nos prueba cómo el hombre (esto es, el ser masculino) ha repetidamente usado su poder, primero desde la religión, y luego escudado por la ciencia, para intervenir el cuerpo de la mujer y decirle lo que debía o no sentir.
El fruto prohibido
Un cómic que, como dice su promoción, debería ser una lectura que pasara de mujer a mujer, de madre a hija, para tomar verdadera conciencia de la libertad que aún tiene que conquistar cada mujer para ser la verdadera dueña de su sexualidad. Una obra amena, a pesar de su densidad, que consigue su objetivo: hacernos reflexionar sobre la situación de desequilibrio en la que vive la mujer, y en la que somos todos responsables de cara a que esta situación cambie.
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‘El cuento de la criada’ de Margaret Atwood: una distopía demasiado real


Este ya clásico de la literatura distópica vuelve a nosotros en ocasión del estreno de la segunda temporada de la serie que adapta la obra

El clásico de la ciencia ficción de Margaret Atwood The Handmaid’s Tale (El cuento de la criada) se convertía el año en una serie de televisión realizada para Hulu y protagonizada por Elizabeth Moss (Mad Men) y Alexis Bledel, y justo hace unos días se estrenaba su segunda temporada. La novela había tenido ya una adaptación televisiva a principios de los noventa, pero que no tuvo apenas impacto, y los tiempos en los que vivimos reclamaban una puesta en escena del laberinto distópico que plantea Atwood en su obra. Creemos que es el mejor momento para volver sobre su novela, que Salamandra reeditó convenientemente el año pasado, después de que permaneciera mucho tiempo descatalogada. Y es que El cuento de la criada es una de esas obras de ciencia ficción que merecen un puesto en el Olimpo del género y que, desde el principio de este post, os permitimos recomendaros.
En El cuento de la criada, la obra nos traslada a unos Estados Unidos, donde, tras unos supuestos ataques terroristas, una facción ultraconservadora y religiosa se hace con el poder y proclama la república de Gilead, un nuevo país basado en una concepción fundamentalista del cristianismo que suprime las libertades individuales y divide en castas la sociedad. Debido a los problemas de reproducción de las élites, las mujeres aptas para procrear son convertidas en criadas, y su único fin consiste en engendrar los vástagos de las familias de la clase alta. Ahí seguiremos la historia de Defred, una criada que deberá enfrentarse con la pérdida de su familia, de su compañero e hija, al mismo tiempo que
Cuando Margaret Atwood escribió su novela se propuso no inventar nada de lo que describiera en El cuento de la criada. Todos los detalles forman parte de algo ya existente: tanto la psicosis entre la población por los posibles espías infiltrados, como el fundamentalismo religioso, o la eugenesia, todo está sacado de la vida real, y eso quizá es lo más terrorífico de esta obra. Porque de esa agresión a lo femenino nace el terror en el que desemboca la obra: una represión total, un miedo visceral que es ejercido desde el poder, en el cual toda la sociedad es una víctima callada.
Por cierto que El cuento de la criada comparte algunos puntos de contacto con V de Vendetta de Alan Moore y David Lloyd. The Handmaid’s Tale se publicó en originalmente en 1985, y V de Vendetta apareció entre 1982 y 1988… ¿Podrían haber relación entre estas dos obras? No lo sé a ciencia cierta, pero yo apostaría a que sí.
El cuento de la criada
Pero no se trata sólo de su interés temático. Margaret Atwood tiene varios aciertos narrativos que hacen de este libro una magnífica obra literaria. El primero, es ese intento de distanciar el punto de vista del lector y el escritor con múltiples capas, haciendo que la historia de Defred es, en un futuro aún más lejano que el que describe la propia historia, estudiada por académicos, como una punto de referencia en la investigación de lo que representó la república de Gilead desde un concepto intrahistórico.
El segundo es el propio narrador. De una elegancia y sencillez exquisita, pero a la vez una voz creíble, sensible, frágil. Que se cuela entre las rendijas de nuestra alma, que te hace estar ahí, junto a ella. Atwood combina flashbacks con lo que va ocurriendo de manera que la historia se expande en ambas direcciones.
El cuento de la criada, por más que algunos busquen los resquicios por los que se cuela una distopía que sería imposible que se realizara en nuestro mundo, es un alegato contra la misoginia, la violencia machista institucionalizada, el fundamentalismo religioso de cualquier signo.
Os recomendamos vivamente la lectura del libro de Atwood. Si queréis luego adentraros en la serie, hay que decir que la primera temporada cubre todo el argumento del libro original, así que queda por ver cómo se encauzará esta segunda temporada que acaba de estrenarse y si realmente continuará el espíritu de la obra.

