miércoles, 8 de octubre de 2008
Mujeres de atenas
Viven para sus maridos poder y fuerza de Atenas.
Cuando son castigadas no lloran, se arrodillan, piden,
imploran mas duras penas, cadenas.
Mirense en el ejemplo de aquellas mujeres de Atenas.
Se cuidan para sus maridos heroes y amantes de Atenas.
Cuando ellos se alejan,
ellas tejen largos bordados mil cuarentenas.
Y cuando ellos vuelven violentos quieren abrazar a sus pequeñas Elenas.
Mirense en el ejemplo de aquellas mulheres de Atenas
Científicas y pensadoras
La mujer
La mujer en la Antigüedad Clásica [Autoevaluación]
| Recordemos aquí a algunas de las mujeres que lucharon por participar en la historia en igualdad con los hombres.
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La mujer en la Antigüedad Clásica
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No obstante tenemos algunos ejemplos de independencia de la mujer en casos como los de Hipareta, mujer de Alcibiades, que dejó su casa para obtener el divorcio. Podemos encontrar materiales muy interesantes sobre la mujer en las obras de Aristófanes. En La Asamblea de las Mujeres, estas, cansadas de la incompetencia de los hombres, toman el poder e instauran una especie de comunismo. En Lisístrata les obligan a buscar la paz mediante una 'huelga sexual'. El adulterio se castigaba severamente pero, al menos, ambos eran castigados. También la violación y la seducción eran castigadas. Un detalle curioso es que se consideraba necesario que el hombre mantuviera relaciones con su mujer al menos tres veces al mes, detalle que Plutarco aconseja para 'evitar tensiones'. La prostitución floreció también en Atenas. Pero muchas prostitutas no eran esclavas y, algunas, las hetairas tenían una buena formación intelectual y talento artístico. Así Aspasia, amante de Pericles le aconsejaba en temas políticos y fue visitada por Sócrates y sus discípulos para escucharla. La situación de la mujer no era buena pero debemos destacar que las ciudadanas griegas eran protegidas por la ley. Gracias a la dote podían tener seguridad económica durante toda su vida. Viudas y ancianas eran especialmente protegidas. Fuente: Palladium. |
"Un grito de amor desde el centro del mundo" de Kyoichi Katayama

'Un grito de amor desde el centro del mundo', de Kyoichi Katayama
Luisfer Romero Calero
Grito de amor desde el centro del mundo
“Porque no toda la literatura en Japón es Haruki Murakami”, parece decir la contraportada del nuevo libro publicado por Alfaguara al asegurar que ‘Un grito de amor desde el centro del mundo’ es la novela japonesa más leída de todos los tiempos.
Chico conoce a chica. Ese es el argumento más conciso que se puede esperar de esta novela del multipremiado Kyoichi Katayama (1959). Se conocen durante la adolescencia. Él es reflexivo, decidido, irónico. Ella es más atractiva, tímida, temperamental y (procurando que no lo sepa nadie) terriblemente insegura. Sus nombres son Sakutarô y Aki, y son dos chicos cualquiera que experimentan ese fenómeno tan místico, tan ajeno a nuestra racionalidad que es el amor. El amor incondicional, el amor que duele, el amor que todo lo puede. Sakutarô es el encargado de narrarlo todo, y huye como puede de caer en el estancamiento de la subjetividad. Se hace cronista de su propia historia, de su propia amargura, con toda la precisión que tiene a su alcance.
Sakutarô se resiste a pensar que se ha enamorado de Aki, por temor a que ella, pese a sus insinuaciones constantes y a la relación abierta que mantienen, pueda rechazarle. Así que comienzan un noviazgo con pies de barro, casto y lleno de tabúes. Es una presentación de personajes a trazos, brillante por su determinación y que subraya la melancolía como el comportamiento estándar que rige la evolución humana. Las tres primeras frases del libro son apabullantes: “Aquella mañana me desperté llorando. Como siempre. Ni siquiera sabía si estaba triste”. Directas. Sencillas. Sobrecogedoras. Recuerda a Murakami, sí, y no es casualidad que sea Lourdes Porta, la habitual traductora del autor de ‘Norwegian Wood’, la que también haya transmitido al español la elocuencia nipona de este otro genio que es Katayama.
Porque Katayama ha sabido construir dos personajes que, pese a su normalidad, están condenados a ser inolvidables. Se aman, y por tanto se hacen mutuamente dependientes. Llegan a pensar que no se imaginan un mundo sin el otro con toda naturalidad. Se roza lo deprimente del asunto, aunque tarda en alcanzarse, cuando se intuye que Aki está enferma y que la esperanza de volver a vivir una relación de color de rosa es cada vez más abstracta y absurda. Las conversaciones de felicidad plena se convierten en lamentos al pie de la cama del hospital, miedo y mal presagio.
