sábado, 15 de agosto de 2026

Temas góticos en la novela "María" de Mary Wollstonecraft

 Temáticas góticas en la novela 

En María o Los agravios de la mujer (1798), Mary Wollstonecraft utiliza el Gótico Femenino (un subgénero teorizado por Ellen Moers), pero con un giro revolucionario: reemplaza el terror sobrenatural y fantástico por los horrores reales de la opresión legal y doméstica que sufrían las mujeres del siglo XVIII. [1, 2, 3]
Wollstonecraft no busca asustar con fantasmas, sino demostrar que el verdadero "monstruo gótico" es el patriarcado institucional. [1, 2]

🏰 El Manicomio como el "Castillo Gótico"
En la novela gótica tradicional (como las de Ann Radcliffe), el peligro se sitúa en un castillo medieval en ruinas o una abadía lúgubre. Wollstonecraft subvierte esto trasladando el escenario a un manicomio privado: [1, 2, 3, 4]
  • El encierro real: La protagonista, María, es internada a la fuerza en este psiquiátrico por su esposo George Venables para robarle su herencia. [1]
  • La metáfora política: El manicomio funciona como una prisión que literaliza la situación civil de las mujeres bajo la ley de la época (el principio de coverture), donde legalmente una esposa no tenía identidad jurídica propia y era considerada propiedad de su marido. [1, 2]

👤 El Esposo como el Villano Tiránico
El villano gótico suele ser un aristócrata extranjero implacable o un monje corrupto. En María, el antagonista es un hombre común de la clase alta inglesa, su propio esposo: [1, 2]
  • Tiranía doméstica: Venables derrocha el dinero, abusa físicamente de ella, la separa de su hija recién nacida e incluso intenta "venderla" sexualmente a un amigo para pagar sus deudas de juego. [1, 2]
  • Wollstonecraft expande el terror gótico clásico para advertir que el verdadero peligro no está en tierras lejanas, sino dentro del propio hogar británico. [1]

🧠 La Paranoia, la Locura y el Trauma
El estado mental de la heroína es un pilar fundamental del gótico y la novela aborda esto desde una cruda perspectiva psicológica: [1, 2]
  • Gaslighting institucional: Al ser recluida en un asilo de alienados, el entorno empuja a María a dudar de su propia cordura.
  • Voz a las marginadas: A través del personaje de Jemima (la celadora del manicomio), la novela introduce los traumas de la violencia física, el abuso sexual y la miseria de las mujeres de clases bajas, uniendo el horror psicológico con la crítica de clases. [1, 2, 3, 4]

🔀 Un Gótico Político y Antigótico
La crítica literaria moderna suele clasificar la novela como un ejercicio "antigótico". Desde las primeras líneas del texto, la autora evoca los "aposentos del horror" y los castillos llenos de espectros de la ficción popular, solo para declarar que esos sueños no son nada comparados con la desesperación real de una mujer despojada de sus derechos fundamentales. [1, 2, 3, 4]

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