‘Si emprendes el viaje a Ítaca’: recuerdo de Kavafis en su aniversario


Tal día como hoy es el aniversario del nacimiento(y, curiosamente, también de la muerte) el poeta griego Konstatinos Kavafis, un autor que sería llamado a convertirse en una de las grandes voces poéticas del siglo XX.
La obra de Kavafis (por lo demás, no demasiado extensa), orbita sobre dos temas recurrentes: la historia y el recuerdo, que en el fondo son el mismo, larememoración del pasado. Por un lado, el poeta recupera para la poesía la riquísima historia de la Antigüedad de su país, escenas que evocan un pasado suntuoso como ‘El cortejo de Dionisos’ o ‘Los caballos de Aquiles’. En ‘Ítaca’, uno de sus más conocidos poemas (por sus versiones musicadas por Lluís Llach o Joan Manel Serrat), habla del viaje de Ulises como metáfora del periplo vital:
Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.
(Traducción de Miguel Castillo)
Por otra parte, en un tono melancólico y elegíaco, el poeta intenta recuperar los momentos de su juventud, sus primeras experiencias sexuales, el calor de lo erótico de los cuerpos jóvenes… sabiendo que es una Arcadia a la que ya no puede volver.
Quisiera revivir este recuerdo…
Pero de tal modo se ha borrado… como que nada queda
lejos, en los primeros años de mi adolescencia yace.
Una piel como hecha de jazmín…
Aquel atardecer de agosto — ¿era agosto…?-
Apenas recuerdo aquellos ojos; eran, creo, azules…
Ah sí, azules: como un azul de zafiro.
Kavafis, que empezó su obra al amparo de movimientos finiseculares como el simbolismo o el parnasianismo, logró encontrar una voz propia que ha tenido una gran influencia en la poesía posterior. En España, su influjo empieza a rastrearse con Luis Cernuda, pero habría que añadir también a los poetas de la experiencia, que toman prestado el yo poético cercano al biográfico para evocar el paso del tiempo o la juventud que no volverá; o a autores posteriores como el “novísimo” José María Álvarez, que ha sido uno de los traductores principales del griego al español y cuya poesía no puede negar una inevitable influencia de Kavafis, o el más joven poeta Alfredo Rodríguez.
Desde que lo descubrí finalizando la carrera, de tanto en tanto vuelvo a la lectura de Kavafis, como antes hiciera con la “biblia” de José María Álvarez(no confu, su gigantesco ‘Museo de Cera’, pero ya sabiendo que bebo de una de sus fuentes. En los poemas del griego encuentro consuelo y la perfección de una poesía que quisiera que hubiera sido la mía. Supongo que también influye el hecho de que la traducción que uso sea del mismo Álvarez, pues en él se ve claramente qué fue lo que le marcó de Kavafis: el resplandor en sus poemas sobre la historia del mundo antiguo, el recuerdo, el amor (el recuerdo del amor), el deseo, y sobre todo, el placer de la carne, la rememoración de los cuerpos jóvenes y su deleitación.
Espero que, si no conocíais la obra de Kavafis, este post os haya creado cierto interés por leerlo, y si ya lo habíais leído, os invito hoy a tomar sus versos y a celebrarlo. Os dejo con unos versos que podrían ser un lema vital para el propio poeta:
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
en contacto excesivi con el mundo,
con una excesiva frivolidad.
No la envilezcas
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de la estupidez cotidiana,
y al cabo te resulte un huésped inoportuno.
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Historias secretas en la noche de Joan Manuel Gisbert

Historias secretas en la noche

Editorial: Oxford University Press

Año: 2010

Ilustrador: Francisco Solé


El Señor de Warlavia, allá en la Europa lejana, decide convocar un singular concurso de narradores orales para escoger al que mejor sepa llenar las noches con desconocidas y fascinantes historias.
Tras mucha búsqueda por diversas tierras, se llega a la conclusión de que los mejores candidatos son un hombre y una mujer, de muy distintos orígenes, llamados Ismal y Nubis.
A lo largo de una noche mágica, ambos actuarán ofreciendo, respectivamente, los relatos El mensajero de los siete reinos o El palacio de los náufragos, y La Princesa de Babilonia o Los espejos prodigiosos.
La elección del mejor resultará muy difícil, pero ellos guardan un secreto que descubrirán al final y ayudará mucho a tomar la decisión más justa en el sugestivo certamen.