Las cincuenta primeras páginas son insuperables. Cómo se conocen, la reacción de los demás, el qué dirán, la burbuja que supone encontrar al supuesto amor de su vida (y más a los dieciseis años). Parece mentira que a tantos kilómetros de distancia los ápices de sensibilidad emocional puedan ser tan afines y tan dispares a la vez. El amor es el amor. Aquí, y en Japón. Por desgracia, los saltos en el tiempo y el tono exclusivamente pasteloso que toma la historia provoca un espantoso declive, una lectura que sorprendentemente se convierte en aburrida y banal. ¿Qué le pasó a Katayama? ¿Por qué se fue por el camino fácil? Es difícil explicárselo, pero desde luego hace recaer en un absurdo viaje ¿espiritual? a Australia bastante peso de la novela cuando en realidad era ese atontamiento amoroso lo que nos había encandilado. Ese simple cuentecito sobre dos muchachos que se quieren y lo asumen lo que nos había hipnotizado. Y entonces, la cursilería disimulada se convierte en novela rosa de lo más predecible y carente de interés.
Con todo, ‘Un grito de amor desde el centro del mundo’ es una novela interesantísima, que explora con mucha habilidad los terrenos de la irrealidad de la pasión amorosa, la pérdida de un ser querido y hasta nuestro lugar en el mundo. Muy recomendable, aún con su deplorable último tercio (casi insoportable). Atención a las conversaciones con el abuelo. Antológicas.
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martes, 7 de octubre de 2008
Teatro, Teatro, Teatro...
Analfabetos
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En 1972, Bergman empezó a escribir una obra sobre un hombre que va a abandonar a una mujer: "Antes de darme cuenta, tenía seis diálogos sobre el amor, el matrimonio y todo lo demás. Johann y Marianne se habían permitido mostrarse valientes, cobardes, alegres, tristes, enfadados, amorosos, desconcertados, inseguros (.), en pocas palabras, como seres humanos."
Esos diálogos sobre el amor y el desamor se convertían al año siguiente en la película y miniserie televisiva Secretos de un matrimonio. "Tardé dos meses en escribir estas escenas y toda una vida en experimentarlas."
En este capítulo, Analfabetos, Bergman describe: "Se produce una tremenda explosión. Marianne comienza a tener los pies en la tierra y Johann se aleja cada vez más de la realidad. Tiene la exquisita idea de pedir juntos el divorcio y utilizar el mismo abogado. Una noche de primavera se reúnen para firmar los papeles en la oficina de Johann. De pronto todo explota, y toda la agresividad, todo el odio, toda la rabia y la aversión mutua reprimidas durante años afloran y se ventilan. Poco a poco se transforman en animales, llegan a ser muy desagradables y se comportan como maníacos con una sola idea en la cabeza: matarse el uno al otro, física y mentalmente. Johann y Marianne no han aprendido a ejercer un autodominio. Desean, en pocas palabras, destrozarse el uno al otro y casi logran su propósito".
Nuestra propuesta para el espectáculo es absolutamente intimista. Un sillón, un escritorio y dos sillas componen la escenografía que Marianne Y Johan utilizan para dar fin a su matrimonio.
Ficha técnico artística
Actuan: Emiliano Delucchi, Zaida Mazzitelli
Vestuario: Romina Barciocco, Karina Maliauskas
Escenografía: Romina Barciocco, Karina Maliauskas
Diseño de luces: Gastón García Miramón
Música original: Marcelo Salvati
Asistencia de dirección: Daniela Echarte

Sube a escena este domingo 28 de septiembre, una nueva propuesta "Crónica de Amor". El espectáculo comenzará a las 21. Se trata de una dramaturgia diferente, donde la poesía estará en acción y donde el amor y las imagenes de una década pasada confluyen para brindar un espectáculo breve y único.
La obra con textos de Cecilia Ramírez, Noelia Moreira, Luis Algañaz y de Cristina, bajo la dirección de Hugo Blotta.
Esta nueva propuesta del elenco de la Cooperativa, desde la dirección proponen un juego de imágenes y símbolos muy fuertes, un conjuntos de poemas proponen una dramaturgia diferente y el desafió que la poesía sea acción ,hecho a que desde el trabajo corporal de los actores y desde la segunda dramaturgia del director “Crónica de amor …” se convierte en una propuesta diferente, donde el amor, el hoy y las imágenes de una década pasada confluyen para brindar un espectáculo breve y diferente
El tema
El amor es el gran tema, pero sin demasiada azúcar –Ganapán –nos brinda una cuota de realidad que convierte a la propuesta en un amor creíble ,uno de los poemas Analia dice “ ya no sos un Ganapan, sos un horro , un disponible un trabajo busca” ……un texto que marca ésta tanguedia – mezcla de tragedia y tango , de tango y sensualidad .
El aporte de Cocheret
Hay poesía y tango , tango y danza, una danza particular de un modo cuasi teatral , allí es el terreno del Walter Cocheret que junto a Laura Casco Zorzon aportaron desde lo coreográfico para que Ganapan y Analia puedan rozar la piel al son del 2 x 4
FICHA TECNICA .
Tiempo . 40 Minutos
Estilo . Tanguera
Interpretes . Walter Martínez, Angela Rodríguez
Autores. Cecilia Ramírez, Noelia Moreira, Luis Algañaraz, Cristina Blotta y Hugo Blotta
Coreografía: Walter Cocheret
Idea y Dirección y Dirección Hugo Blotta
Costo de la entrada . $15 General - Jubilados y estudiantes $10 ( incluye una copa ) .