‘Sirenitas’: cuentos de Louisa May Alcott


Sirenitas, de Louisa May Alcott
La semana pasada llegaba a mis manos este libro, Sirenitas, una bonita antología de cuentos escritos por Louisa May Alcott, con un tema común: sirenas, ninfas acuáticas y otras criaturas marinas. Sirenitas recoge siete cuentos inéditos en castellano, además de ser poco conocidos dentro de la producción de esta autora famosa por su novela Mujercitas.
La antología se abre con Ariel o una leyenda del faro, el cuento más largo, donde nos encontramos en un ambiente marinero, con un faro y un pueblo costero de vacaciones. Allí se encuentra Philip Southesk, un joven poeta, algo melancólico, que prefiere hacerse a la mar antes que pasar el día con jovenes de su edad. Un día, sin embargo, un marinero le cuenta una extraña historia sobre una sirena que vio en el faro, y el joven no se resistirá a buscarla.
El segundo relato, El pequeño Gulliver, nos cuenta la historia de Davy, un niño que vive de manera solitaria junto a su tío en el faro. Sus amigos son su perro y una gaviota, a la que llama con cariño ‘pequeño Gulliver’. Cuando un día el tío no vuelve de la ciudad, el pequeño Gulliver sale a buscarlo, y será entonces cuando empiece su aventura. En Sirenitas nos encontramos, por fin, con estas criaturas cara a cara. Nelly, una niña algo impertinente desea convertirse en sirena para poder nadar durante todo el día. Sin embargo, cuando su deseo se cumpla se dará cuenta de que no es todo tan bonito como parece.
Una francachela junto al mar es una divertida sátira de los usos y costumbres sociales de la época, sólo que en esta ocasión sus protagonistas serán percebes, bogavantes y otros animales que pueblan la costa. En La amiguita de Fancy una niña crea una amiga imaginaria a partir de arena, conchas y algas, y cuando esta cobre vida la sorpresa será mayúscula.
Historia de una ballena es, a mi parecer, el más aburrido de los relatos, con muchos datos referentes a la vida y naturaleza de estos animales, aunque es verdad que al final la cosa se anima un poco. Cierra esta antología Rizo, la ninfa del mar, donde una pequeña ninfa acuática se apiada de una madre que acaba de perder a su hijo y emprende un viaje fantástico para devolverlo a la vida.
Siete relatos en total, como podéis ver, que nos acercan a un mundo fantástico, donde la realidad y la fantasía se cruzan cuando menos te lo esperas. No faltan tampoco las referencias a La tempestad de William Shakespeare ni a los cuentos más clásicos. Como detalle negativo diría que la traducción en ocasiones abusa un poco de palabras algo rebuscadas, lo que podría alejar a los posibles lectores infantiles o adolescentes.
Sirenitas (Berenice)
Sirenitas en definitiva ha sido una experiencia de regresión infantil, y ha sido el libro que me ha acompañado durante el resfriado típico de estas fechas. Un librito encantador, lleno de historias con las que soñar un poco en criaturas míticas, veranos agradables y una infancia que nunca se acaba. Recomendable para todos aquellos que disfruten con los cuentos fantásticos, tengan la edad que tengan.
-Mi madre me dijo que no debo entrar en el mar — repuso Nelly con tristeza.
-¿Qué es una madre?- preguntó una de las sirenitas, mientras la otra se reía como si la palabra le hiciese gracia.
-¡Cómo!, ¿Es que no lo sabes? ¿Acaso no tenéis padres y madres ahí abajo? -preguntó Nelly, tan sorprendida que incluso se olvidó por un momento de su deseo.
-No; nacemos de la luna y el mar, y no tenemos más padres que esos -explicó Aletadorada, la de la cola más brillante.
Fragmento de ‘Sirenitas’
Más información | Ficha en Berenice
En Papel en Blanco | ‘Mujercitas’, de Louisa May Alcott

BEATRIZ SARLO "¿Está de moda el arte?"

Programa 251: LO QUE OCULTAN LOS MUSEOS

 
                   
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